Luffy despertó centro de la cueva y con el fénix a su costado el dragón que estaba durmiendo estornudo y la azabache recordó que no fue a su casa y salió corriendo hasta llegar a la cabaña.
- Debo de apresurarme y meterme a la cama, antes de que el alguien se de cuenta - dijo entrance por la Ventana.
La Puerta se abrio lentamente y una sombra se reflejaba por la Luz del Sol y ahi fue donde descubrieron a Luffy intentando meterse en la cama.
- oye Luffy, dónde crees que estabas eh - dijo dadan -
- que te importa lo que yo haga con mi vida vieja total tu no eres nada mío, con permiso déjame dormir - dijo con calma la azabache.
- de que estás hablando llegas a estás horas de la mañana y no dormiste aquí ayer que crees que voy a pensar eh - intentaba guardar su preocupación disimulando la por un enojo.
- dadan si me vas a estar controlando me voy a ir de esta cabaña y no me verás más - dijo con enojo
- como si tuvieras a dónde ir pues vete total le diré al viejo que te comió el tigre - dijo con rudesa.
- como tú quieras - la azabache se levantó y se fue claro no si antes hacer ruido al cerrar la puerta.
La mayoría de bandidos se despertaron y fueron a ver qué ocurrió la escena que vieron fue la de luffy con una maleta desapareciendo en el bosque, los bandidos se quedaron con una duda de que pasó hasta que alguien se atrevió a preguntar.
- oye dadan ¿Que fue lo que pasó? - pregunto magra al ver tal escena.
- me dijo que se iría de la casa y yo le dije que lo hiciera pero no creía que de verdad lo hiciera bueno solo tardará algunos dias para volver un niño no puede sobrevivir tanto afuera, vayamos a casa que la lluvia está a punto de llegar-
- que se a creído la vieja cree que me puede dar órdenes si como no, pues bien entonces como tú quieras me iré de esta estúpida cabaña total no me importa tanto -dijo la azabache dirigiéndose al otro lado del bosque donde estaba el dragón.
- oye dragón ya llegué para poder aprender desde ahora yo viviré solo y nadie controlara mi libertad- lo dijo en un susurro para entrar después en la cueva.
-maestra es bueno que hayas llegado el fénix quería ir a buscarte pero lo pude detener-dijo viendo como el Félix corría hacia el
- si eso es bueno no sé que haría si alguien viera a Jade después de todo sería demaciado peligroso si alguien se entera de su propia existencia- dijo sosteniendo al fénix.
- oye dragón me puedes ayudar a construir una casa cerca de aquí pero no tan cerca así nadie se dará cuenta, por favor-
- Está bien maestra como usted lo pida , pero tendremos que empezar mañana ya que la lluvia está llegando- dijo con preocupación al verlo con una sonrisa vaga y misteriosa.
- está bien, oye dragón tu tienes un nombre - dijo con una luz que se destacaban en los ojos.
- no maestra no tengo ningún nombre -
- eso es raro todo el mundo tiene nombre así que ti deberías de tener uno - dijo viendo al Denis durmiendo en sus brazos.
- lamentablemente no tengo uno pero si la maestra puede darme uno sería un honor -
- claro que sí por qué no, oye y ¿cuál es tu género? - pregunto sentándose en el suelo.
- soy un dragón macho, si usted me pone un nombre yo podría hacer un contrato con usted y podría llamarme cuando esté en peligro - esto confundió a la azabache y sus ojos lo demostraban junto con las cejas que fruncía.
