<Seis>

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Jungkook salía de su salón, Jimin que estaba es su mismo salón se apresuró para alcanzar a Jungkook. Jungkook habia cambiado y no sabía porqué ya no era el mismo de antes.

Ya no lo esperaba como antes, ya no se iban al parque de diversiones y tampoco se iba a su casa para ver peliculas y comer palomitas.

Cuando pudo alcanzar a Jungkook camino detrás suyo, estaban en silencio y Jimin quería romperlo.

–Jungkook.

El pelinegro no se detuvo ni le respondió cosa que hizo que el corazón de Jimin doliera como si de espinas le hincaran.

–Si esto va a ser seguir así...pues te tengo que decir algo muy importante.–Hablo decidido y muy seguro.

Si esto iba a seguir así entre ellos, se tenía que arriesgar...

Jungkook se detuvo y se dio la vuelta para ver al pelirosa.

–Ahora no.–Dijo Jungkook en un tono gélido y empezó a caminar de nuevo.

El pelirosa suspiro cansado, no sabía que le estaba pasando entre ellos, no sé suponía que eran amigos.

"Nunca te voy a dejar de querer, minnie" Hasta ahora recuerda lo que le dijo Jungkook un mes atrás. Era estúpido esperar a alguien cambiar, las personas nunca cambian.

Jungkook vio un parque cerca y camino hacia el, Jimin se dio cuenta y lo siguió, al llegar a una banca los dos se sentaron, él que empezó hablar fue el pelinegro.

–¿De que quieres hablar?

Jimin ya se había arrepentido.

–Yo...¿Por qué estas asi?

–¿Como así?–Preguntó confundido

–Tan...distante conmigo, ¿Que te pasa? Si estás mal o tienes problemas yo puedo ayu-

–¡No!–Exclamó– Yo no se que me pasa.

–¿Ya te diste cuenta, no cierto?

Jungkook sabía a lo que se refería Jimin pero el también estaba confundido, nunca le había gustado un chico, él siempre había estaba con chicas muy guapas pero en su opinión, todas eran unas interesadas y víboras.

–Jungkook...– Es ahora o nunca – Tú me gustas.

–Jimin...yo...

–No se como sucedió, pero un día tú me empezaste a gustar y mucho,  la primera vez que te vi me gustaron tus ojos, aunque no se vieran bien en el sol son color marrón claro, me gustaron tus lunares y tu voz...me haces sentir bien, cuando mencionan tu nombre algunas veces me sonrojó y sonrío como tonto, al despertarme te pienso, al comer te pienso y al dormir también te pienso. Y siento que te incómodo tan solo con mi presencia y eso no me gusta.

Jungkook quedo boca abierta ante esa confesión.

–Yo...

–No es necesario que me correspondas Jungkook.– Dijo Jimin con una sonrisa triste, su vista nublada por las lagrimas que amenazaban salir, esto era un tema sensible para él.

–No es así, yo-

–¡Basta!–Exclamó – No me ilusiones más, por favor. Ya no...

–Déjame hablar ¿si?

Jimin solo asintió

–Estoy confundido, siempre has sabido que me gusta las mujeres porque eres mi amigo, pero ahora yo...–Trago grueso– Hace días...yo ya no te veía como un simple amigo, mis sentimientos también cambiaron ¿sabes?– Jungkook relamio sus labios– Sabes que me eres el único confundido de aquí, aveces creo que eres muy egoísta con los demás pero siempre tratas de ayudar a quien lo necesita.

Después de que Jungkook terminó de hablar, los dos se quedaron en silencio, solo se escuchaba los sonidos de los carros pasando.

Era siempre Jimin quien rompía el silencio.

–Creo que será mejor que me vaya.–Dijo Jimin para después levantarse de la banca.

Jungkook solo lo observo mientras que estaba sentado y asintió.

Aunque, por parte de Jimin, esperaba más.












El Diario Perdido [kookmin]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora