Seguí a Ron por la calle hasta un callejón mientras me hablaba sobre su infancia.
Me sorprendió el que dijera que había conocido a sus padres; y me decepcionó cuando dijo que habían muerto cuando tenía cinco años.
—Pasaron dos meses desde que me había quedado solo hasta que una pareja de humanos me había adoptado. Mis padres me habían enseñado que humanos y bestias podían convivir sin problemas, pero que no siempre sería así.
—¿Fueron buenos?
—Al principio fueron amables. Me alimentaron y me vistieron. Básicamente se ganaron mi confianza antes de exigir lo que supuestamente les debía por todo lo que estaban haciendo.
Los humanos se habían quedado con la casa de sus padres, porque ellos no tenían en donde vivir. Le robaron el dinero que le habían dejado y lo obligaron a robar para traer más.
—Le robaba el dinero a los forasteros y sacaba comida en el mercado para que me dejaran en paz durante el día.
—¿Y si no lo hacías?
—Mi supuesto padre me golpeaba y tiraba fuera de casa. Mi supuesta mamá le decía que no me golpeara tan fuerte porque podía matarme y no quería problemas.
Dijo que aguantó ese maltrato durante dos años, y que cuando cumplió siete, escapó con un forastero que lo ayudó cuando se desplomó en la calle.
Al igual que a nosotros, lo ignoraron porque nadie tenía la economía para alimentar a alguien que no era de su familia.
—Su nombre era Robert y también era un humano. Me cuidó durante una semana entera hasta que me recuperé. Y... aunque no confiaba del todo en él, en cuanto me ofreció salir de este lugar, no lo pensé dos veces.
—¿Por qué volviste aquí?
—Tenía treinta y siete años cuando Robert murió debido a una enfermedad. Nunca pensé en irme de su lado porque creí que le debía mi vida. Había sido mi padre hasta su último aliento —hizo una breve pausa —. Me había decidido a quedarme en su casa y a proteger todo lo que él había logrado. Pero cuando se lo dije, se opuso rotundamente y dijo que no tenía que proteger lo que él había hecho en su vida. En ese momento, dijo que vendiera todo lo que le pertenecía y que usara el dinero a mi antojo. Que si quería despilfarrarlo que lo hiciera, pero que no me quedara cuidando los logros de alguien más. Me dijo "Sal a recorrer el mundo, encuentra una compañera, ten una familia. Gracias por ser la mía".
—¿Nunca buscaste una compañera?
—Lo hice por unos años, pero me rendí cuando me di cuenta de que no iba a encontrar una loba para mí. Ser nosotros es complicado. Luego de eso viajé y pasé por mi pueblo natal que es este, y la verdad es... que no sé por que me quedé en ese momento, pero lo hice. Las personas que se habían quedado con mi casa se habían ido y la habían dejado en muy mal estado.
Dijo que la reparó lo mejor que pudo y que comenzó a vivir ahí. Años después conoció a Moly, y solo unos meses despues la ciudad se fue a pique y se volvió más pobre de lo que ya era.
Entonces empezaron a aparecer.
—¿Los niños?
—De padres que los habían abandonado para no gastar más dinero, otros que habían muerto por enfermedades o a manos de ladrones que buscaban algo de dinero. Primero llegaron Tristan y Holy, luego Kay y Lily... y así durante dos años hasta tener todos los que tengo. Colin fue el último en llegar y aun no se adapta. Es un adolescente humano y sus padres no lo educaron con mucha empatía por las bestias. Además, él...
—Hasta que al fin volviste —había un chico sobre el tejado de una casa abandonada.
—¿Qué haces aquí, Colin?
ESTÁS LEYENDO
La Casa De Las Bestias
FantasyEn un mundo donde humanos y bestias conviven, la esclavitud es algo común día a día para las bestias desafortunadas. Rex, una bestia lobo, esclava desde su nacimiento y cruelmente maltratada hasta que luego de la muerte de su amo, es subastado al m...
