CAPITULO 9

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[9]

Pereza.

"La pereza hace caer en profundo sueño,Y el alma negligente padecerá hambre."

Proverbios 19:15

Ethan.

Si tuviera la oportunidad de pedir tres deseos, el primero sería ser sabio y tener conocimiento de todo—para no tener que estudiar—, el segundo sería, ser millonario—para no tener que trabajar—, y el último sería tener mucho dinero.

Desde hace unos días, no voy a la universidad, simplemente porque no tenía ánimos.

Nunca falto, así que sobrevivirán un día sin mi. Si no fuera así, muchos habrían muerto ya.

Tampoco fui a trabajar. Le inventé a  Richard, el gerente, que no había amanecido bien del estómago y no quería salir en ese estado, sorpresivamente, se lo creyó.

Después de lo ocurrido hace unas noches—en mi estado depresivo sin sentido—, mi abuela me dijo que estaría orando por mí. Yo le agradecí esa noche por el abrazo y sus palabras, un poco incómodo, pero lo hice.  He estado fingiendo que nada de lo que pasó me afecta, que no me siento incómodo cuando estoy con cualquier cristiano, antes no me pasaba, pero últimamente esos religiosos del demonio me persiguen por todos lados. Y todo es culpa de Hadasa. Si nunca se hubiera chocado conmigo para derramar el café sobre mi ropa, ahora mismo mi vida fuera completamente distinta. Confieso que desde ese día, le tengo un poco —bastante —de resentimiento. Recordarlo hace que me retuersa el alma de reproche. Yo necesito urgentemente alejarme de ella.

Hoy no corro con la misma suerte, ya no puedo faltar a clases, ni seguir faltando al trabajo y difícilmente seguir evitando a Hadasa. Jasper y Andrew volvieron una costumbre sentarse con las tres retrasadas para almorzar—así las llaman todos—, se han ganado miradas raras de algunos estudiantes del campus. Terminé mi jornada y voy al comedor. Hoy Vicent no pudo acompañarme, ese día entro a la universidad sin estar matriculado porque chapeamos—y puede que sobornamos a algunos—.

La bruja de segunda, la rubia, Jasper y Andrew bromean sobre algo, mientras que Hadasa tiene la cabeza metida en una laptop. Frunce el ceño cuando está centrada. Me siento en el banco con un suspiro llamando la atención de los presentes en la mesa; Hadasa me ve de soslayo y vuelve a clavar la vista en la laptop. Quedé al lado de Jasper con Andrew a su lado y las chicas delante de los tres, quedando la pelinegra delante de mí. Me he dado cuenta que siempre nos sentamos de esta manera. Andrew en la punta con la bruja delante, Jasper en el medio delante de la rubia y yo en el otro extremo con la evangélica de frente.

—Estás vivo—comenta la bruja castaña.

La miro con desprecio, de las tres es la que peor me cae.

—No gracias a ti, supongo—rebato con arrogancia.

—No, claro que no.—no se queda callada, los demas solo observan—Es gracias a Dios, porque si fuera por ti ya estarías tres metros bajo tierra.

«Dios»

Otra vez esa maldita palabra.

—¿Ah, si? Pues...

RADIANTES (Borrador) [BRILLO #1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora