Éxtasis

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15 de Agosto,jueves,mi cumpleaños.

Aquella noche,la precisa noche anterior…fue simplemente magnífica. Si,me pelee con un chico,y casi nos partimos la cara el uno al otro…pero,gracias a eso,había visto después de semanas enteras al hombre que más amaba.

Ahora hablando enserio,agradezco de Sofía acabase bien,ya que,como me dijo anoche el oficial,la llevaron a casa en el coche patrulla,y Rose no pudo estar más aliviada,según su tono en la llamada que me dio esta mañana.

Le dije cuanto sentía no haber recogido a la niña,pero,me agradeció profundamente no dejarla ir con aquel chico,ya que,no sabría qué habría hecho de pederla,así que,estábamos bien.

En conclusión…salí horriblemente miserable en la cara,pero,salvé a Sofía…y encontré a Henry al fin. Dios,da gusto decir eso…pero,sinceramente, me gustaría verle todos los días…como lo hacíamos antes…pero,ya no era un antes…eso era un ahora,y,en ese ahora…no había esperanzas para nosotros.

O si?

Hoy era mi cumpleaños,sin embargo…estaba siendo un completo muermo…el pensamiento de no poderle ver en mi día…entre comillas,me hacía sentir mal.

Sin duda,el mejor regalo que me podrían dar hoy,sería una noche junto a Henry.


El día fue pasando,bastante lento…hoy se le estaba haciendo simplemente agotador…me aburría tanto…y,mi padre,como siempre cada cumpleaños, quería,más bien me llamó, diciendo que fuéramos como todos los años al parque de siempre,comiendonos el trozo de pastel de siempre,en el banco de siempre…bueno,hasta que me mudé, pero,no sabía si ir.

No había sido el mejor padre estas semanas,básicamente me evitaba,dejándome con la atrocidad de suegros y futuro asqueroso novio,haciendo cosas relacionadas con la boda…no había sabido nada de él en días,se estaba convirtiendo ya casi en Henry,y a este lo vi por arte de mágica y un golpe de suerte en una santa comisaría…que cosas,no?

Al final…accedí a ir,al fin y al cabo…aunque hubiera preferido decir que ya no era mi padre,el me había criado,desde que mi madre simplemente nos dejó por un profesor de pilates en Canadá…era mi única familia,y,aunque se hubiera portado como si fuera la última basura del mundo conmigo…seguía siéndolo.

Porque tenía que ser mi cumpleaños un día tan nefasto?

Eran las cuatro de la tarde, mi madre vino al fin para recogerme,con tal de llevarme a la pequeña ciudad,más pequeña incluso en comparación a mi estancia…para comer pastel,y charlar en el banco de mi parque favorito…ese donde me partí la mano jugando con un niño. Bastante lamentable.

El viaje de veinte minutos fue interminable, no acababa…no sabía que decirle,tanto el a mi,era tan extraño. Antes hablábamos de cualquier tontería,de lo que habíamos comido hoy,de lo que nos pasó ayer…pero,ahora simplemente no tenía siquiera ganas de decirle nada era muy extraño…desde el incidente boda,no quería perdonarle demasiado…y el tampoco parecía querer disculparse.

Llegamos al fin,al dichoso parque.
Nos sentamos en el banco tan rutinario,y,comimos un trozo de pastel…celebrando mi cumpleaños número veintidós. Como pasaba el tiempo…aveces lento,y,rápido cuando no quieres.

-…Susan..- oí decir a la hoz de mi padre,pero,no me inmutó una sola palabra suya para mirarle a la cara,solo me dediqué a comer.

-…cariño…se que no he sido el mejor…- dijo,con un tono…entrecortado…estaba llorando? Enserio?

-Te he obligado a casarte con ese chaval…que clase de padre soy? Que clase de ejemplo te doy…eres adulta,vas a empezar a trabajar…y yo te recompenso con una tarta en un banco de nuestra propia ciudad…y un matrimonio forzado…?- soltó, viendo como pasó una mano por sus ojos.

Mierda,ya me estaba dando pena.

-Papá…ha estado horrible lo que has hecho,me has herido,y no he dormido noches enteras por…el asunto.- dije de primeras, sin ayudarle mucho- Pero,eres mi padre…y,agradezco que al menos te hayas disculpado…- seguí,uniéndome a su llanto…no podía verle llorar,me daban ganas también.

-Lo siento princesa…he querido lo mejor para ti..y esto sin duda no lo ha sido,debí haberte dejado ser feliz con…con…eso capullo,pero,no puedo hacerme la idea de que mi mejor amigo te haya tocado…es,horrible Susan entiéndeme.- soltó de nuevo,sin querer más tarta.

-Papá,soy feliz con el,fui, feliz con el,ahora ya siquiera me mira…no quiere hablarme,le hice daño…y le lo hice a mi misma…- respondí, comiendo el pastel entre llantos.

Que? No quería desperdiciar este trozo de cielo.

-Odio verte llorar…pero,no hay nada que pueda hacer,les prometí a los Carter una boda,no puedes simplemente escaparte,sería horriblemente estúpido.- dijo de nuevo,colocándose una mano sobre la frente.

-…la habrá…- limité a escupir,sabiendo que sería lo peor que había dicho en mi vida.- No quiero verte llorar,si casarme con Adrián te hace feliz,quizá lo haga solo por ti…quizá lo haga para que Henry no tenga que soportarme más…quizá lo haga por dinero también no lo sé..- reí al final,con lágrimas aún en los ojos,notando como mi padre se unía a mi.

-…cielo,lo acabo de notar…que te ha sucedido en la cara?

Si,tenía pensado que mencionase eso,pero,no sabía que responder,no podía decirle lo que pasó, me pegaria.

-Nada,salí con la bici de una amiga y me caí de morros al suelo…nada importante, sabes que soy descuidada.- reí disimulando,acabando el trozo de pastel al fin.

-…lo que tú digas,princesa.

Al final,la comilona cumpleañera no fue tan mal como pensé…digo,mi padre me pidió perdón,pero,el asunto de la boda no se solucionó…empezaba a creer que esto ya había sido planificado desde hace demasiado tiempo…pero,ni mi padre ni yo lo sabíamos por ingenuos.

Me llevó de vuelta a mi piso,me dio un beso sobre la cabeza,mostrando algo de afecto que le quedaba,y,simplemente se fue,dejándome fuera de mi departamento, con el vestido floral anaranjado,siendo también del mismo color el cielo que había sobre la ciudad…estaba atardeciendo,casi se acercaba el anochecer,así que…fui hacia la puerta del piso,y…no llevé más llaves a la puerta…

Por qué? Bueno,es una muy buena pregunta,que me gustaría responder en este precioso momento en el que guardaba de nuevo las dichosas llaves en mi bolso.

Vi la hora,ocho y media,me daba tiempo a correr calle arriba,cruzar a la derecha,esperar en el semáforo de la esquina,y,pasar la acerca hasta llegar a su piso…al piso de Henry.
Pero,quien haría tal cosa? Quien se podnria a correr por ocho minutos hasta su casa…

Si,efectivamente,piensas bien.

Llamé al timbre como desesperada, unas cincuenta veces,esperando ahora a que un alma me abriese siquiera la puerta…un alma,llamado Henry, con esos ojos que si quisiera,podría matarte,o,crearte una adicción, como lo hizo conmigo.

Llamé de nuevo,demasiadas veces…pero,nadie contestó,nadie.
Me alejé a regañadientes de la puerta,mirándola dando unos tres pasos atrás…si,tenía que aprender el hecho de que,Henry ya no me quería en su vida…era triste,si,era nostálgico, también…pero,era real,tan real como que me casaba dentro de una semana.

Ya al querer irme,sin verle el sentido a seguir esperando algo que nunca pasaría,se escuchó el fuerte zumbido de la puerta,significando que,alguien la había abierto…agradecí al cielo casi nocturno,y,corrí como loca a empujar la puerta al fin,subiendo básicamente corriendo por las escaleras,y,dirigirme hacia el casi familiar piso de aquel hombre que me volvía loca.

Nada más levanté la mirada para ver la puerta del piso…ahí estaba el,apoyado con un brazo estirada a cada lado del marcó de la puerta,mirándome de arriba abajo antes de fijar sus ojos en lo míos. Hacia tiempo que no sentía esas mariposas.

Nos miramos unos momentos más,dejándome ver su exacto aspecto. Estaba despeinado,pero,lo suficiente como para seguir atractivo,y,llevaba una camiseta ligeramente ceñida sobre su pecho,negra,marcando así los músculos que tanto,tanto,me fascinaba también. Llevaba así mismo unos pantalones anchos,color gris,que le quedaban igualmente de lujo. Eso sí,estaba descalzo.

-…como va la cara.- fue lo primero que me dijo,aun en esa posición.

-Yo,la cara…bien,gracias.- respondí, sabiendo que obviamente me había sonrojado…como no.

Sacudió levemente la cabeza,casi como si no pudiera creerse que estaba ahí mismo,delante de él,acabando de venir de pegarme un maratón horrendo.

-Pasa,cumpleañera.- dijo,sorprendiéndome de manera agradable el que recordase ese detalle,mientras me señalaba con la cabeza para que entrase dentro. Algo que,obviamente hice en poco tiempo,escuchando enseguida como cerró la puerta detrás de nosotros,guiándome hacia el salón,para ofrecerme de manera educada sentarme en el sofá.

-Gustas de algo?- me preguntó,antes de que pudiera sentarse.

-No…gracias.- sonreí, invitándole a que se sentase también delante de mi.

Asintió,y,se colocó los codos sobre sus rodillas,sin decir palabra por unos momentos.
Así que,tomé la iniciativa.

-Que tal…has estado…- solté, casi sintiendo como se me desgarrada el estómago,sabiendo que obviamente estuvo de todo menos feliz.

-…mal.- admitió,pareciéndome raro que lo dijera de primeras.

-Siento…oírlo-

-De verdad te vas a casar,Susan?- me interrumpió, yendo básicamente directo al grano. A lo que yo agaché la cabeza, jugando con mis dedos.

-…si.-escupí,sabiendo que no tenia de otra…no había,de otra,notando como el simplemente se pasó una mano por la cara,recostado ahora sobre el sofá.-Pero…me gustaría…hacerlo…contigo.

Solté esas palabras,sin saber como reaccionaría siquiera.
Habíamos pasado semanas sin hablar…un mes,o algo más,la cosa es que…no sabía si el aún seguía queriendo algo conmigo…y aunque lo quisiera,y yo también lo hiciera de manera ferviente,no se podía…me iba a casar,pero,no era con el,y ese era el problema.

-…ya veo.- musitó, con una mano sobre su rostro,apoyándose sobre el borde del sofá,mostrando más de cerca sus ojos.

-…siento tanto,haberte dicho lo que te dije ese día…no hiciste nada,claro que no.- empecé a decir,levantándome de mi sitio,dando vueltas por el salón de un lado para otro.- Nunca has hecho nada…yo si,yo te dejé entrar a mi vida,y te saqué por un matrimonio que no quiero que se cumpla,llevo noches sin dormir Henry,enteras,solo por pensar en lo que me pasará en siete días..me voy a casar…pero no contigo…no…contigo…-solté, sentándome de nuevo en el sillón,con las manos sobre mi rostro,aguantando la agonía que sentía.

Escuché unos leves pasos andar hacia mi,y,sentí una mano sobre mi hombro,haciendo que levantase mi mirada hacia el,que,por fin sonreía,al menos de manera suave.

-No te pongas así…en el día de tu cumpleaños.- me guiñó un ojo,dándome un apretón en el hombro,enseguida envolviendo mi cuerpo en un abrazo…era esto la felicidad?

Suspiré,queriendo chillar de la alegría,apretándome a él de manera exagerada,con mis brazos alrededor de él,queriendo simplemente derretirme sobre el.

-…dios…voy a matar a tu padre…- dijo contra mi hombro,haciéndome sentir derrumbada.

-No merecería la pena…ya está todo hecho…el jueves que viene ya…será la ceremonia,pero,no quiero estar sola ahí,quiero que vengas,dime que si porfavor, dime que si,mienteme,dime que irás aunque no lo hagas…- solté, sintiendo como su agarre se hacía más fuerte.

-Mierda…- dijo simplemente,sujetándome como si fuera a irme si no lo hacía.- Iré…iré…pero,y tu padre? Y ese chaval?- dijo,sabiendo que eso era también parte del problema,no le dejarían.

-Me las arreglo…pero ven…ven porfavor, te pondré en la mesa más apartada pero te lo ruego…-dije desesperada,apretando más su camiseta.

Asintió, y,me cogió de los cachetes,analizando básicamente todo de mi rostro.

-Susan…quédate esta noche…quédate…- susurró, casi avergonzado de decirlo,viendo como bajaba su mirada para no encontrarse en mis ojos,supongo que por la timidez.

-Con gusto…- musité acercándome a su oído,necesitando de manera inexplicable su contacto.

Este me sentó en pocos movimientos sobre su regazo,envolviendo de nuevo sus brazos sobre mi,que,descansaban sobre mi cintura,inevitablemente acercándome hacia su rostro poco a poco…aún pensaba que estaba soñando,realmente estaba esto ocurriendo?

Esperé un momento antes de posar mis labios sobre los suyos,sin saber si era eso lo que el quería,dándole tiempo de arrepentirse…sin embargo, al ver que no se movió un pelo,decidí romper la distancia,siendo de primeras solo un suave roce,saborenado el dulce  e intenso sabor de sus labios después de tanto…tanto tiempo.

Posicionó sus manos sobre mi espalda,una en mi columna,y otra en la baja,acariciando levemente la zona de arriba abajo,empezando a unir de manera más íntima nuestros labios,invitándome a colocar de manera involuntaria mis manos sobre los costados de su cara de nuevo,profundizando poco a poco ese demasiado satisfactorio beso…se sentía tan bien,tan libre…tan,especial.

En un cambió de escena,sentí su lengua rozar levemente mis labios,como si estuviera pidiendo permiso para entrar,a lo que,obviamente cedí,ahora con la boca entreabierta,sintiendo de manera placentera el sabor de su boca…menta era lo único que podía distinguir…le encantaban los chicles tanto como a mi.

Me presionó aun más contra su regazo,esta vez colocándome por decisión propia en su entrepierna,sentándome de manera apretada,sintiendo el leve sonido casi insonoro que salió de él aún en el beso,y,como sus manos se deslizaba debajo de mi vestido. Iba a morir esta noche,de manera estúpidamente feliz.

No sé cómo acabamos en su habitación, me sentó en la cama,y,me coloqué a horcajadas sobre el,llevando mis manos sobre su pecho,acariciando la zona desde ahí,hacia su abdomen en viceversa.

-…quiero…saber si estas lista para…esto…- me susurró, en la oscuridad de la habitación, siendo solo la luz de la luna la que iluminaba a través de la ventana.

-Completamente…lo estoy.- afirmé, asintiendo también con la cabeza ligeramente, llevando mis manos debajo de su camiseta, rozando ahora su torso desnudo.

-Quiero saber que no te arrepentirás…necesito que…sea algo agradable cuando lo recuerdes…- me dijo de nuevo,acercándose a mi oído,plantando un beso debajo de mi oreja,dándome escalofríos por todo el cuerpo.

-Lo será…no veo a otra persona que me haga sentir…como lo harás tú ahora…- respondí, llevando mis manos hasta su cuello,acariciando suavemente la piel de ella.

-…no hay más que decir entonces…- sonrió contra la zona detrás de mi oreja,dando un giro sobre mi completamente, colocándome de espaldas sonre el colchón,obligando de esta manera a tener que mirarle a esos preciosos océanos azules de su cara,que brillaban con lujuria nada más colocarse con las rodillas a mis costados,inclinándose lentamente sonre mi,en comparación a él,pequeño cuerpo,estremeciendo a cada toque o roce dado por el,mientras arrastraba besos a lo largo de mi cuello,clavícula, y pecho.

Lentamente, mientras la situación se volvía más acalorada,básicamente sintiendo el calor que irradiaba su cuerpo sobre mi,me empezó a quitar con movimientos suaves y sutiles el vestido,desde arriba,hasta abajo,arrastrando la tela por todo mi cuerpo,dejándome solo con la ropa interior,y un enrojecimiento que subía hasta mis mejillas.

Tiró el vestido a un un lado de la habitación, separándose duras penas para quitarse su propia camiseta,mostrando aún con la leve iluminación de la luna,su fornida figura.

De nuevo,se deslizó con cierta elegancia sobre mi cuerpo,llevando sus manos hasta mi espalda,con tal de quitarme el sujetador que aún llevaba,mientras me susurraba al oído.

-Te necesito…- dijo al principio.- Te necesito en mis brazos,contra mi…tan cerca que no puedo decir donde empiezas tú dónde y dónde termino yo…- finalizó, causándo en mi una respiración pesada y entrecortada,sintiendo el sostén desaparecer de mi cuerpo.

-Henry…- solté, con un soplo de aire,percibiendo la hambrienta mirada que ahora tenia,viendo mi cuerpo ,casi,desnudo.

No pude seguir hablando,el simplemente me calló, colocando una de sus grandes manos sobre uno de mis pechos, acercándose de nuevo hacia mi rostro,colocando de manera desesperada sus labios contra los míos. Básicamente me besaba como si yo fuera oxígeno y se estuviera ahogando.

Seguimos así,toda la noche…sin duda,aquello fue el mejor regalo de cumpleaños que me podrían haber dado…me sentí simplemente en el cielo,de camino a sentarme en una nube y descansar de por vida,y,ese descanso para mí era el,que tan suave se portaba conmigo incluso en la situación de anoche,sintiéndome de maneras inexplicables bajo el,y su tacto…empezando a ceder a cosas más,íntimas,por decirlo menos en aquel momento.

Fue simplemente maravilloso.


















●Nadie lo sabe (#PGP2025)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora