🚦Equipo Semáforo🚦

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Fueron a un parque cercano donde Izuku le compro al de tomar

Izuku: Sé que ya lo dije antes, pero te agradezco por decirme la verdad

Akane: No debes agradecer por la honestidad de alguien, además que los demás sean lo suficientemente ciegos como para no ver tus errores no es motivo de agradecimiento

Izuku: Que directa

Akane: Si es todo lo que querías decirme ya me voy

Se levantó y empezó a caminar alejándose del peliverde

Izuku: Parece que no eres alguien sociable, no te gustaría hacer amigos?

Akane al escuchar eso frenó su camino y volteó lentamente

Akane: Eso no te incumbe

Izuku: Solo quiero conocerte, seremos compañeros por los próximos tres años

Akane: Tienes más compañeros, enfócate en llevarte bien con ellos, yo no estoy interesada en llevarme bien con nadie, somos y seremos rivales por los años que nos queden de vida

Izuku: Por qué eres así?

Se levantó y quedo frente a frente con la bicolor

Akane: Ya te lo dije, no es de tu incumbencia

Izuku: Entonces no pienso insistirte más, no quiero parecer ese compañero acosador que no te deja en paz, solo quiero decirte que si necesitas ayuda o alguien con quien hablar, buscame

Akane: No necesito ni necesitaré tu ayuda, jamás

Izuku: En algún momento la necesitarás, recibir ayuda de vez en cuando no es malo, sabes?

Akane: Como lo dije la ayuda ajena es algo totalmente innecesario para mí, asique ahorrate el esfuerzo

Izuku: La oferta siempre estará abierta para ti bella dama

Akane: Pierdes tu tiempo y evita esa farsa del chico educado conmigo

Akane se dio la vuelta, se puso los audífonos y siguió caminando con rumbo a su casa

Izuku: Bueno es un comienzo

Izuku fue devuelta a la mansión, arreglo las cosas para el día siguiente.

A la mañana siguiente antes de irse fue al jardín y tomo una dr las flores que tanto le recordaban esa mirada que no salía de su cabeza, rapidamente fue a la academia, cuando llego rápidamente dejó la flor en el escritorio de la dueña de aquellos ojos que por más que intentaba no podían salir de su cabeza y algo que él tambien sabía, esa mirada tan apagada y triste tampoco podía salir de su corazón.

Izuku estaba decidido a ayudar a la dama del cabello de dos colores, asique tenía la misión de ver una gran sonrisa en el bello rostro de la chica, quería que esos ojos que tanto lo hipnotizaban tuvieran un gran brillo, quería ver como sus ojos se llenaban de vida y esperanza.

Al pasar de los minutos el salón se llenaba con las voces de sus compañeros, Izuku se centró en los cabellos bicolores de una chica que entraba con su típica mirada seria y con sus audífonos.

Al sentarse en su lugar se fijo de una rama que sobre salía del cajón de su escritorio, ella lo tomó y esa pequeña sonrisa volvió a formarseen sus labios y felizmente la guardo en su bolso con cuidado de no lastimar aquella flor

Akane: (Gracias)

Pensaba pues esa flor le traía pequeños recuerdos de cuando era más joven, ese tipo de flor tenía un gran valor sentimental para la chica bicolor.

Heredamos Un Gran Poder Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora