CAPÍTULO 19:

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"¿A dónde ha ido?" Su hermoso rostro frunció el ceño ligeramente y murmuró mientras mantenía el teléfono en su mano.

Porsche miró por última vez el conocido número, antes de poner de mala gana el teléfono en su bolsillo y darse la vuelta para continuar las actividades en el club.

El hombre alto, esbelto y de piernas largas caminaba entre los ojos de muchas personas estaban mirando. Las encantadoras comisuras de su boca se alzaban en una sonrisa cuando rostros conocidos lo saludaban, sus clientes, pero Porsche decidió no entrar a entablar conversación con nonhuno de ellos porque a su hermoso brillo, hoy lo opacaba cierta inquietud.

"¿Has visto a Khun Ryu venir al club últimamente?"

"En absoluto, no lo he visto en varios días".

"Uhm..." respondió Porsche a su subordinado, golpeando sus dedos sobre la barra del bar con un ritmo pensativo.

Probablemente era una pregunta un poco extraña, porque el propio Ryu no era un cliente habitual del club a menos que los dos dicidieran encontrarse, pero aún así de todos modos decidió preguntar. Ryu era bien conocido por los subordinados cercanos de Porsche.

Ahora Porsche era más como una persona indefensa, porque desde ya varios días no había podido volver a contactar a Ryu. Los mensajes del chat no eran respondidos y la línea con la que Porsche lo contactaba no recobía devolución de llamadas. Por otra parte, Porsche también pasó a ver a Ryu en la tienda de trajes, pero solo se había encontrado con Mina, quien le comentó que Ryu estaba ocupado con algunos negocios y con algunos clientes muy importantes.

Porsche no tenía idea de por qué Ryu había desaparecido o quería esconderse de él, cuando la relación iba muy bien

Ryu, por otro lado, fue lo suficientemente terco como para retirarse y salir de esa órbita loca en la que había caído, con la intención de no responder a todos los mensajes de Porsche, por supuesto también evitando encuentros innecesarios. Por lo que, ya había transcurrido una semana y todo iba sin contratiempos.

Aunque a menudo se olvidaba que no debía pensar en Porsche.

"Nong Ryu, Khun Porsche vino ayer a verlo a la tienda".

"¿Sí?"

“Nong Ryu, ¿por qué no lo contactas? Ya ha pasado por aquí a ver a Nong Ryu ya varias veces. ¿Ya te ha llamado?"

"No hay nada de lo que tengamos que hablar. En cuanto se aburra, dejará de venir."

"¿Hay algo mal?"

"No. Ha llegado un cliente, me ocuparé yo mismo de él. Phi Mina puede unirse a la Compañía Foryu". Ryu reveló una sonrisa en su rostro para hacerle saber a la asistente que no tenía una historia y que si seguía insistiendo volviera a la compañía de su padre.

El nuevo cliente de la tienda de trajes sonreía y saludaba cortésmente a Ryu. Era un joven que vestía totalmente impecable y que a los ojos de Ryu se veía perfecto de pies a cabeza. El recién llegado conocía a Ryu desde hace un tiempo, pero no eran íntimos. Ambos se conocían desde antes de que Ryu se fuera a estudiar en el extranjero durante dos años, luego a su regreso fue entonces cuando se volvieron a encontrar.

"Hola, Paul."

"¿Llegué muy tarde? Había mucho tráfico”.

"Para nada. Llegas a tiempo", respondió Ryu con un tono amistoso antes de que la otra persona dejara escapar una sonrisa en respuesta.

“Entonces... comencemos, ¿de acuerdo? No quiero que Ryu pierda el tiempo”.

“Entonces por favor ven de este lado. Será el proceso de medir tu tallajr y luego eligirás la tela y el estilo que Paul quiera."

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