It Is Not My Choice!
El final de la semana se acercaba, y Lyra se preparaba para su visita habitual al Hospital San Mungo para ver a su hermano, Evan. Las visitas a Evan siempre eran emotivas para ella; verlo en coma, tan vulnerable, le recordaba la fragilidad de la vida y la importancia de luchar por aquellos a quienes amaba.
Mientras caminaba por los pasillos de San Mungo, su mente estaba llena de pensamientos sobre su familia y las complicaciones que su apellido traía consigo. Pero esos pensamientos se disiparon momentáneamente cuando, al doblar una esquina, se encontró cara a cara con James Potter.
-¿James? -preguntó Lyra, sorprendida.
James se giró, y sus ojos se iluminaron al verla.
-Lyra, no esperaba encontrarte aquí -respondió, su tono genuinamente sorprendido-. ¿Todo bien?
Lyra asintió lentamente, todavía procesando la coincidencia.
-Sí, estoy aquí para ver a mi hermano. Está en coma desde hace un tiempo. -No sabía por qué, pero sintió la necesidad de compartir esa información con James.
James pareció comprender la gravedad de la situación de inmediato.
-Lo siento mucho, Lyra. No tenía idea. -Hubo un momento de silencio antes de que James continuara-. Yo vine a visitar a mi madre. Está aquí por una revisión.
Lyra asintió, sintiéndose extrañamente reconfortada por su presencia.
-Espero que esté bien -dijo Lyra, genuinamente.
-Gracias -respondió James, su mirada llena de gratitud.
Decidieron caminar juntos el resto del camino. Cuando llegaron a la habitación de Evan, Lyra se detuvo en la puerta.
-Aquí es. -dijo, mirando a James con una mezcla de aprecio y vulnerabilidad.
James asintió, comprendiendo que este era un momento privado para ella.
-Espero que tu visita vaya bien. Si necesitas algo, estaré por aquí. -dijo, con un tono que denotaba sinceridad y apoyo.
Lyra sonrió, agradecida.
-Gracias, James. Significa mucho.
James se despidió con una sonrisa y se alejó por el pasillo. Lyra lo observó por un momento antes de entrar en la habitación de Evan. Sentada junto a la cama de su hermano, le tomó la mano y comenzó a hablarle sobre su día, sobre los estudios, y sobre las pequeñas cosas que solían compartir.
Después de un rato, Lyra salió de la habitación y, fiel a su palabra, James estaba allí, esperándola en el pasillo. La sorpresa en su rostro se transformó en una sonrisa cálida.
-¿Cómo fue? -preguntó James, con un tono suave.
Lyra suspiró, sintiendo una mezcla de emociones.
-Fue... como siempre. Pero agradezco que estés aquí.
James asintió, y hubo un momento de silencio cómodo entre ellos.
-Vamos, te acompaño de vuelta a Hogwarts -dijo James finalmente, su voz reconfortante.
Mientras caminaban de regreso al castillo, Lyra no pudo evitar notar lo fácil que era estar cerca de James, cómo su presencia traía una sensación de calma que no había esperado. Quizás, pensó, había mucho más en James Potter de lo que había asumido inicialmente.
Y mientras el castillo se alzaba ante ellos, Lyra sintió una extraña esperanza crecer en su corazón, una sensación de que, tal vez, las cosas podían cambiar para mejor.
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Todo Fue Un Mal Entendido
FantasyLa historia sigue los pasos de James Potter y su inesperado vínculo con Lyra Rosier, una joven de una familia de mortífagos. A lo largo de los años en Hogwarts durante la era merodeadora, James y Lyra pasan de ser rivales a aliados inesperados, mien...
