7~Entre Fibras

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Pov Izuku, 11 Años atrás:

Duele...

Mamá...

Quiero volver...

Quiero volver a casa...

Narrador:

El pequeño peliverde se encontraba en una cueva en completa oscuridad, era tarde y la luna comenzaba a remplazar al sol.

Cubierto de múltiples heridas y raspones, el pecoso se refugiaba de la lluvia.

Era su primer entrenamiento de campo y se había quedado atrás de los chicos del grupo e instructor. Al ser tan solo un niño de 4/5 años no podía seguirle el ritmo a los mayores.

Por lo que terminó perdiéndose en el bosque y tuvo que refugiarse en la primera cueva que encontró, para su suerte no había animales salvajes como: osos, pumas o tigres. Esto se debía a que estaba cerca de la base militar y de la escuela.

Izuku: Te extraño, Mamá... -(llorando, abrazando sus piernas)- Solo quiero volver a casa, te prometo nunca más volver a usar este don "Maldito" pero vuelve... Odio estar solo. -(se abraza más fuerte)- Extraño tu comida... Te extraño a ti...-(su rostro era un mar de lágrimas)-

Lo que el no sabía, era que Brown se encontraba fuera de la cueva, escuchando al pecoso mientras que fumaba un cigarro.

Brown mente: Debes madurar, endurecer tu mente y tu corazón. Así creceras, mocoso. -(soltando humo bajo la lluvia, dando a entender que suspiró)-

Tras haber llorado por un rato, se calmaría. Sentía frío, así que necesitaba hacer una fogata y para hacerlo necesitaba salir.

Al ver cómo llovía a cántaros no se animó a salir y entre lágrimas volvió a su lugar anterior.

Para su mala suerte se tropezó y cayó, para su suerte tropezó con una rama.

Esto lo alegró momentáneamente, pero supo inmediatamente que no duraría ni dos minutos.

Aún asi utilizo "su don" Explosion, para prender la rama. Al hacerlo, de reojo vio algo al final de la cueva y con curiosidad hizo chispear su mano para usarlo de linterna.

Al hacer esto logro ver el final de la cueva. Pero no era nada de su agrado.

Un niño de pelo negro, flaco y muy desnutrido, llegando al punto que no se diferenciaba si aún tenía piel. Tenía un agujero en la frente, la cara muy golpeada, cubierto de sangre y sus ancias muy lastimadas. Pareciendo que le arrancaron los dientes con una tenaza.

Esto paralizo al pecoso, quien quedó pálido del miedo y horror.

El niño, moviendo su cabeza y mirando a Izuku con esos ojos negros abismo dijo:

Niño: Dejaste que me mataran... Creí que por fin mi suerte mejoraría, Pero cuando me atacaron, me dejaste a mi suerte y luego me abandonaste con los tontos héroes... -(Izuku miraba asustado)- Te odio y maldigo a ti y a todos los que me maltrataron...

Sin decir nada más se quedó en silencio mirando al pecoso con esos ojos aterradores. Solamente se escuchaba el ruido del corazón de Izuku y el de alguien que agoniza.

De manera irregular el niño comenzó torcer su cabeza y a girar su columna, quedando en una posición cuadrupeda y deforme. Sin previo avisó corrió rápidamente hacia Izuku quien solo grito del miedo y...

Izuku: Mierda... -(jadeo)- ¿Una pesadilla...? -(jadeo, jadeo)-

Al ver la hora notaría que eran las 05:02 A.M. por lo que decidió levantarse y cambiarse.

No soy un villano.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora