04 (corregido)

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El camino de vuelta fue silencioso, más de lo que en años había sido, sorpresivamente no era incómodo

Solo… tranquilo

La ciudad seguía viva a su alrededor viviendo sin parar

El murmullo lejano de autos, conversaciones apagadas tras las ventanas iluminadas, el sonido de los semáforos cambiando una y otra vez en calles casi vacías

Todo seguía su curso

Pero, por primera vez en mucho tiempo, Osamu Dazai no sentía necesidad de calcular nada

No estaba pensando diez movimientos adelante

Su vida normalmente estaba calculada perfectamente para que las cosas salieran como quería

Pero hoy...Hoy por fin pudo vivir, pudo ser una persona normal por un tiempo

Pudo salir con quien se podría considerar un amigo o una de las personas que lo acompañaron la mayoría de vida

Era... Perfecto, sí

Y eso era aterrador

Porque le gustaba

Toda su vida había estado reducida a objetivos. Incluso sus emociones habían terminado convertidas en herramientas útiles para alcanzar algo más grande

Salvar a Odasaku, ese siempre fue el centro. Todo lo demás había quedado atrás

Las noches sin dormir, los errores, las personas

Chuuya

Nada debía importar más que su objetivo.. Y aún así,  hoy… Hoy había sido distinto

Los arcades absurdos, las peleas por juegos ridículos y los peluches inútiles. Fueron momentos tan insignificantes que jamás habrían servido para salvar a nadie, pero habían sido reales.

Dazai levantó ligeramente la vista

La luna brillaba sobre los edificios, enorme, blanca, rodeada por un cielo despejado que la ciudad rara vez permitía ver tan limpio

—La luna está muy bonita está noche en particular, ¿no lo crees?—salio de su voz por inercia

—Si,... Si que lo están— volteo a su costado guiado por la voz de su acompañante

Su cabello brillaba bajo la luz de la luna, lo hacía brillar. Como una estrella, y sus ojos parecían dos joyas ocultas que brillaban por su propio resplandor

Hermoso..., pensó, pero borro esos pensamientos de inmediato. No

Ya tuvo mucho tiempo holgazaneando, no podía sucumbir a sentimientos tan juveniles

Ya no, aunque fingió una fachada durante el día. Esa fachada ya debía caer

Este comportamiento puede traer problemas, un det-

Un golpe en la frente lo hizo reaccionar abruptamente, la mirada de Chuuya lo miraba con molestia
—No te dije que dejaras de pensar, bastardo?—

Saber cómo amar (En correcciones)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora