31 de Mayo,el cumpleaños de mi marido.
Puedo decir que,la noche en la que "me fugué",con Henry,abandonando mi reciente boda y luna de miel...fue lo mejor que pude hacer en toda mi vida.
A los pocos meses,me divorcié de Adrián,obviamente, y,después de poco tiempo,Henry y yo nos casamos en el ayuntamiento, siendo algo íntimo,con amigos,y familia,como Lydian,Col,Matthew y Tobias,y,como no,mi padre...que,ciertamente aún seguía molesto con Henry,pero acabó por aceptar la situación, y volvieron a hablar como lo hacían antes de todo el follón.
Pasaron exactamente cuatro años de eso,y,ahora mismo,me encontraba en nuestro propio piso,en nuestra cocina,preparando su desayuno para que no muriese durante sus horas en la comisaría.
-No hacía falta...- me dijo,con esa voz mañanera que tanto me gustaba,sintiendo como me apretaba contra el desde atrás,colocando sus labios contra mi cuello,inspirando levemente.
-Claro que la hacia,además,es tu cumple,y tenía que preparar algo para Daniel también,me era indiferente...- contesté,girando ligeramente la cabeza hacia el,que,aún me apretaba por detrás,con una sonrisa.
Y bueno,os preguntaréis quien es Daniel...creo que podéis imaginar un poco la situación después de cuatro años casados.
-Ya veo...- sonrió también,dándome un último beso esta vez en los labios,yendo hacia la sillita donde se encontraba,y puedo decir con alegría...nuestro hijo.
Fue hacia el,y,lo levantó de la silla para cogerle en brazos,rodeando su menudo cuerpo.
-Lo llevo a clases..?- me preguntó, acercándose hacia mi con Daniel en brazos,rodeando mi cintura con una mano,y sujetándolo a él con otra.
-No hace falta amor,lo llevó yo,recuerdas donde trabajo?- reí,metiéndole un tenedor con algo se huevo revuelto en la boca.
-Supongo...- murmuró con la comida en la boca.- Entonces,te lo dejo a ti- me dijo,dándole un beso a Daniel en la cabeza antes de dármelo en brazos,enseguida plantando sus labios en mi cabeza también.- Ten cuidado,cielo.- dijo finalmente, pasando su índice por mi mejilla,antes de irse al fin por la puerta,con las llaves de la moto,dejándome enseguida junto a al fruto de mis entrañas...por así decirlo.
Simplemente le vestí,y,fuimos juntos hacia infantil,andando,ya que,aún seguíamos viviendo en la misma ciudad,solo que,en otro piso,y no había problemas para ello.
Le di un beso enorme en la mejilla,y,vi como iba con sus pequeñas piernas hasta la fila llena de niños,obviamente teniendo que entrar enseguida,ya que,ahora trabajaba desde hace años ahí...pero,siempre,antes de entrar al centro,junto a mi precioso hijo que tanto quería...como lo hago con su padre...mi esposo,Henry,sabiendo solo yo cuanto me gustaba poder llamarle así...me decantaba cada vez mirar hacia atrás,en la calle frente al edificio de infantil,el bar que una vez fue de las tantas veces que estuvimos a quien ahora llamo mi marido...y,yo,su decente y perdidamente enamorada esposa...
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●Nadie lo sabe (#PGP2025)
Non-Fiction- ¿Sería pecado si dijera que te amo...?-susurró contra mi cuello,sintiendo sus labios ,y su cálido aliento contra mi piel. - No sé si lo sea...- empecé.- Pero...sin duda puedo arriesgarme.
