CAPÍTULO 2:

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"¿No conoces las relaciones de una noche?"

Aquella frase del pasado que había sido olvidada, pero hoy, volvía a su memoria una vez más. En el momento en que se encontró con el dueño de aquella frase del pasado y que estaba de pie frente a él con un vaso de licor en la mano, volvió a recordar el pasado.

Además, él mismo no estaba del mejor ánimo en este momento, más bien era de enojo, pero, por supuesto, esta reunión seguro lo haría sentir mejor.

Este era el regreso de este joven a este club después de dos años. Hoy, era un chico soltero de veintiocho años con un rostro demasiado hermoso, 'Ryu', quien tenía un encanto particular en sus ojos. Era un hombre sabio que mostraba arrogancia, pero era tan atractivo que el dueño Club, Porsche estaba muy interesado. Si bien es cierto, cuando Ryu vio aquellos ojos del dueño del club se sorprendió, pero de inmediato quiso guardar la compostura. Ajustó su expresión a la normalidad, a pesar de que en ese momento era demasiado difícil, porque a pesar de que no eran cercanos ni conocidos con Porsche, sí habían tenido una relación de una noche y luego había sido rechazado por él.

Aquello no había sido nada fácil para Ryu, por eso, no era extraño que su pequeño corazón palpitara al saber que Porsche estaba en el mismo evento y más aún que el dueño de ese lujoso club lo invitara al juego.

Ryu miró de cerca el perfecto rostro de la otra persona, a pesar de que había poca luz dentro del club y las luces parpadeaban tanto que resultaba vertiginoso, pero no podían oscurecer ni por un momento la perfección del rostro de Porsche. Porsche era un hombre de treinta y cuatro años, de piel blanca y una nariz alta y bien esculpida, su cabello bien peinado mostraba su frente, mostrando su hermoso rostro que con el paso del tiempo no había cambiado en absoluto. Al contrario, parecía más guapo e incluso más alto que la imagen que Ryu recordaba. Pero lo cierto era que esa deslumbrante y perturbadora imagen frente a él resultaba ser muy peligrosa.

Tan peligrosa como hace dos años, o peor aún....

"No soy una persona de tu trabajo. Solo ve a jugar con otras personas. ¿Sí?" El hermoso chico se bajó del alto asiento junto a la barra dejando su pequeña cintira a la misma altura. Frente a él estaba Porsche que se acercaba cada vez más al otro y solo milímetros de distancia, dejando ver claramente los diez centímetros de diferencia en su altura.

"Pero estás en mi club", dijo Porsche, mientras se acercó para obstaculizar el camino por el que se dirigía Ryu.

"..."

"Uhm... ¿de qué tienes miedo?", Volvió a decir Porsche en voz alta, pero su voz era tan suave como un susurro que la otra persona apenas podía oírlo. Además, de su mirada aguda, el dueño del club miraba al chico en forma desafiante.

A Porsche no le gustaba que lo ignoraran así, menos que le muestren tener miedo. De pronto, el hermoso joven en el que Porsche había puesto sus ojos, se giró y agarró un vaso de la barra para aceptar el desafío. Solo pensando en ello, chocó sus vasos para terminar su bebida. Pero no todo fué así como lo pensó porque en el momento en que el vaso estaba a punto de tocar sus labios, Porsche sostuvo suavemente la muñeca de Ryu.

El par de ojos de Ryu levantó su mirada preguntando que era lo que quería Porsche, a lo que éste no respondió, pero no perdió el tiempo. En cambio, deslizó su propio brazo dentro de la delgada mano de Ryu, repentinamente ambas miradas se encontraron a una distancia que estaba a solo un suspiro de distancia, tan cerca que el suave y elegante aroma de ambos se  pegó a la punta de sus narices.

Los ojos de Porsche lo cautivaron deslumbrantemente, ahora esa mirada irradiaba picardía, pero nadie podía verlo, excepto él... quién estaba sosteniendo su brazo mientras bebía de su vaso en este preciso momento.

TOUCH ME AGAINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora