De nuevo en casa, ambas nos encontramos sentadas en la mesa del comedor. Yo, con una taza de café bien cargado. Necesito algo bien fuerte para poder analizar que la mujer que está a mi lado, en efecto, está muerta. Es un fantasma, o un espíritu, como ella prefiere que la llame.
En realidad, preferiría una botella de vino en estos momentos, me habría ayudado muchísimo más. Lamentablemente no he hecho las compras todavía, y en casa ya no queda, así que, con el café me bastará por ahora.
"De acuerdo" comienzo a romper el hielo "Ahora que todo se ha aclarado y me mostraste tu verdad... ¿Vas a explicarme en que debo ayudarte con...?" pregunto, dándome cuenta que ella no me ha dicho el nombre de su esposo.
"Dereck" dice "su nombre es Dereck"
"Dereck" repito el nombre "Está bien. ¿Cómo puedo ayudar a Dereck?"
"Es complicado... Dereck requiere ayuda en muchos aspectos"
"Pues explícame. ¡Vamos! Soy toda oídos" comento.
Se queda en silencio por varios segundos, tal vez buscado las palabras adecuadas para poder explicarme.
"Primero debo contarte nuestra historia. Así entenderás mejor la situación" me dice, uniendo sus manos.
Creo que necesitaré otra taza de café.
"Te escucho" respondo.
"Dereck y yo nos conocimos en la secundaria" empieza a narrar, con la vista puesta en un punto fijo, como si estuviera volviendo a esa época "era un año mayor que yo, así que iba en un curso más alto, pero eso no impedía que fuéramos amigos... Nos llevábamos tan bien. Era una persona divertida y agradable, amable con todos, y muy inteligente por cierto" indica "Y su sonrisa" continua, sus ojos se iluminan al recordarlo "Dios. Su sonrisa... Se veía tan guapo cuando sonreía. Cada vez que lo hacía se le formaban dos hoyuelos en sus mejillas" sonríe, tocando sus mejillas con los dedos "Nos llevábamos tan bien que no pude evitar enamorarme de él... Tiempo después, Dereck me pidió ser su novia, y por supuesto, yo acepté inmediatamente" cierra los ojos y coloca una mano bajo su mentón, suspirando enamoradamente "era imposible decirle que no cuando estaba tan enamorada de él, ¿sabes?"
"Lo imagino" le respondo, regalándole una pequeña sonrisa.
"Fue la mejor persona que la vida me permitió conocer" prosigue "Lo amaba tanto, que rápidamente se convirtió en mi persona favorita... Estuvimos juntos durante toda la secundaria. El tiempo transcurría y nosotros nos encontrábamos más enamorados. Desde el momento en el que lo conocí, supe que él era la persona con quien quería pasar el resto de mi vida y con quien formaría una familia.... Solo había un pequeño problema"
Arrugo mi entrecejo "¿Cuál?"
"Mis padres" responde "nunca aceptaron nuestra relación. A cada instante que podían, me repetían lo poco que él era para mí. Decían que merecía algo mucho mejor, a alguien quien pudiera darme, según ellos, la vida y las comodidades que yo merecía" noto como se entristece al mencionar a sus padres "la familia de Dereck, en aquel tiempo, tenía problemas económicos, y muchos problemas personales también, y eso era algo inaceptable para mis padres. No podían permitir que estuviera con alguien sin estatus... ¡Ja!... Como si ellos fueran millonarios" menciona, soltando una amarga carcajada "Cuando Dereck me buscaba en casa, no era nada más que respetuoso y amable con ellos; siempre buscando su aprobación, mientras que mis padres solo lo rechazaban y lo trataban con desdeño... Siempre que eso ocurría, me disculpa por la actitud de ellos, pero Dereck solo me sonreía y decía que no debía preocuparme, que tarde o temprano ellos tenían que aceptar nuestra relación"
Suspira largamente, quedándose callada nuevamente por varios segundos y luego me mira.
"Amaba a mis padres, Elizabeth. Y aún lo hago. Los amo" dice "no son tan malas personas si llegas a conocerlos bien. Pero tienen un concepto de la vida en donde el estatus lo es todo... Nunca aceptaron nuestra relación... Nunca quisieron darse la oportunidad de conocer a Dereck y saber la hermosa persona que era... No quisieron ver lo realmente feliz que él me hacía" hace una mueca amarga "apuesto que si hubiese salido con el hijo del algún rico, lo habrían recibido con los brazos abiertos"
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Un último deseo
Literatura FemininaElla: Una mujer divertida, alegre y amable. El: Un hombre desconfiado y con un triste pasado. En la mágica ciudad de Nueva York, estas dos personas, que nunca antes se han visto, unirán sus caminos por primera vez. Pero este encuentro no será una si...