Silvia
Estaba apunto de cerrar los ojos cuando escucho piedras en mi ventana, me levantó perezosamente para ver al culpable, abro la ventana y camino hasta al final de mi balcón pero que mierda hace él aquí.
-Matt que rayos haces aquí.-lo miró y veo como se tambalea.-Y más que todo borracho.-el muy idiota sólo sonríe y trata de subir pero como soy tan buena lo ayudo.
-Vine a... ver.-responde y debo admitir que es gracioso verlo en este estado.-Te... sexy.-me dice mirándome de arriba a abajo.
-Te callas o te mando afuera.-este hace un gesto de cerrar su pico para luego entrar a mi habitación.-Mierda que estás oliendo a alco...-no termino mi frase porque el muy desgraciado se tira a mi cama.-Bueno dormiré donde mi...-no termino mi frase porque Matthew me tira a la cama encerrandome en sus brazos.
-Quedashte.-no entendía lo que decía pero no tenia opción porque el muy idiota me atrajo a su cuerpo.
Siento su respiración relajada pero no me suelta porque de seguro tiene miedo que huya pero lo peor de todo es que no consigo encontrar el sueño porque el muy idiota me tiene nerviosa, no sé cómo encontraría mi cara mañana. Miro por todas partes hasta ver la hora en mi despertador que indicaba las cuatro de la mañana.
-Si sigues moviéndote te haré el amor aquí.-espera ese estúpido no dijo eso o sí.
-¿Estabas despierto?.-pregunto tratando de esconder mi enojo.
-Sí y desde hace una hora porque te movías.-Matt me apreta más contra su pecho.-Y no pienso soltarte.-debo ser sincera su olor me gusta.
-Será mejor que te vayas...
-No me iré.-pero este me va a sacar de mis casillas.-Porque tu cuerpo está muy cómodo...
-Eres idiota.-me muevo como puedo pero me es imposible salir.
-Eres linda cuando te enojas.-pero mierda que me va a llenar de ira, estaba apunto de patear pero mi celular suena.-¿Quien es el estúpido que nos interrumpe?.-pero este nene está más que loco, extiendo mi mano para recoger mi celular.
-Hola.-dijo contestando.
-Silvia soy Jake.-responden desde la otra línea.
-Hola que deseas Jake.-digo con una sonrisa pero antes de que este me responda el muy idiota lo toma para contestar.
-Mira idiota será mejor que no la molestes.-mierda pero por quien se toma este idiota.-Ella es mía... Si como lo oíste... Chao.-dice cortando la llamada, Matt me entrega mi teléfono.
-Oye.-digo frunciendo mis cejas.-Odio que toquen mis cosas.-arrebato mi celular para salir de la cama.-Ahora vístete y sal de mi casa.-tomo una camiseta de mi hermano más algunos vaqueros se lo tiró en la cara
-Gracias.-responde tomando la camiseta y saca su sucia ropa.
-Oye ve y cambiate en el baño.-digo creando los ojos y apuntando el baño.
-Ya voy.-lo escucho como pasa por mi lado.
Mierda debo calmar mis latidos porque sino este se dará cuenta de mis sentimientos y eso sería muy malo, de mi armario sacó unos slim negros, una camiseta de superman, mi chamarra de cuero porque hace un poco fresco afuera, mis vans negras y algunas joyas.
-Ya terminé.-me volteo para verlo y no puedo evitar en sonrojarme, tomó mis cosas pasando por su lado y tratando de evitar su mirada.
Entró en el baño y inhalo e exhalo para calmar los latidos de mi corazón, mierda tengo que hacer que esté estúpido corazón entienda de una vez por todas que él no es bueno para nosotras. Me apoyo contra el muro y observó mis mejillas que están más que de color carmesí, esto me está matando, debo olvidarlo cueste lo que cueste. Recojo mi ropa para vestirme sin antes tomar una ducha muy fría porque necesito calmar mis tensiones, envuelvo una toalla alrededor de mi cintura y seco mi pelo con una secadora para luego cepillarme los dientes y ponerme crema en el cuerpo, una vez hecho eso me visto, salgo del baño y veo a un Matt sentado y mirándome de pied a cabeza.
-¿Dónde irás?.-me pregunta calmo y eso me preocupa.
-Porque te daría explicaciones.-respondo poniendo mi ropa en la ropa sucia.
-Porque me importas.-siento su cuerpo a algunos centímetros de los míos.-Silvia sé que soy un idiota pero...
-Mejor me voy.-digo tratando de evitar el tema.
-Silvia.-sus manos me toman por la cintura para voltearme y verlos en esos ojos cafés que me encantan.-Silvia te pido sólo una oportunidad para demostrarte que te amo.-no puedo hacerlo.
-Matt yo... Yo... Yo...-no puedo porque sé que mi mundo se derrumbaria pero lo amo o eso creo.
Matt no espera que pega sus labios a los míos, por un momento me quedo quieta pero luego lo sigo hasta que ese momento en el que todo termino me viene en mente y me separó para salir de la habitación y bajar con alma lleva el diablo.
-Mark me llevas a esta dirección.-digo tendiendo un papel.
-SILVIA.-grita pero antes de que me diga algo yo ya estoy en el auto para que Mark me lleve.
Estuvimos en silencio por unos segundos hasta que siento que mi querido mayordomo necesita una conclusión de lo sucedido y él se lo merece porque es el único que sabe sobre lo que paso hace dos años.
-¿Cuéntame mi pequeña?.-siento como el carro para.
-Lo amo pero no puedo olvidar lo que me hizo.-mi mayordomo sale del piloto para sentarse a mi lado.
-Mi niña tu no quieres olvidar pero por lo que veo hay algo más en esa cabezita.-sulevo mi mirada para verlo y si es cierto.-Te conozco desde que sos bebé y tu más tu gemelo nunca me podrán engañar.-es cierto lo que dice.
-Tengo miedo de salir herida nuevamente.-Matt es un mundo diferente al mío y eso me lastimaria.
-Mi pequeña eso es lo que te duele pero tu temor es ver que tienen metas muy distintas.-miro sus ojos que sólo me ven con ternura y compréhension.-Tu deseas tomar las riendas de tu padre y el su sueño es ser un gran modelo.-tiene razón.-Esa cabezita está muy confundida por lo cuál será mejor que no te gas contacto con él.-miro sus ojos y me acurruco a su pecho para abrazarlo.
-Gracias.-digo calmando mis lágrimas.
-Para mí tu y James son como mis hijos...
-Y para nosotros tu eres un padre y más que todo un amigo.-lo interrumpo.
Mark era muy compresivo que siempre con mi hermano lo buscábamos para llorar o buscar algunos regalos para nuestros padres. Cuando mis padres se iban de viaje por semanas; Mark se ocupaba de nosotros y siempre estaré agradecida por tenerlo en la familia aunque es más considerado de la familia que del servicio porque no tiene horario pero hoy tuve suerte en encontrarlo despierto a la cuatro de la mañana.
-Te llevaré a un lugar donde podrás pensar muy bien.-lo miró sorprendida pero no me importaba.
Mark arranca el auto para llevarme no sé dónde, miro por la ventana que llegamos a un lugar pero cuando lo bajo veo que es donde mi querida abuela que se encuentra a sesenta kilómetros de Londres, bajo entusiasmada para saludarla, sé que paso muchas horas pero estar con mi abuela materna era muy divertido porque siempre me hablaba de lo bien que estaba. Mark toca el timbre para luego ser atendida por un guardaespaldas.
-Entren.-obedecemos para luego ver mi querida abuela jugar ajedrez con mi abuelo.
-Mi cachorrita.-dice mi abuelo levantándose para abrazarme.-Siéntate que quiero verte.-me siento en el diván con mi abuela que viene para darme besos.
Mis abuelos son tan amables que siempre están disponibles para nosotros, mi abuelo es doctor y director de un hospital aunque tenga sesenta es muy ágil, mi abuela es escritora de novelas románticas y llenas de drama como la novela de Me enamoré del hombre equivocado. Es una novela muy hermosa pero al veces me gusta porque me siento muy parecida a la protagonista y más aún que él llegó pero al veces uno no puede luchar contra el destino.
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Mi Novio Es Un Modelo
RomanceSilvia una chica que nunca pensó que se encontraría en una situación muy crucial al elegir entre dos de sus mejores amigos que uno fue su novio pero por razones dejaron de serlo y el otro un modelo igual que sigue amandola pero que pasará cuando per...