18 de Julio,Lunes por la mañana.
Después de la noche charlando con Rose...he de admitir que me sentí mejor...no de una manera exagerada,pero,algo si que si.
No bebí demasiado, así que,tuve suerte de no tener resaca por la mañana,ya que era lo último que me faltaba para ser el pack completo de percances.
Pensé en muchas cosas esta mañana...demasiadas,la conversación en verdad se metió debajo de mi piel y me torturaba,de una manera horrible...Henry,era lo único que pasaba por mi mente,todos los días,a todas horas,cada minuto y segundo...era el.
No sabía que estaba haciendo siquiera,seguramente en el bar...o,en casa...solo,fumando quizá...me costaba pensarlo,de hecho,ya no sabía que pensar más que en la pesadilla en la que de la nada estaba viviendo.
De pronto, los pensamientos que me agobiaban desde que desperté, se vieron interrumpidos por la típica ya vibración de mi móvil al recibir un mensaje...Adrián.
No quise siquiera responder,ya que,no lo veía necesario...bastante había hecho como para que esperase que le hablara bonito o quien sabe que más.
Lo que llegó a mi punto de quiebre,fue su insistencia. Dejó de mandarme mensajes,a no parar de llamarme,y se estaba volviendo un completo caos...cogí el móvil,y lo apreté en mi mano un momento,antes de responder al fin,con un tono de la más indiferente.
-Que quieres?- dije,sintiendo la ira que me llenaba a segundos.
-Calmate oye,solo quería hablar.- rió, sin saber que le parecía tan divertido a todo esto.
-Eres repulsivo...-solté, queriendo básicamente colgarle.
-Owww...que triste tener que oír eso,y pensar que el mes que viene nos casamos...
Quería morirme ante lo que dijo....¿Mes que viene? Por dios,seamos honestos,todos estaban como una puta cabra.
-Que acabas de decir?- básicamente solté un gruñido,intentando controlar mis ansias de tirar el móvil por la ventana.
-Lo que oyes nena,o debería decir....prometida.- rió de nuevo,queriendo sencillamente no haberlo oído de su boca.
-Me niego a pensar que seremos algo.- dije en un tono más alto,levantándome de la cama solo para poder calmarme mientras caminaba de un lado a otro.
-Pues vaya,es una pena,ya que sucederá pronto,así que...que me dices? Te vienes hoy a la cafetería de siempre para enseñarte una cosita?
-Prefiero lamer el váter a que me enseñes...esa,cosita.- Le interrumpí, sabiendo lo mucho que le molestaba eso.
-...como quieras,estaré ahí de todos modos,si quieres ir,puedes venir a las cinco,tu decides nena...perdón,mi preciosa prometida.- dijo de nuevo con sorna,teniéndo repulsión a básicamente todo lo que decía.
Simplemente le colgué,no quería seguir hablando con él,no quería seguir hablando con nadie...su llamada me había vuelto a dar ese vacío que momentáneamente paró después de anoche,haciéndome recordar mi inevitable y patética vida que tendría junto a él...obligadamente.
Me pasé las horas haciendo cualquier cosa para distraerme,limpiando,escuchando música,rompiendo un vaso...bueno,eso fue sin querer,pero,podría añadirlo a la tarea de cosas hechas básicamente por la satisfacción de haberlo roto.
La ira me carcomía a hora que pasaba,todo esto se estaba escapando de línea,de hecho,aun no quería creerme lo que pasaría ni más ni menos que el mes que vine...no podía,no me entraba en la mente,y menos aún...celebrar esa boda...sabiendo lo mucho que desearía que esta fuera con otra persona...en otras circunstancias...
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●Nadie lo sabe (#PGP2025)
No Ficción- ¿Sería pecado si dijera que te amo...?-susurró contra mi cuello,sintiendo sus labios ,y su cálido aliento contra mi piel. - No sé si lo sea...- empecé.- Pero...sin duda puedo arriesgarme.
