-Buen trabajo... Lo estás haciendo bien.
-¿Le agrado?
-Sí.
-¿Me amas?
-Sí.
-Si me amas... -La pequeña mujer se subió a mi cara, me agarró del pelo y me dio una orden. -Cómeme toda.
Abrí la boca para continuar lo que A-Nueng empezó de buena gana.
El pequeño cuerpo se sacudió antes de que ella me alejara. Pero mis emociones también habían subido mucho. Y me encantaba torturar a la persona bajo mi mando.
-No he terminado.
Las piernas de A-Nueng temblaban. Sin embargo, las separé y deslice mi dedo dentro...
-Recién estoy empezando. Y te torturaré toda la noche.
Introduje dos dedos dentro, su palpitaciones y su calor me animo a seguir estimularla, su pequeño cuerpo sobresaltaba con cada embestida, mi lengua seguía recorriéndola.
-¿Podrás soportarlo?- la mire pícaramente -¿Quieres que pare?- la embestí sin compasión.
-¡Lo soportare!
-¿Seguro?
Su peso cayo encima mío completamente, quedándose de rodillas en la cama, me apretaba contra ella, era una delicia, seguí el ritmo que yo quería.
-¡Estoy casi por llegar... Ar-Nueng!, ¡Mmm!
Percibí como su interior se contraía, me separe por completo, agarre sus caderas y la alce un poco hacía arriba, me deslice y la empuje a la cama.
-¡Ar-Nueng!
-¿Como te atreves hablarme de tú?-Me levante de la cama, capte como me seguía con la mirada.
-Lo siento, azótame, haz lo que quieras- Suplico.
-¿Podrás ser buena esta vez?-Me dirigí a mi bolsa.
-¿Ah que te refieres?
-Tengo una cosa, quiero probarlo- tome una caja y la lleve a la cama.
-¿Que es?
-Una tontería, la vi cuando esperaba para entrar en el avión, ¡Ábrelo!, no pude resistirme y tuve que comprarlos.
-Si-Deshizo el lazo y se abrió la caja- ¿Es tu cumpleaños no debería yo de regalarte algo?
-¿No te gusta?-Abrió los ojos, sus mejillas se tornaron de rojo nuevamente.
-¿Que es esto?
Nunca me había visto comprando estas clases de cosas, un pañuelo de seda negro de encaje, con un acabado perfecto que envolvía una cosa más grande, un pequeño vibrador de un tono verdoso esmeralda, muy formal, si lo tuviera encima de mi cómoda nadie sabría lo que era, podría aparentar ser una objecto muy caro sin ningún uso en especifico, para gente que le gusta gastar y desparramar el dinero a lo loco.
-Esto podemos darle varios usos- Agarre el pañuelo y esto se ve... - La mire intentando descifrar su lenguaje.
-¿Es lo que creo que es?
-Si, ¿Te desagrada?
-No- Lo cogió e inspecciono. -¡Quiero que me lo metas!
Tosi de la impresión, no esperaba que me dijera aquello, acto seguido rectifique A-Nueng era muy intensa y no se por que me sorprendía que fuera tan liberal en muchas cosas.
-Esta bien, déjame lavarlo antes- Tome la caja y la deje a un lado, agarre el juguete- ¿Dónde esta el baño?
-Es esa puerta.
-Bien, ahora vuelvo, no te enfríes.
Me demore un poco inspeccionándolo debajo del agua.
-¿Ar-Nueng?, date prisa.
-Que es eso de tutearme señorita- Lo enjuague y regrese a la habitación.
Mi querida gatita ya estaba con las piernas totalmente abiertas, esperándome.
-Discúlpame, estoy nerviosa, ¿Sabes como funciona?
-Si, solo tiene dos botones, ¿Debería de leer las instrucciones?- busque en la caja pero me tomo de la mano antes de encontrarlas.
-No creo que sea difícil- Me atrajo a ella.
-Seguro que no- Entre abrió los labios.
La bese desesperadamente, me empecé a tumbar sobre ella, sus dedos recorrieron mi cuerpo desde mi nuca hasta el comienzo de mi trasero, apretó con fuerza, mordió mi labio y estiro, no pude quedarme quieta, me coloque mejor entre sus piernas y me moví de apoco, la temperatura volvió a a subir, me moví un poco hacía un lado la mire.
-No quiero perderme esto- Me levante quedando de rodillas cerca de su centro, toque con mi mano libre, estaba húmedo pero no lo suficiente.
Deslice mi lengua por su entrada, empape con mi saliva, subí a su botón y estimule, no era difícil hacer que prendiera rápido, sus caderas empezaron a moverse, me separe y lo introduje de apoco sin encenderlo.
-¡Ahh!
-¿Esta bien?
-Si..si..sigue.
Empuje profundamente y volví a sacar, sus piernas se recogieron, me situé mejor y empecé acelerar, no dejaba de mirarla, sabía que yo había sido la primera en introducirla en estas practicas, que mis dedos quizás no eran los suficientemente largos para tocar varías partes orogenias.
Ella lo disfrutaba y yo al verla moría por dentro de placer, sus dedos de los pies empezaron estirarse y recogerse, percibía como su orgasmo estaba punto, podía ver como salía cada vez mas humedad, me relamí, gemía cada vez mas alto, empezamos a sudar notoriamente, mordí un lado de su muslo, su cuerpo reacciono, abrazo sus piernas dejando el trasero un poco elevado.
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Blank
RomansaMomentos específicos que no se podrán leer ni ver de esta maravillosa y excitante GL serie Blank the series. Esta historia no es mía, pero los momentos especiales serán obra mía.
