6. Charles girl.

1K 120 4
                                        

La casa donde vivíamos era muy grande y bonita, tenía tantos espacios para divertirse pero a pesar de ello, y de llevar 2 meses aquí, no la conocía por completo.

Desde que llevaba aquí, nunca había entrado a la oficina de Charles o de Kaia, siempre permanecían cerradas pero no porque no pudiera entrar sino porque era una costumbre para ellos mantener las puertas cerradas.

Así que cuando camino hacia mi pieza, escucho la voz de Charles provocando que me acerque curiosa a mirar, toco la puerta con cuidado escuchando su voz gritar que puedo entrar. Abro la puerta con cuidado notando como se encuentra jugando en lo que es una especie de auto pero sin la parte exterior.

— Hola. — murmuro curiosa mirando a mi alrededor para llamar su atención, provocando que se gire con una sonrisa. — ¿Qué haces?

— Estoy jugando en el simulador. — murmura para poner pausa al juego mostrándome como lo hace. — ¿Quieres intentarlo?

— No gracias, puede ser después. — respondo con una sonrisa para mirar a mi alrededor. — ¿Esos son tus cascos?

Charles detiene nuevamente el juego para pararse con el fin de acercarse a mi, me siento un poco mal por detener su juego por mi curiosidad, aún así, él no parece importarle cuando saca cada cosa para mostrármelo mejor y contarme alguna historia del casco o medalla. Lo escucho interesada en su diálogo, es divertido escuchar sus anécdotas porque los cuenta con tanta alegría que se notan en sus ojos, mi mirada se dirigen a unas fotos notando como tiene varias de lo que son sus victorias, Kaia y lo que creo que es su familia.

— Siempre puedes venir aquí si quieres...

Asiento con una sonrisa para mirar nuevamente el simulador provocando que Charles ría suavemente, por lo que, en unos minutos él se encuentra enseñándome cómo jugar provocando que ambos nos encontremos gritando divertido a medida que nos turnamos para jugar.

Asiento con una sonrisa para mirar nuevamente el simulador provocando que Charles ría suavemente, por lo que, en unos minutos él se encuentra enseñándome cómo jugar provocando que ambos nos encontremos gritando divertido a medida que nos turnamos ...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Charles siempre se levantaba temprano, aún cuando era fin de semana y le tocaba descanso.

Era extraño que él se levantara tarde.

Siempre me dedicaba a mirar con curiosidad cada movimiento, era una persona bastante inquieta que siempre necesitaba hacer algo y lo que me sorprendía eran sus múltiples talentos junto a lo rápido que podía aprender.

— ¿Quieres desayunar Maya? — pregunta cuando ve que me acerco en silencio a medida que refriego mi ojo con mi mano. — Es muy temprano.

— Ya no tengo sueño. — respondo sentándome en el taburete de la cocina para mirar como intenta tostar un pan. — ¿Qué haces levantado a esta hora?

— Saldré a hacer ejercicio. — responde simplemente para moverse al refrigerador para sacar la leche y servirme junto a una fruta cuando ve que el pan se empieza a quemar. — Bueno, esto no es un buen desayuno.

Trouvaille | CLDonde viven las historias. Descúbrelo ahora