Presentación e inicio.

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Supongo que soy como una masa, que de tanto moldearse ha quedado irreconocible, y ya no sé quién soy, o quien fui ¿Quién seré después de todo esto?

Despertar me hace sentir como si estuviera viviendo una nueva vida, una vida que no es la que tenía el día anterior, se siente como un reset, que va convirtiéndose nuevamente en mi vida mientras más transcurren los primeros segundos de la mañana, o de la tarde, dependiendo a qué hora me despierte... y cada vez asimilo más mi realidad y recuerdo lo malo, y esos primeros 2 segunditos, o uno, en el peor de los casos, cobran aún más valor cuando se van, pero se siente tan bien y tan puro cuando los tengo, tan perfectamente puro, que su nivel de perfección me impide siquiera ser consciente de qué es lo que estoy viviendo en ese segundo, solo lo vivo y ya, sin siquiera poder disfrutarlo, se disfruta después cuando se recuerda, pero cuando se vive, el momento es tan perfecto que a la mente no le dan los cables para comprenderlo.

Siempre los ruidos que suenan en la noche me asustan, aunque al mismo tiempo me acogen. No puedo evitar despertarme seguido a las 3 AM, a veces me pasa a las 3:33 exacto, quizás un demonio me está acechando, o quizás muchos demonios me estan acechando...me pregunto si serán más poderosos en mi vida que mis demonios internos. Vivir solo me gusta, pero la vida solo aburre, necesito carne, piel, tacto, ambiente, intimidad, sexo, refugiarme en unos pechos y sentir que todo está bien, y luego volver a mi soledad. Salir de mi cueva, gozar, volver a la cueva. Rápido, sencillo.

Placentero...

Fugaz.

Eso suena bien.

Suena muy bien.

Me pregunto por qué todo esto es tan....

-Mira el perfil de una mujer normal y corriente-.

Predecible...

O será que yo tengo las expectativas muy altas, quizá.

--Stalkea sus historias destacadas--.

pero qué jodidamente bella es...

No.

Debo borrar a las mujeres de mi vida.

Me distraen. Son mi debilidad, pero me distraen, me quitan mi tiempo, energía, me ponen de mal humor, me desesperan.

Me transforman en una bestia...

"Para disfrutar más del momento, comencé a fumar no recuerdo qué cosa, solo sé que todo comenzó a sentirse mejor desde ahí. Todo me daba vueltas, pero ella tirada en el suelo, en la tierra, se mantenía fija. Quise apreciarla, analizarla y asimilar el logro que acababa de conseguir, pero la adrenalina era mucha y la droga también...quería hacer tanto...que no sabía por dónde empezar. En medio de eso, ocurrió mi desgracia. Comenzó a despertarse, por consiguiente, comenzó a gritar y salió corriendo. Quería correr detrás de ella, pero por la droga tambaleaba de un lado a otro. Ella estaba algo desorientada y aturdida, por lo que tropezó y cayó, lo típico, supongo. Pero esta vez, pese a que ella tropezó, no pasó lo típico de que pude cobrar ventaja y alcanzarla, no, de verdad se escapó. Me puse a rugir y gritar en el suelo, como una bestia, más o menos. A lo lejos podía observarla, pero luego, yo, muy inteligente, recordé que tenía un auto a mi disposición, rápido y usable. Como pude, me subí a él y comencé a perseguirla. Manejé mal, muy mal, choqué con muchas cosas, rompí demasiado el auto, pero llegué donde ella. Quería hacerle un bloqueo, frenar y bajarme, pero como estaba drogado, no pude calcularlo bien, y terminé atropellándola. Fue un atropello algo ligero, en su pierna (bueno, rodeando su pierna) salió volando y rodó unos dos metros aproximadamente en el suelo. Me bajé del auto y ella intentaba levantarse, pero su pierna no la dejaba. La miré y se veía jodidamente sensual, apetecible, degustable...sus carnes sudadas...tierra en su frente...sus quejidos con su voz angelical... qué rica estaba.

La masaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora