16 de agosto,Viernes.
Me desperté, desperté al fin después de una agotadora noche,por decirlo así,pero...esta vez en la cama de Henry, y no como otras veces...esta vez,amanecí de verdad junto a Henry,habiendo hecho lo que una vez pensé que no se podría hacer junto a él anoche.
Al abrir del todo los ojos,dando un leve bostezo,me encontré en esta situación:
Estaba encima de el,con solo una manta tapando nuestros cuerpos aún desnudos,sintiendo de hecho,la suave pero a la vez tan fuerte piel de Henry debajo de mi,sujetándome inconscientemente con un brazo sobre mi espalda baja.
Levanté un momento la cabeza de su pecho,mirándole con afecto,cada maldita parte de su rostro...sus ojos suavemente cerrados,con las pestañas más largas que las mías,como es habitual,y,la pacífica cara que tenía en este preciso momento,aquí dormido,aún debajo de mi propio cuerpo...que porcierto, se sentía de maneras incomparables.
No me resistí a pasar mi índice por su pómulo, dándome cierta ternura la forma en la que simplemente sacudió de manera sutil la cabeza,casi como si fuera a despelucarle.
Reí involuntariamente,tapándome la boca al instante,al verle moverse levemente sobre su sitio,está vez colocándose de lado,y,obviamente tenía que llevarme junto a él en esa posición, agarrándome incluso aún dormido entre sus brazos,apretándome fuerte hacia su pecho. No pude quejarme,me encantaba estar así,por muy raro que fuera...y,no quise pensar en otras cosas que no fueran este momento, porque,me vendría abajo en segundos,y no lo deseaba,no ahora.
No quería siquiera pensar que la figura con la que me despertaría cada mañana no sería el imponente cuerpo de este hombre,simplemente no podía.
-Duerme algo más...-oí de la nada,un leve susurró encima de mí,literalmente, ya que,colocó su barbilla sobre mi cabeza,apretándome más hacia el.
Sonreí como idiota por segundos,dejándome llevar por el calor que irradiaba su cuerpo aún en la mañana,inspirando profundamente su olor tan...suyo.
-No puedo...necesito memorizar este momento...- respondí, colocando de pronto sin saber porqué,una pierna encima de su costado.
El respondió al gesto colocándome una mano sobre el muslo,llevándome casi encima de el nuevamente,pero no lo hizo del todo.
-Y yo necesito...tenerte así todo el día...- se quejó, sabiendo que,de una forma u otra,tendría que marchar. Algo que obviamente yo no querría.
-Dios...no me des ideas.- reí,para aliviar tensiones,dejando un leve beso sobre su hombro,sintiendo su otra mano enredarse detrás de mi cabeza,en mi fastidioso pelo.
-He...hecho algo...que creo que te molestará...- dijo,con un tono culpable,notando su mano apartar un momento mi pelo,dejando la parte trasera de mi cuello a la vista.
-Que pasa?- solté, un poco confusa,sintiendo la mano que estaba sobre mi misma apretarse levemente.
-Bueno...tienes suerte de que te lo tape el pelo.- rió,aunque,siguiendo con el tono culpable en su voz.
-Pero que es?- insistí, sentándome esta vez en la cama,pero,aún junto a él.
-Quieres que te diga lo que te hice en el cuello...?- se burló, colocando sus brazos detrás su nuca,tumbado de manera más cómoda sobre la desordenada cama.
Y,después de unos momentos de procesión,sentí mi cara arder,intentando no caer en la tentación de reír a carcajadas.
-Animal...- le solté, soltando una leve risita nerviosa,tocando la zona donde el antes lo hizo.
-...ahora piensas eso? Canalla...- rió, abriendo un ojo para mirarme de reojo.- No recuerdo haber oído esas palabras anoche.
Ya está,no pude aguantar la vergüenza.
Cogí una almohada,y se la lancé en toda la cara,riéndome entre dientes viendo lo confuso, pero divertido por la situación que estaba sucediendo de la nada.
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●Nadie lo sabe (#PGP2025)
Non-Fiction- ¿Sería pecado si dijera que te amo...?-susurró contra mi cuello,sintiendo sus labios ,y su cálido aliento contra mi piel. - No sé si lo sea...- empecé.- Pero...sin duda puedo arriesgarme.
