Y lo unico que queria hacer es dormir, dormir para soñar con él, dormir para estar con él y vivir en sus sueños una vida junto a él. Por que É𝓵 𝓵𝓾𝓬𝓮 𝓬𝓸𝓶𝓸 𝓾𝓷 𝓼𝓾𝓮ño
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ACTUALMENTE CANCELADA
°El dibujo de la portada no es mio, cré...
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Pasó mucho tiempo después de lo ocurrido. Aquino apenas podía mirar a Soarinng, apesar de que haya aceptado. En cierta parte Soarinng se le hace muy agradable, a sus ojos si sería un gran esposo. Pero hay un problema, y es que apesar de que sea tan perfecto no le gusta, un simple amigo a la vista de su corazón.
Está saliendo con más tipos, la mayoría de todos o en resumen de sus pretendientes estas últimas 3 semanas fueron: creídos, insensibles y unos completos idiotas. Hoy sale con una vestimenta ligera, eso hace su día más relajante ya que ha salido con sueño. Ahira mismo se encuentra casi rezando para que el tipo con el que salga hoy no sea un completo idiota.
Al lugar en donde está ubicada la cita es un sitio muy cómodo y lindo. Diego se ha fascinado con solo ver el lugar, se podría decir que hasta ansioso de conocer a su cita por fin.
Cuando el chico llegó, Diego quedó a tónico con todos los rasgos físicos que tiene el chico, ¿acaso había salido de la televisión?, ¿o siquiera existe chico así?. Todo de él parecía hacerlo ver como un bendito griego hermoso.
Dejó de mirarlo así porque asumió que debe de ser incómodo de ver a alguien que literalmente te saborea con la mirada mientras tu solo andas casual sin hacer nada extravagante o que llame la atención.
Aquino miro al cielo con notable furia y celos de que el señor tenga sus preferidos.
- Hola, mi nombre es Natalan. Tú debes ser Aquino, ¿verdad?
La voz del chico le caía demasiado bien para ser verdad. No sabía como pero, ¿está clase de chicos de verdad podía ser gey? Aquino se sintió sorprendido y a la vez no podía evitar sospechar del chico.
Aquino: He- si... Un gusto!
Estiró su mano para darle un fuerte apretón en señal ya sea tanto de saludo y de respeto.
Natalan: Me han dicho que a usted es difícil de complacerlo
Aquino se sintió ofendido, él no es de pedir mucho, y que sea de los que son difíciles no le agrada mucho la idea. Seguramente había tenido mala fama desde que tuvo esas citas con las personas más horribles que pudo conocer en este podrido mundo. Ni siquiera sabe porqué su mamá decide hacer esto por él, ni si quiera era su opinión participe de los panes de su madre, apesar de que sea su vida la que será modificada.
Aquino: Son rumores falsos, agobio que me difundan de esa manera.
Natalan: Entonces.. ¿Qué hago con los boletos para el circo?
Aquino miro al chico a los ojos y lo agarró del hombro como si fuese a impedir algo.
Aquino: Que no sea un difícil no significa que no me guste el circo
Una sonrisa descarada apareció en su rostro mientras con nerviosismo espera la reacción del contrario. Y por parte del otro, este solo no pudeo evitar no reírse de como actuó el chico. Parecía tan lindo a su manera de como dar felicidad al resto.
Natalan se había dado cuenta por primera vez en tanto tiempo de que Aquino nunca fue tan engreído como sus padres de niño le hicieron creer. Por que si, sus padres fueron amigos en un tiempo pasado y desde allí se conocieron. Quizas Aquino lo había olvidado de cierta manera, pero Natalan jamás podría olvidar aquella criatura que en los momentos más difíciles de su vida fue su rayo de luz, que lo iluminó y enseñó a seguirlo para no ser comido por la fría oscuridad oh sentir lo oscuro de la soledad.
Cuando llegaron al circo se sentaron en sus respectivos asientos y observaron el espectáculo. Llamaron a Aquino como voluntario y este subió al escenario. Le pidieron a Aquino llamar a su pareja, pero como no tenía le pidieron hacer bajar con quien vino hoy al show. Aquino apuntó hacia Natalan y este bajo con los nervios de punta, esperando que no sea nada malo o vergonzoso.
Resulta que los habían hecho subir a ambos porque desde lejos los actores habían visto las miradas que se daban ambos durante el espectáculo, he los hicieron bailar juntos en el escenario.
Había acabado el show, Aquino y Natalan se debían despedir. Pero esta vez Natalan le pidió el número de teléfono de Aquino para empezar a hablarse. Si el Dios griego le pedía su número, ¿qué más podía hacer Aquino?. Se lo dio y ambos fueron a sus hogares.
La noche era la parte favorita del día para Aquino. Porque tú ya sabes a quien ve todas las noches.
Aquino debía descubrir que más tenía oculto de bajo de esa máscara que usa el guardaespaldas de su mamá. Porque de alguna manera sentía que estaba relacionado con el chico de sus sueños. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 800 palabras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Hasta nuevo aviso!