―Lo he seguido bastante bien he hecho un trabajo impecable― terminó de dar toda la información muy confiada en si misma
―Gracias Mei, ahora mismo te transfiero el dinero a tu cuenta―
―Me parece fantástico― colgó
Últimamente Sukuna parecía estar desinteresado de todo estaba completamente vulnerable mientras tenia a todos sus hombres trabajando en localizar a Isabella, algo que ponía inquieto a Satoru si estaba tan deprimido por la ausencia de la mujer...Tal vez querrá recuperarla algo que le ponia los pelos de punta solo de imaginarlo por qué a pesar de todo, Sukuna fue el primer amor de la mujer y tal vez aun ocupaba lugar en su corazón
Al sentir la inseguridad y el miedo invadirlo negó con la cabeza soltando un fuerte suspiro Ryomen ya habia perdido y tenia que aceptar su derrota además por la mente de un ser tan enfermo con él nunca pasará la idea de cambiar y menos por una mujer a la que hizo de su vida un infierno. Sólo debía aprovechar de que no tenía a nadie cuidando de él y mandarlo a matar de una vez por todas cosa que en cuestión de segundos apretó el botón de llamar a alguien que podría ayudarle en ello
―Nanami...― nombró ―,Necesito un favor―
―Espera...¿Quieres que asesine al narcotraficante más conocido en la ciudad?― preguntó procesando la pregunta
―No debes dejar rastro de él como si nunca hubiera existido, eres el unico al que le puedo confiar algo tan importante como esto― intentó persuadir ambos sabian muy bien que era un trabajo demasiado difícil lo que el albino le pedía a su amigo
―¿Acaso te metiste con su mujer y ahora quieres deshacerte de el para que no los moleste más?― preguntó sarcásticamente entre risas burlescas el rubio atraves de la línea telefónica sin embargo el rotundo e incómodo silencio de su amigo por unos largos segundos le indicó que se encontraba en lo correcto ―,Mierda Satoru, ¿que has hecho?― preguntó seriamente
―Ella vivía un infierno a su lado no podía permitirme eso y ahora nos caza...a ambos― al decir lo último bajó la voz recordando lo insegura que estaba Isabella cada día que pasaba
―¿Y tu crees que vivirá en paz huyendo de país en país?, No pueden huir cada vez qué los encuentren―
―Es por eso que cortaré esto de raíz y volveré a cambrigde un tiempo después de su muerte para poder hacerla lo más feliz que pueda― en ese instante se volteó viendo atraves de la enorme ventana del balcón frente a él como la castaña dormía plácidamente en la cama el viento movía sus prendas y cabellos con violencia mientras Isabella con sus ojos cerrados respiraba tranquilamente dandose cuenta que eso era lo que quería para el resto de su vida verla tranquila, en paz, y feliz aun si eso significaba que él cargara con un peso en sus hombros todos los días de ser descubierto por homicidio...si ese era el precio que tenia que pagar por proteger el bienestar de ella sin duda lo pagaría
―Hombre...¿Tan enamorado estás?― preguntó nanami con su voz rasposa mientras gojo nuevamente se quedaba en silencio admirando a su mujer nuevamente el silencio respondió su respuesta logrando convencerlo ―.Hablaré con mis contactos de confianza les gustará la idea y lo llevaremos a cabo lo más antes posible―
―Antes de matarlo quiero que le digas algo de mi parte...―
Toda la información que Mei había recolectado de Sukuna era completamente detallada había sacado sus horarios y las zonas que frecuentemente visitaba fuera de casa esa misma que llegó a manos de nanami quien apenas colgó la llamada con su amigo comenzó a poner manos a la obra movilizandose con amigos de confianza sabían que Sukuna descuido completamente su "trabajo" por ende estaba vulnerable sin absolutamente protección de sus hombres quienes hacían un lento pero seguro proceso de rastreo de la castaña y antes de que eso sucediera debían terminar de una vez por todas con la cabeza del plan
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Release - Satoru Gojo
FanfictionTodos conocían a la peculiar pareja por ser tan empalagosa perfecta y llena de detalles románticos cada día Pero cuando las ventanas y puertas se cerraban... Comenzaba la verdadera relación. Al conocerlo la conexión fue instantánea como dos imane...
