Capítulo once

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Con regularidad recibía cartas de Rhaenyra comentándole su día, lo feliz que estaba en el Vale y lo ansiosa que estaba por conocer dónde su madre estuvo a punto de romper su brazo.

Sin embargo, las tensiones en la Fortaleza eran peores, evitaba cenar con Viserys y hablaba lo estrictamente necesario. Alicent y Otto merodeaban libremente el Castillo, mientras la reina se refugiaba en sus aposentos y cosía vestidos para Rhaenyra.

—Mi reina.

—¿Sí?

—La Mano. —un guardia anunció y con un suspiro, siguió cosiendo.

—Mi reina.

—Otto.

—Creo que ha escuchado de los aparentes rumores de la princesa Rhaenyra.

—Mi hija. Cualquier rumor no es más que aquello, rumor.

—¿Ha descuidado a su hija en el Vale?

—¿Qué trata de decir, mi lord?

—La princesa Rhaenyra tiene viles y oscuros rumores tras ella y usted...

—¿Por qué no le comunica al rey? También diríjase así a su persona.

—Dicen que la princesa Rhaenyra sucumbe a sus deseos con un mozo en el Vale. Y su tía, lady Aemma Arryn lo sabe.

—Son viles rumores. Y usted no debe de saber nada de mi hija, no le concierne. —furiosa, se levantó. —¿Quién y por qué ha estado difamando y espiando a la princesa? Su sucia y asquerosa sangre hace hasta lo imposible para intentar destruir la mía. ¿No?

—Mi reina...

—Estoy consciente de la muerte de mi hija, ambas fuimos envenenadas y sólo una pudo salvarse. Su hija me envenenó por sus órdenes. ¿Qué quiere lograr? ¿También difama a mi hija, una niña de escasos años? ¿Qué desea? ¿La Corona? ¿O usted y su homosexualidad desean quedarse con Viserys?

—¿Mi homo qué?

—Enfoquese en leer y no en difamar a mi dulce hija. Sí vuelve a difamar a mi hija, será exiliado.

—Con permiso mi reina y disculpe. —el mayor dijo, alejándose de Evyson y saliendo de sus aposentos.

Se zaltan ondoso issa dōna silverwing. —y quemado por mi dulce Silverwing. murmuró la reina, acercándose a la ventana, desde ella podía ver Dragonstone, cuánto deseaba estar en el Vale, en dónde su hermana estaba y su dulce hija, alejadas del peligro. Las amaba tanto que jamás permitiría qué alg9 les sucediera.

—¿Mi reina? ¿Se encuentra bien? La Mano salió murmurando que la muerte de su hijo la ha afectado gravemente, pidió la presencia de maestres y leche de amapola.

—Otto no va a nublar mis pensamientos. Cualquier maestre que entré y no haya sido por mi llamado, morirá. —ordenó y su lady la miró, sorprendida pero orgullosa. La muerte de la princesa Daella la había vuelto más dura. Su doncella salió y ella suspiró.

No había visto a Viserys desde aquel día en donde intimaron y ella bebió hasta la última gota del té de luna. Hasta dónde sabía, Viserys aseguraba tener un nuevo hijo, mientras que ella, aseguraba qué su hija estuviese segura.

—¿Evalon?

—¿Sí mi reina?

—¿En dónde está el rey?

—En el Consejo mi reina, la princesa Rhaenyra ha enviado un cuervo. —dijo y entregó el papel. La reina lo tomó, al terminar, sonrió y sus ojos otra vez se iluminaron.

—Que se preparé un festín, la princesa regresa a su hogar.

—Inmediatamente su gracia, permiso. —exclamó la mujer, haciendo una reverencia, saliendo de los aposentos.

Mientras tanto, la reina Evyson tomó su mejor vestido y pidió su mejor peinado para tener a su hija de vuelta con ella. Al terminar, sus doncellas salieron y el rey entró.

—¿Esposa?

—Viserys. —dijo, volteándose. —¿Qué deseas?

—Mi hija regresa, un banquete ha sido preparado en su honor.

—Lo sé, yo misma lo he planeado.

—Siempre un paso adelante. ¿Eh mi amor? —Viserys jadeo cansado y Evyson se acercó, mostrándose preocupada.

—Estás enfermo, déjame traer al Maestre Gerardys.

—No es necesario, el Gran Maestre cuida de mí. —murmuró y Evyson simplemente lo miró.

—Rhaenyra debe estar llegando, prepara todo, que no inicié hasta que Rhaenyra se haya aseado y se presente en el Salón del Trono.

—Como digas mi reina. —Viserys se acercó. —tu madre y hermana son las mujeres más hermosas del Reino y sé que tú, mi heredero, serás igual. —besó su vientre y se alejó, Evyson incómoda se hecho hacía atrás, sonriendo incomodamente. —¿De cuánto estarás?

—No lo sé esposo, es algo difícil saberlo sí nos entregamos hace apenas unas semanas.

—Viserys rió. —tienes razón, nos entregaremos cuantas veces sea necesario, el pueblo exige un heredero.

—Ya tienes uno, tu hija.

—Rhaenyra no puede ser mi heredero.

—Rhaenyra es tu hija, tu única heredera, me temo. A menos que escojas a Daemon por encima de ella.

—Daemon no es una opción viable hacía el Trono, Otto...

—Otto, Otto, Otto, siempre Otto. Ese hombre no es más que tu Mano, un lord más, un segundo hijo. Inclusive lord Corlys Velaryon tiene más poder y relevancia en la Corte que esa rana lameculos. Eres el rey, Viserys, espero que no sea necesario recordarlo. —clamo, alejándose de su esposo.

—Mi reina, la princesa Rhaenyra ha llegado, está aseandose en sus aposentos.

—La iba a recibir.

—Lo sabemos, pero estaba ocupada con el rey. La princesa llegó antes, dijo que era sorpresa.

—Y ahora ya no lo es. —Evyson sonrió. —muchas gracias, cuando la princesa esté preparada, que venga al Salón.

Pronto ella llegó al Salón, miles se arrodillaron ante ella mientras ella se sentaba al lado del Trono, después, su esposo llegó, sentándose a su lado.

—¡Princesa Rhaenyra Targaryen! —clamo el guardia y los aplausos explotaron, Rhaenyra sonreía mientras miraba a los presentes, Alicent fue la primera en acercarse y abrazarle, Evyson dejó de sonreír ante esto, componiéndose antes de que Rhaenyra volteara. Finalmente lo hizo y corrió hacía sus padres. Viserys la tomó en brazos y besó su coronilla, mientras que su madre, la tomó en brazos y besó sus mejillas, teniéndola cerca de su pecho todo el tiempo.

—¡Tengo tanto que contar! —dijo feliz y Evyson sonrió.

—Y yo tanto que escuchar. —sonrió.

El banquete rápido se pasó, la princesa reía y bailaba en el medio de la pista mientras sus padres miraban, bailaba con Alicent o Harwin Strong, también con su prima Laena Velaryon.

Al finalizar, la princesa clamo estar cansada, prometiendo contar todo mañana y ojalá la reina también hubiese podido descansar.

Y probablemente lo hubiese hecho sino estuviese creando a su hermano menor.

𝐐𝐔𝐄𝐄𝐍 ─ 𝐕𝗂𝗌𝖾𝗋𝗒𝗌 𝐓α𝗋𝗀α𝗋𝗒𝖾𐓣 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora