06 (corregido)

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Cuatro días

Cuatro días bastaron para que el apartamento se llenará de un nuevo silencio

Uno no tan acogedor, uno no siempre visto.

Y tampoco era uno que nace cuando uno vive solo y no tiene a nadie con quien hablar

Este era distinto, era pesado. Cómo si supiese algo

Se notaba entre las paredes, en el sonido de la cafetera, en el roce de unos pasos que evitaban cruzarzarse en el pasillo

Quizá había empezado con ese portazo de hace días

Quizás con las palabras que se dijeron

O quizás podría haber sido por culpa de aquel pelirrojo que lo trataba como un mueble mas del lugar

De hecho, diría que Chuuya se había olvidado de él

No habían hablado

No habían comido

Menos volvió escuchar hablar de aquel detective tan extraño, pero eso no era importante porque no le interesaba

Desde esa charla tan misteriosa que Chuuya había tenido con quien suponía era el otro Dazai había estado trabajando en automático

Durante esos cuatro días descubrió que Chuuya salía exactamente a las siete y cuarto

Dejaba su taza en el fregadero, jamás en el lavavajillas

Volvía cerca de las ocho de la noche, a veces con olor al tabaco que fumaba cuando pensaba

A veces al vino que utilizaba para perderse en su mente

Y otras con olor a lluvia, incluso cuando su habilidad podría repelerla

Ninguno decía una sola palabra, ni siquiera cuando coincidían en el pasillo

No es que le importase..

Pero sabía que había algo de que hablar, algo que Chuuya había aplazado mucho, tenía una idea pues el silencio había empezado a ser tan insoportable que la única forma en la que no perdía la cabeza era pensando

Tenía muchas teorías, pero había una que podría ser la respuesta

La sed por fin le ganó.

Se paró hacia la alacena y puso a preparar el café con dos cápsulas

Se apoyo en la encimera, pensando otra vez

Algo más de común, como un rutina que había empezado a coger

Después de todo no podía salir, así que nada.

Cuando escucha el pitido de la cafetera es que reacciona, camina hacia los gabinetes y busca tazas

Coge dos y las pone debajo de las máquinas
Hasta que se da cuenta..

¿Porqué ponía dos tazas?

No tenía sentido lógico..

Dazai se quedó mirando como el líquido rellenaba lentamente las tazas 

El nunca prepara café para otra persona porque no hay otra ...

Entonces.. ¿Por qué?

Debe ser por costumbre

Excepto que... ..

Se queda mirando ambas tazas como si el secreto del mundo estuvieran en ellas, por lo menos por unos minutos

Se detiene cuando el sonido de una puerta abierta y unos pasos suaves rebotaron contra el azulejo hasta que ya se sintieron vimás cercanos

Voltea y ahí está,
—Chuuya, vaya buenos dias— toma ambas tazas rellenas en sus manos y lo mira con diversión

Saber cómo amar (En correcciones)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora