- por todo el cariño que te tenemos, Daniel - Dijo mi padre, radiante con su traje negro que fue especialmente hecho para la ocasión - Queremos que formes oficialmente parte de esta familia. Así que este es nuestro regalo de cumpleaños, la mano de n...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
15 Años !
Daniel estaba sentado en el sofá con un cuaderno y dos libros a su lado. En el otro lado sillón se encontraba Tom, recitando los deberes que tenían para esa tarde. La mesa de centro estaba cubierta de comida chatarra que seguro a mí no me dejarían comer, o al menos no frente a mi madre,, que hace unos meses se le pegó la idea de llevar una vida saludable y natural.
Daniel sonrió y golpeó con el lápiz a Tom.
De acuerdo, lo estaba espiando. Pero no era mi culpa que después de habernos besado hace más de un año él no haya hablado del tema. Volvíamos a la relación de antes, esa de los buenos días y aquí no ha sucedido nada. Ya ni siquiera sabía si tenía celos, había fingido estar interesada con otros chicos, pero Daniel me ignoraba y seguía con su vida.
Incluso, tuvo una novia.
Me costó mucho admitirlo, pero al final tuve que hacerlo. La verdad estaba frente a mis ojos y yo me vendaba para quedar ciega, me gustaba Daniel y no podía evitarlo.
Aún lo odiaba, a final de cuentas era un intruso en mi casa aunque lo conozca de niño, pero por otro lado era inevitable no sentir ese hormigueo en la piel cada vez que él sonreía o cuando su mirada se iluminaba y demostraba lo feliz que era.
No era bueno para mí salud mental, me desvelaba pensando en por qué ya no me hablaba. Tampoco lo era para mí sistema nervioso y respiratorio, mi corazón se aceleraba de una manera increíble cuando estaba cerca de él y me faltaba el aire cuando él me decía todas las mañanas "Buenos días"
Algo andaba mal conmigo. Hace unos años me habría tirado del segundo piso hasta quemó cabeza sangrara y recobrará la razón, sin embargo, ahora no me importaba demasiado. Estúpido amor que no controlaba a las personas, ¿hacer que me enamorara de Daniel?
Estúpido, estúpido, estúpido.
Y Daniel volvió a sonreír y dejé de pensar por unos cuantos minutos.
—¿Espiando a tu amor? —salté del susto al oír la voz de Skandar en mi oído. Cómo estaba en las escaleras, rodé hasta llegar abajo y chocar con un ruido seco contra el suelo.
—¿Que fue eso? —Escuché que preguntó Daniel.
No alcancé a levantarme antes de que Tom y Daniel llegarán hasta donde yo había caído. Tirada en el suelo con el cabello sobre el rostro y con Skandar diez escalones más arriba riéndose, no era un buen momento para que Daniel me viera. Sin mencionar que el ya sabía cómo lucía cada mañana, esto era.
Tom me ayudó a pararme , Daniel se quedó mirándonos y no movió mi un dedo. A veces su actitud me molestaba. No tenía ninguna enfermedad contagiosa ni tampoco lo iba a morder si me tocaba.
—Gracias, Tom. —le dije cuando me quitó el cabello del rostro.
—De nada. Aunque me gustaría saber cómo fue que te caíste.