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Tres años después.

Jisoo estaba prácticamente al borde del colapso, tenía aproximadamente dos horas para conseguir el regalo perfecto, regresar a casa y cambiarse de ropa. Suena como una tarea relativamente sencilla, pero no en su caso. Había recorrido varios lugares y nada parecía convencerla del todo.

Así que resignada y sintiendo que sus pies comenzaban a doler, se acercó al último lugar de su lista, una joyería. Desde la entrada podía percibir que muy probablemente comprar ahí le costaría al menos un par de meses de su salario.

—Bienvenida a joyerías Luvier. —Exclamó un hombre vestido con un traje azul marino y unos enormes anteojos, Jisoo no tenía ni idea de dónde había salido. —Mi nombre es Marcus y estoy completamente a sus ordenes.

—Uhm, muchas gracias. —El hombre no dejaba de mirarla, aunque Jisoo rápidamente notó que no lo hacía de manera apreciativa, sino más bien analítica, muy probablemente estudiando si podía ser un cliente potencial o no. —Verá esto buscando...

—¿Un brazalete? —Jisoo ni siquiera tuvo oportunidad de responder porque el hombre ya le había presentado al menos cinco brazaletes diferentes. —Quizás lo que buscas es un collar o... ¿es para ti o es un obsequio?

—Bueno yo...

—Supongo que es un obsequio porque no pareces estar aquí por voluntad propia.

—Si, uhm... En realidad no es para mí...

—¿Tu madre? —Jisoo negó rápidamente. —¿Abuela? ¿Algún novio?

—En realidad es para mi prometida. —Las mejillas de Jisoo se tiñeron de un rojo brillante en ese momento, aún no estaba completamente familiarizada con el hecho de que pronto se iba a casar, siempre que lo recordaba lograba sentir un cosquilleo en el estómago y una sonrisa tonta se dibujaba en su rostro.

Marcus finalmente guardó silencio, pero solo lo hizo para acercarse y mirar aún más a detalle a Jisoo. Se sintió un poco tonto por no haber notado la banda plateada que la chica estaba usando esos momentos.

—¿Cúal es la ocasión?

—Hoy es su cumpleaños y... —nuevamente, Marcus aparentemente tenía muchas más preguntas así que no le permitió continuar.

—¿Cuánto tiempo han estado juntas?

—Poco más de dos años. —respondió con un poco de inseguridad, tratando de encontrar la mejor forma de salir de ahí sin causar tanto alboroto.

—En una escala del uno al diez, ¿qué calificación le pondrías a su relación?

—¿Qué?

—¿Quién le propuso matrimonio a quién? ¿Quién es la primera en disculparse cuando pelean? —Jisoo no sabía si reír o salir corriendo, pero por alguna forma la expresión sería de Marcus le decía que no estaba jugando y que sabía perfectamente lo que hacía.

—¿Es eso importante? —Marcus respiró profundamente, se ajustó las gafas y después miró a Jisoo.

—Querida, las joyas no son solo piedras, son el reflejo de nuestras vidas.

Jisoo lo miró como si estuviera completamente loco.

—No me mires así, es cierto. En el caso de las parejas, las joyas que regalas suelen indicar cómo se sienten dentro de esa relación y lo que representan el uno para el otro. —guardó silencio un par de segundos para pensar una manera de dejarlo más claro. —Pensemos en una ama de caso y su esposo infiel, una pareja que están juntos meramente por la apariencia y el estatus. ¿Qué se te viene a la mente?

Falling in Life -JensooHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora