La fuerte lluvia golpeaba contra él, mientras intentaba ver hacia donde se dirigía.

La lluvia había decidido llegar aquel día que, supuestamente, amenazaba con darles a los vendedores una exitosa venta. Claramente esto no sucedió una vez las pequeñas gotas de lluvia se transformaron en un granizo que terminó por ahuyentar a toda la clientela del día.

Changbin ordenó rápidamente cerrar la carnicería, no valía la pena esperar a que la gente saliera de sus casas con ese clima tan fuerte.

Felix se encontraba debajo de la lluvia, con su cuerpo siendo protegido únicamente con su chamarra.

Ahora entendía porqué Jisung se había enfermado, los cambios de clima no ayudan mucho. Y gracias a que su amigo de mejillas regordetas estaba enfermo, él fue quien atendió la mayor parte del tiempo el negocio.

Y si no fuera poco, su querido jefe lo dejó encargado de cerrar la carnicería, porqué da la casualidad de la vida, que su madre le marcó y le informó que su plazo para pagar la luz y el agua se había agotado, por lo cual, salió rápidamente del trabajo, no sin antes dejarle las llaves del lugar y darle órdenes muy precisas de como cerrar.

Felix estaba agotado, mojado y, si no estaba muy equivocado, enfermo.

Una vez llegó al edificio donde vivía, tomó el elevador. Se sintió observado por sus vecinos, ¿Y cómo no? De entre todos, él era el único que se encontraba escurriendo de agua, pero eso ya no importaba, no cuando su cabeza se encontraba dando vueltas como nunca.

Planeaba llegar a tumbarse a su cama y llorar por toda la noche, ¿Razones? Ninguna, solo quería llegar a casa para llorar desconsoladamente por su día.

Era la primera vez que estaba bajo tanto estrés y más ahora que estaba enfermo. Sentía todo su cuerpo temblar y su nariz escurrir de a poco.

¿Qué más podía suceder para ese punto?

Bajó del elevador y se encaminó a la puerta de su departamento mientras buscaba sus llaves.

Mierda.

Buscó en las bolsas de su chamarra, su bolso y finalmente en su pantalón.

Dejó su busqueda una vez se dio cuenta de su error y se recargo contra la puerta del departamento. Había olvidado sus llaves en el jodido trabajo y ahora no tenía como entrar a su departamento.

Con los ánimos por el subsuelo tomó la decisión de sentarse fuera de su departamento, comenzando a llorar por su descuido, sollozando ligeramente.

No quería ser escuchado, pero era demasiado tarde ahora.

-Lix, ¿Qué haces sentado en el suelo? Deberías de meterte a tu departamento si quieres descansar, lindo. - Rápidamente se limpio las lágrimas al reconocer la animada voz de Hyunjin frente a él.

Miró hacia arriba. La sonrisa de Hyunjin cambió rápidamente a una expresión de preocupación, teniéndolo hincado unos segundos después.

-Felix, ¿Qué haces llorando fuera de tu departamento con este frío? Dios, pero si estás demasiado pálido. -Soltó la bolsa de sus compras y retiro los cabellos húmedos del rostro de Felix.- Y por lo que veo también tienes temperatura.

-Hyunjin, yo-

No terminó de hablar, Hyunjin tomó su mano y con fuerza lo levantó del suelo para guiarlo a su departamento.

-No, Hyunjin, no quisiera causar molestias. -Miro con suplica al pelinegro.

-¿Molestias? Felix, estas temblando de frío, tienes toda tu ropa mojada y estas llorando, ¿Cómo puedes preocuparte por mi y no de ti? -Ciertamente Hyunjin se escuchaba frustrado, tirando de su labio con ansiedad mientras veía a Felix. -Por favor Lix, al menos déjame saber qué estás haciendo aquí afuera en vez de estar dentro de tu departamento.

Frutas Y Verduras ¡A la Orden!  [Hyunlix]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora