Chapter:
꩜ .ᐟ || 001
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Tom kaulitz
Algunos días han pasado desde la última vez que la vi. He estado sumamente ocupado con negocios y demás asuntos, pero, aun así, sigo con mi plan en mente. Hoy es el día. Hoy le diré todo.
Mis dedos se deslizan por la pantalla del teléfono, revisando una vez más su perfil. Observo cada detalle de su rostro en las fotos, la forma en que sonríe, cómo el viento juega con su cabello. Eileen. Desde que conseguí sus redes sociales, es una costumbre ver su cuenta cada cinco minutos. Es una obsesión, lo sé. Pero, ¿cómo no hacerlo si ella es tan perfecta?
Pero de pronto, mi ceño se frunce. En una de las imágenes aparece abrazada a un tipo. No lo había visto antes. Amplío la foto, analizando cada detalle. Están en lo que parece ser una playa, la noche iluminada por las luces de un restaurante cercano. El tipo la sostiene de la cintura y ella lo abraza por detrás. Mis dedos aprietan el teléfono con fuerza.
Haría lo que fuera por estar en su lugar. Y pronto, así será.
Observo más la imagen. Ella se ve preciosa, pero la escena sería perfecta si él no estuviera allí. Un susurro escapa de mis labios.
──Disfrútalo mientras puedas, imbécil.
Un golpe en la puerta de mi oficina interrumpe mis pensamientos. Mis hombres entran con paso firme y se colocan frente a mí.
──Jefe, todo está listo para esta noche.
Sonrío. Tan solo unas horas me separan de ella. Pronto podré hablarle, tocarla... tenerla cerca.
──Bien. Cuando salga, den la señal para el apagón.
──Claro, jefe.
Veo que intercambian miradas, como si quisieran decirme algo más.
──¿Qué sucede?
──Eh... Jefe, la policía ha puesto su imagen en las noticias. Ahora hay más gente buscándolo. ¿No cree que lo de esta noche es un poco arriesgado?
──El único riesgo lo tendrán ellos si intentan acercarse a mí. Ahora, váyanse. Estoy ocupado.
Asienten y salen sin más. Suspiro y vuelvo la vista al teléfono. Allí está ella, ajena a todo lo que estoy planeando. Miro la hora: 3:00 p. m. En una hora saldrá de la universidad. Estoy cada vez más cerca.
[...]
Las luces de su casa están encendidas. La noche cubre la ciudad y yo estoy fuera, observando desde la sombra. El vecindario está en silencio, solo el murmullo de algún auto pasando rompe la quietud. Mis ojos se clavan en la ventana de su habitación.
Las manecillas marcan las 8:00 p. m. Llevo un rato aquí, estudiando su casa, cada detalle de su estructura, cada movimiento en el interior. He memorizado su rutina, sé exactamente a qué hora se duerme, a qué hora está sola. Y hoy será la noche en que al fin nos encontraremos.
Salgo del auto y camino por la acera con calma. Algunas personas me ven y apresuran el paso, bajando la mirada, evitando cruzarse conmigo. Sonrío con diversión. Todos me temen. Nadie se atreve a desafiarme.
Frente a su puerta, saco la copia de la llave que mandé hacer. No iba a romper una ventana. Eso sería muy tosco. Antes de girar la cerradura, marco un número en mi teléfono. La voz de mi hombre responde al instante.
──Ya es hora.──ordeno.
──A la orden, jefe. Apagón en:
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2
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Las luces de todo el vecindario se apagan al instante. Sonrío. Ahora nadie podrá verme entrar.
Abro la puerta con cuidado y entro en la oscuridad. Silencio absoluto. La única luz proviene de la linterna de mi teléfono, iluminando apenas mi camino. Cierro la puerta tras de mí sin hacer ruido y avanzo por la casa.
Un golpe seco rompe la quietud. Maldigo en voz baja. Tropecé con algo en la cocina. No importa. No tardará en bajar.
Y, como si la llamara con mi pensamiento, escucho pasos en la escalera. Se detienen un momento y luego continúan, más lentos, más cautelosos.
Sonrío.
Ya sabe que hay alguien aquí.
Estoy de espaldas a la entrada de la cocina, fingiendo no notar su presencia. Puedo sentirla. Su respiración contenida, la duda en su movimiento.
El silencio es espeso, casi puedo oír los latidos de su corazón acelerado. Me tomo mi tiempo, disfrutando del momento. De pronto, un ligero sonido, un clic apenas perceptible: tal vez su teléfono. ¿Está llamando a alguien? No lo permitirá.
Me doy la vuelta lentamente, dejando que la luz de mi linterna la ilumine. Ahí está ella, de pie en la oscuridad, su figura temblorosa contrastando con la sombra de la escalera. Sus ojos están abiertos de par en par, llenos de miedo y confusión.
La observo, disfrutando la forma en que su pecho sube y baja rápidamente. Me acerco un poco más, sin prisa. Eileen retrocede un paso, pero su espalda choca contra la pared. No tiene a dónde ir.
──¿Adonde vas, Eileen?.──susurro con una sonrisa.
Su respiración se corta.
Al fin estamos juntos.
✎flo
Hola! lamento si este capitulo es muy corto, he estado ocupada y no me dio tiempo de poner más detalles.
Dentro de un rato subiré otro capítulo que tengo listo, espero les haya gustado.
Pido perdón por cualquier error, prometo mejorar
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𝗟𝗘𝗧 𝗧𝗛𝗘 𝗪𝗢𝗥𝗟𝗗 𝗕𝗨𝗥𝗡 || 𝙏𝙆.ᐟ
FanficDos almas, dos mundos opuestos, uno creció rodeado de amor y estabilidad; el otro, en un infierno de violencia y abandono. Uno aprendió a sanar; el otro, a destruir. Son como la luz y la sombra, la paz y la guerra, la vida y la muerte... 𝗧𝗼𝗺 𝗸𝗮...
