Trouvaille significa una hallazgo afortunado, algo encantador descubierto por casualidad.
Y eso sintió Maya cuando Charles y Kaia aparecieron en sus vidas.
Fecha de inicio: 31/08/2024
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No sabíamos si mamá pasaría la navidad con nosotros o no, los días se acercaban y el nacimiento de mi hermano cada vez estaba más cerca o eso decía la doctora. A pesar de ello, en casa todos actuaban como si nada pasara con ello, es decir, papá ahora de vacaciones es que seguía haciendo lo suyo y mi mamá seguía como si no estuviera a punto de tener un bebé.
Que loco, ¿No?
Las vacaciones de invierno estaban en su mayor esplendor y yo amaba no poder ir a clases, no porque no me gustara el colegio como el otro sino porque podía dormir hasta más tarde y pasar más tiempo en familia.
— ¿No deberíamos quedarnos en casa? — preguntó confundida cuando estamos en el auto camino a no sé dónde. — Si vamos a el yate y mamá quiere tener el bebé, un pulpo lo va a terminar recibiendo.
— No voy a tener un bebé en el yate. — cuestiona ella ofendida en lo que yo solo me encojo de hombros. — Charles no tendré un bebé en el yate.
— Pero quería tener un día de playa.
— Un pulpo no recibirá a este bebé. — niega mamá con la cabeza para mirarme por el retrovisor. — Además no hay pulpos.
— Si, en el fondo del mar. — respondo como si fuese algo evidente mientras miro por la ventana. — No creo que el médico se venga nadando hacia medio mar, es decir, imagina que quieres tener a Liam y de la nada se sale de ti para resbalarse por el piso y caer al mar, será comida de tiburones.
— ¡Maya! — me reta papá algo divertido en lo que mamá está aterrorizada, sosteniendo su panza con ambas manos. — No le digas esas cosas a tu mamá.
— Pero podría pasar.
— ¡No iremos al yate! — grita mamá aterrada para sujetarse del brazo de Charles fuertemente. — Para acá, yo me bajo.
— ¿Qué? — pregunta sin entender en lo que mi madre se desabrocha el cinturón. — Kaia colócate eso.
— No, me voy a bajar porque no tendré un bebé en un yate. — niega con la cabeza para tomar sus cosas mientras el auto sigue en movimiento. — Charles para o me tiro.
Vaya, creo que me pasé.
— Iremos donde mi mamá. — responde rápidamente Charles para orillarse en algún lugar y detenerse. — Iremos con mamá y Arthur.
— ¿Maya? — pregunta mamá viéndome como si esperara que dijera algo catastrófico. — ¿Puede ocurrir algo?
— Maya... — amenaza papá girándose a verme de igual manera, abriendo sus ojos en señal de alerta. — Por favor.
— Los médicos pueden llegar ahí. — confirmó levantando el pulgar con una sonrisa para tranquilizarla.
Papa suelta un gran suspiro en lo que mi madre se coloca su cinturón de seguridad nuevamente, para empezar a conducir con mayor tranquilidad y esta vez, yo me quedo en silencio. Una vez que llegamos es que nos bajamos del auto para poder entrar a casa de la abuela, por lo que, al abrir es que me lanzo sobre ella provocando que sonría emocionada.