El viento todo lo agita,
casi todo:
las palmas, las faldas,
incluso las caras.
Pero no a mí,
no a mi cuerpo,
sólido y firme.
Me creo una esfinge.
Me curte,
me erosiona
el viento,
mas no me mueve.
No más.
El viento todo lo agita,
casi todo:
las palmas, las faldas,
incluso las caras.
Pero no a mí,
no a mi cuerpo,
sólido y firme.
Me creo una esfinge.
Me curte,
me erosiona
el viento,
mas no me mueve.
No más.