Capítulo Ocho

53 19 2
                                        

Detuvieron todo movimiento apenas sintieron la voz de JiSung siendo más cercana

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Detuvieron todo movimiento apenas sintieron la voz de JiSung siendo más cercana. Había ingresado a la habitación, Dios, Mina y Chan no podían creerlo. Esa misma apestaba a sexo por donde quieras sentirlo, ahora si estaban en serios aprietos.

Mina tapó la boca del pelianaranjado, viéndolo a los ojos, pidió silenciosamente que saliera de ella sin ser brusco. Chan refunfuña internamente, tenía su pene completamente erecto y listo para enterrarse en lo más profundo de su rubia.

—A-ahora salgo, estoy terminando de ducharme, espérame abajo por favor.—pide cerrando sus ojos ante el vacío que sintió cuando el alto chico ya no se encontraba dentro.

—Está bien, no tardes mucho noona—dijo el castaño—. Es importante.

Frunciendo el ceño, ambos amantes se ven confusos.

—Enseguida bajo, tesoro.—anuncia una vez escucha la puerta cerrarse.

Chris ayuda a bajarla del lavamanos. Queda observando como Mina enciende la ducha y entra en ella, él por su parte, da un suspiro por la eminente erección. ¿Cómo demonios haría para bajarla sin hacer ruido?.

—Le diré que nos vayamos a una cafetería en lo que se te pasa ese problema.—murmura Mina saliendo de la ducha con sólo una toalla puesta.

No ayudaba en nada a Chan, verla de esa forma.

Mina sonríe triunfante, moviéndose con total sensualidad, dejó a su amante demasiado caliente.

Tan pronto como salieron del departamento, JiSung y Mina se dirigieron a una cafetería un poco bastante alejada del edificio, dándole tiempo de sobra a Bang Chan para que pudiese irse

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Tan pronto como salieron del departamento, JiSung y Mina se dirigieron a una cafetería un poco bastante alejada del edificio, dándole tiempo de sobra a Bang Chan para que pudiese irse.

Una vez llegaron, buscaron una mesa dónde sentarse. Pidieron un café, pues, Mina quería que JiSung se relaje. Veía muy nervioso al menor y eso en parte le preocupó.

—Lamento si aparecí de imprevisto—dice primeramente rascando su nuca—. Pero, siento que ya llevamos demasiado tiempo sin hablar con sinceridad.—agrega bebiendo un poco de su café.

Mina no supo cómo tomar ese comentario, sentía palidecer y su corazón no dejaba de latir rápidamente ante el temor de haber sido descubierta. JiSung no mostraba expresión alguna en su rostro y eso la alteró aún más.

ᴊɪꜱᴜɴɢ'ꜱ ɢɪʀʟꜰʀɪᴇɴᴅ [ᴄʜᴀɴᴍɪɴᴀ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora