3. Mamá

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La rubia no entendía porque esa niña le decía mamá, se separó de la pequeña y se puso de pie.

- Vamos a casa pequeña - dijo la rubia tomando su manita.

La pequeña Lizzy subió al auto de la rubia, Natasha miraba a la pequeña y está le sonreía, le regreso una cálida sonrisa para después arrancar el auto en dirección a su departamento.

Al llegar la recibió una hermosa mujer de cabello negro, y hermosos ojos verdes.

- Amor, llegaste - dijo la mujer

- Hola María - contesto la rubia

- ¿Quién es está pequeña? - pregunto María

- Me encontré a esta pequeña de regreso de dejar las cajas con tu hermana - le contesto la rubia

- No puede quedarse aquí, la hubieras dejado en la estación de policía - le dijo María un poco enojada.

Lizzy se escondió detrás de la rubia.

- La estás asustando, María - comento la rubia mirando a la pequeña

- Mami, ¿Quién es ella? - pregunto Lizzy

- ¿Mami?, ¿De que habla está niña?

- Me confunde con su mamá - contesto la rubia, encogiéndose de hombros

- Mira niña, ella es mi esposa Scarlett y ella no es tu mamá - hablo María mirando a la niña

- Ella es mi mami - contesto Lizzy abrazando la pierna de la rubia

- ¡Maria, basta! No le hables así, es una niña - dijo Scarlett

- Haz lo que quieras, siempre es así, ¿No? - susurro María caminando a su habitación.

- ¿Cómo te llamas pequeña? - pregunto Scarlett mientras guiaba a la niña al sofá

- Lizzy - contesto

- Lizzy.... Cómo la princesa del cuento, "Elizabeth" - susurro Scarlett

- Si.... - dijo Lizzy

- Es hermoso tu nombre, me gusta mucho, ¿Tienes hambre? - pregunto

- No....

La rubia la observaba y pudo escuchar cuando la pancita de Lizzy empezó a hacer pequeños ruidos.

- Creo que si, haré unos panqueques, ¿Te gustan? - pregunto Scarlett

- Si.... - contesto

- No se diga más, vamos a preparar unos ricos panqueques - comento Scarlett dirigiéndose a la cocina.

La rubia estaba cocinando muy concentrada, Lizzy la observaba muy detenidamente....

- ¿Te dieron permiso para venir a mi cumpleaños? - soltó Lizzy de pronto

- ¿Que?, ¿De que hablas Lizzy? - pregunto

- Mi deseo de cumpleaños era que vinieras a casa y ahora estás aquí conmigo - comento la pequeña.

La rubia no respondió y solo le extendió un vaso con chocolate y luego un plato con panqueques, la pequeña sonreía ante la cena que estaba frente a ella. La rubia observaba a la pequeña, era tan hermosa, tenía los ojos azules como los suyos, un cabello castaño en caireles.

- Lizzy, ¿Que hacías sola en la calle? - pregunto

- Me escape de la casa de mi tío - contesto Lizzy con un pequeño bigote de chocolate.

Esa acción hizo que Scarlett sonriera, tomo una servilleta y le limpio la boca con cuidado.

- Pero, ¿Por qué te escapaste? - pregunto con curiosidad

Vuelve a mí Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora