Un niño que fue abandonado por su madre en una escuela militar a temprana edad, termino con traumas y mucho odio.
Tiempo después fue obligado a casarse con una chica, la cual era servicial, testaruda y cariñosa. Ambos jóvenes ingresan a la U.A para...
Niño: ¡Mamá, mamá! ¿Crees que podré ser un héroe? -(dando pequeño saltitos)-
Mamá del niño: Claro que sí, IZUKU.
Continuación:
Levantando la vista del suelo quedaría paralizado en el lugar.
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Una mujer delgada y con buena figura, cabello verde al igual que sus ojos con cuatro pecas en cada mejilla. No había duda, está mujer era Inko Midoriya, su madre.
Inko al sentirse observada giro en dirección al prota, quedando de igual manera en shock.
Ninguno decía nada, no podían articular palabras alguna.
Izuku mente: ¿Izuku...? ¿Lo llamo Izuku...? -(su corazón iba a 100 mil kilómetros por segundo)-
Ligeramente sus manos y piernas comenzaron a temblar, su presión arterial comenzó a bajar y comenzó a sentirse mal.
Hermana del niño: Mamá, ¿Estás bien? -(preocupada por el repentino shock de su madre)-
Inko no respondería nada, simplemente asintió y siguió estática en su lugar. Tras reconocerlo en el primer vistazo, noto como su cuerpo estaba con heridas y cicatrices. Pero lo que realmente le dolió fue ver los ojos de su primer hijo.
Inko: I-...
Silpha: ¡Izuku! -(corriendo hacia el pecoso mayor)-
Esto llamo la atención del niño y la chica, pues no era un nombre muy usado.
Izuku jr: Mamá, ese chico se llama igual que yo. -(susurrando para no ser descortés)-
Inko: Y-ya vez... -(sonriendo nerviosa)-
Silpha: Izuku. -(abrazándolo)- ¿Cómo te sientes? ¿Aún no te han atendido? ¿Que te ocurrió? Estás muy lastimado... -(preocupada)-
Esto hizo que el pecoso saliera de su trance y prestará atención en la peliceleste frente a el.
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Alzando su mano lentamente pellizco la mejilla de Silpha, provocando confusión y dolor en ella.
Silpha: Ay* ¿Y eso por qué fué? -(confundida sobando su mejilla)-