19

116 10 6
                                        

Esto no es CANON en la Historia!!!!

Yosano volvió al monitor portátil, tomó una tablilla y sin levantar la vista, preguntó

—Necesito cronología y síntomas. Todo ¿Qué te hace exactamente ese “ajuste de realidad”?—Chuuya soltó aire por la nariz, resignado

—Cuando el otro yo — siente algo muy fuerte (dolor, ira, miedo, uso extremo de Arahabaki)… me llega. No como visión clara, más bien como una descarga. Latigazos de emoción y energía, cada descarga me revienta algo por dentro, hemorragias capilares, presión en el pecho, un zumbido en la cabeza… y escupo sangre. A veces mucha, no puedo frenarlo—Yosano alzó la vista, atenta de verdad

—¿Frecuencia?—

—Irregular, pero van en aumento. El primer gran ataque fue cuando llegó él aquí por primera vez. Arahabaki se volvió loco, ninguno de los Dazai's logro pararlo. Nada funcionaba, hasta que… —hizo una mueca— tuve que beber sangre. La suya y la de él—

Silencio

—¿Qué? —Yosano parpadeó— ¿Me estás diciendo que estabilizaste una reacción interdimensional tragándote sangre de doble Dazai?—Chuuya se encogió de hombros

—Funcionó, fue idea de Rampo—La doctora lo miró un segundo y luego, seca

—Genial, vampirismo terapéutico. Lo anotaré en tu historial, "Paciente, tendencia a chupar momias para estabilizar dioses"—Chuuya soltó una risa ronca

—No lo digas así… ¿Rampo te contó algo de él?— Yosano asintió

—Si esa fue la única cosa que contuvo la sobrecarga, necesito saber si fue contacto proteico, huella de habilidad, o simple shock fisiológico que reseteó al parásito energético—

—Arahabaki no es un parásito—

—Hoy sí, cariño—Iba a replicar cuando el temblor le atravesó la espalda

Primero un tirón en el esternón, luego un puñal en la tráquea, Chuuya se llevó la mano al pecho

—Tch… espera…—El monitor saltó, taquicardia súbita

La saturación cayó como una piedra

—Nakahara, respira conmigo. Uno… dos…—El pelirrojo se inclinó hacia delante

Tosió, un hilo rojo en el labio

Después el torrente: sangre oscura y espesa salpicando la camilla, el suelo, sus manos. Intentó hablar, se atragantó

—¡Kenji! ¡Cubetas! Y ¡Gasas, ahora!—gritó Yosano hacia la puerta

No esperó respuesta

Lo sujetó por detrás para mantenerle la vía aérea en declive y evitar aspiración

La sangre seguía, Chuuya jadeaba, ojos vidriosos

—Mírame, quédate aquí—Golpecitos en la mejilla—No te vayas—

El cuerpo se arqueó, los músculos rígidos; la tos se convirtió en arcada seca… luego nada

Se derrumbó, resbalando de la camilla al suelo, flácido

—¡Chuuya!—

No respiraba

Yosano lo giró de lado, despejó la boca con dos dedos la sangre coagulada, aspiró con sonda manual, la caja torácica apenas se movía. Había latido, pero débil, errático

"Límite vital, eso me basta"

Sacó el bisturí plegable de emergencia, lo chasqueó frente a su propia palma (necesitaba contacto sangre-habilidad en circuito), apoyó la mano ensangrentada sobre el esternón de Chuuya

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Aug 05 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Saber cómo amar (En correcciones)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora