König, cualquiera que lo conociera o aunque sea se acercaba a él siempre pensaba lo mismo, era aterrador y verdaderamente si lo era, solo imagínate un hombre de casi dos metros y no hablamos de lo robusto que es su cuerpo y esos malditos ojos azules que parecían que te sacarían el alma, y digamos que su cara era uno de los secretos más bien escondidos de la base, el coronel König sufría también de ansiedad social, algo que era fácil de notar, ya que nunca estaba quieto.
Y aunque pienses que su ansiedad social lo hacía ser un hombre muy directo aun cuando no quería y era muy tosco y brusco al hablar y a veces podía ser pensado como grosero, aunque ¿Quién se atrevería a decirle así en la cara? No un hombre que tenga juicio probablemente.
Además de que estaban en guerra, el estrés que sentía, las órdenes las misiones los soldados perdidos todo era un remolino en su cabeza, un dolor de cabeza inimaginable.
Pero estás vez estaban en una misión un tanto diferente, era para recuperar personas de un lugar donde las tenían secuestrada solía pasar por los enemigos en la guerra suelen secuestrar civiles por decirlo amablemente, pero era un tr@f!c0 de personas, para cosas inimaginable para p3do.... oh simplemente vender partes de ellos por mucho dinero y el m3rc@f0 n3gr0.
Se esperaban encontrar con mujeres y hombres, pero lo que encontraron fue peor, eran niños asustados y temblando en una esquina mientras lloraba en silencio algunos tenían ropa sucia y rasgada era obvio que faltaban de higiene, pero era lo menos, algunos estaban muy heridos o les faltaban una parte de su cuerpo a algunos.
König ordeno a los soldados bajar sus armas, ya que los pequeños se asustaron al verlos apuntándoles, cuando könig dio un paso más cerca los niños se asustaron y lloraron, así que lo hizo lentamente y se agachó frente a la niña que estaba adelante parecía ser la más pequeña de unos 6-8 años y el más mayor tenía 11.
La niña temblando, pero no hablaba, solo lo miraba en silencio.
“-No te haré daño, somos militares… somos buenos si” Dijo bajamos al arma al piso y señalando a su equipo, la niña rápidamente se le llenaron los ojos de lágrimas asustada y corrió a los brazos de könig, quizás por el miedo o el trauma simplemente buscando consuelo, könig y su equipo quedó sorprendido mayormente tenían que convencer a las víctimas de que könig era bueno, ya que era algo intimidante.
Pero estos niños eran tan inocentes y confiaron en el tan rápido, el mayor sorprendido allí era könig quien abrazo a la pequeña de vuelta y le prometió a todos que los sacarían de allí.
Luego de unas horas lograron llevar a los pequeños a su base primero los curaron y luego los interrogaron, incluso algunos soldados reunieron dinero y les compraron unos juguetes y un poco de dulces, eran como 10 niños y todos se veían muy alegres.
“Ya no es seguro ningún lugar... El hogar de asistencia social no es un buen lugar para recibir ayuda.” Esos comentarios de soldados se escuchaban por todos lados “Ellos son demasiado jóvenes. Pueden regresar y enviarla a un centro de asistencia social o a un hogar de acogida.” Los pequeños eran el mayor tema de conversación en la base, pero estaban en medio de una guerra no había a donde llevarlos, por ahora las enfermeras y doctoras se encargaban de los pequeños, por un momento, era difícil, ya que algunos quedaron muy traumados sobre todo la más pequeña no dejaba que nadie la toque, se bañaba sola y se peinaba también, ya podrías imaginarte ese peinado.
No era el mejor, muchos soldados, doctoras y enfermeros intentaron cuidar de ella, pero lloraba apenas la tocaban hasta que recordaron con quien no lloro, y fueron por könig, fue sumamente difícil convencerlo para que lo haga, pero así fue, ahora tenía a la pequeña frente a ella sentada en una silla mientras él le hacía dos colitas pequeñas en su corto pelo rizo.
Cuando termino la pequeña se miró en el espejo y sonrió por primera vez.
“-Te vez linda” Expresó könig sin pensar y la niña se miró en el espejo y sonrió.
La pequeña era callada apenas decía algunas palabras, pero poco a poco könig se encariñó con la pequeña, y le puso risitos como apodo, ya que está no recordaba su nombre.
König le compro un peluche, y siempre traía cosas pequeñas como una paleta para la niña, los soldados lo notaron, pero ¿Quién se atrevía a decirle algo?, está vez la niña se quedó dormida en los brazos de könig mientras él la miraba, sabía que estaban buscando un orfanato para los pequeños, pero, no quería que la pequeña se vaya él nunca había sido tan feliz.
Hasta que pensó, esa idea lo atormentaba día y noche ¿y si adoptaba a la pequeña? Él no podría siempre estaba ocupado y... pero quizás le daría una mejor vida, lo pensó mucho quizás demasiado y al final lo declaró.
Adopto a la niña al inicio no estuvo tanto tiempo con ella, pero luego y que la guerra pasó la pequeña y él pudieron vivir felices.
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One-shot
FanfictionLas historias son cortas y con diferentes personajes y también las subo en tiktok pero aquí las subo primero