17/11/2006
Vi a Thomas con su sonrisa llena de calma, sus ojos azules como el agua del mar, brillaban. Siempre le decía que era la calma en medio de mi tormenta, su inocencia se reflejaba en su curvada sonrisa. Thomas era lo que toda chica desearía, atlético, dulce e inteligente y por esa razón y mas era mi mejor amigo.
Me tire en el sofá verde a un lado de Thomas, sonriéndole con diversión, me arrugo la cara cuando desordene su rubio cabello.
- ¿Se puede saber por qué me has hecho dejar a tus hermana en pleno ataque hormonal? Gin me va a odiar... -reclamo con mi mejor cara de tragedia.
-creo que ya lo hace. -le doy otro golpe tratando de actuar indignada, el se hace a un lado dejándome ver su playera favorita, negra con letras blancas; "soy un sexy nerd" era el eslogan.
-ignorare lo que dijiste, entonces... ¿Que pasa? -me enderezó y alzo mis cejas.
- solo quería verte. - Thomas sonríe nervioso, conozca cada una de sus sonrisas y esta solo significa que quiere decir algo que me costara sacarle -el es como una caja de seguridad, si quiere-, me acurruco en el mueble viejo, él aprovecha para pasar un brazo por mis hombros, esta era nuestra tradición, venir cada vez que pudiéramos a su sótano y sentarnos a hablar de cualquier cosa.
- conozco tus "hablemos de cualquier cosa y el, tenemos que hablar" -hice comillas en el aire y le di un golpe en su estómago, el río y me abrazo aun mas.
- ¿Desde cuando nos conocemos? Elsa. -solté una carcajada, los dos sabíamos que hasta teníamos fotos en pañales corriendo por el jardín de cuidados maternales, el era un año mayor y cuando yo iba por mi segundo año de cuidados el iba a entrar en kínder.
- ¿desde qué te comías los mocos y yo usaba dos coletas? Ya, dime que pasa, ¿algo va mal? Oh mierda ¿te vas a ir? Dime que no te iras del país. -suelto con miedo apoderándose de mi cuerpo, Thomas era mas que mi amigo, era como un hermano, siempre había estado ahí, perderlo seria perder parte de mi historia.
- ¡Calma Elsa! Pensé que la dramática era Emma, solo quería verte ¿está mal? -arrugue la cara, el sótano alía a viejo aunque lo habíamos pintado y echado mil aromatizantes, las paredes verdes y moradas, (idea de Vick y mía, para darle un toque femenino) había pósters de mil cosas "inteligentes" como las llamaba Thomas y cosas estupidas, esas eran las mías y de su hermana Vick.
- ¿Recuerdas cuando hicimos este lugar? Mamá estaba tan enojada por haberle robado su precioso mueble viejo y su mesa de té, a la final nos termino ayudando dándonos también la Tv, ese día dijo que algún día haríamos mas que arreglar el sótano y quizás sería eso nuestra casa ¿lo recuerdas?
Ahí iban las ideas de su madre y la mía. Asentí, Thomas se removió un poco y toco mi barbilla obligándome a mirarlo a los ojos, su cabello rozaba sus lentes y sus labios se humedecían una y otra vez, trate de sonreír para relajarlo.
¿Que rayos pasaba?- ¿Te haz visto toda tu vida con alguien?
-pues tu llevas toda mi vida conmigo ¿no? Y mi familia también, así que...
-Elsa... Hablo de novio, de enamorarse. -contraigo la cara sin entender.
-jamás he tenido novio, lo sabes. -replicó mofándose.
- ¡hablo a futuro! es decir, no se, ¿una familia? Tuya, niños, esposo. - mis ojos salen de su órbita negando fuertemente mi cabeza, mi cabello tapa mis ojos por un segundo y lo hago a un lado.
- ¿Pero de que hablas? Thomas, sabes que quiero recorrer el mundo y escribir sobre el, sobre el cuerpo y la comida, no se si quiero casarme con alguien. -aclaro.
- Si, lo se, pero ¿si te casas? ¿Te imaginas tan siquiera eso? -negué bruscamente tratando de no reír por sus preguntas, el se cruzo de brazos y tomo aire.
- Yo si he pensado en eso, Elsa... yo... Yo solo puedo verte a ti.
- ¡Claro que estaré ahí! Soy tu mejor amiga ¿como no podría estarlo? Tengo que aprobar a tu novia, tonto. -río con burla.
- Elsa, si alguna vez me caso quiero que seas tu la que este vestida de blanco.
- ¿perdón? No, no entiendo Thomy. - sus labios delgados se extienden y toma mis manos. - ¿por qué estamos hablando de bodas? ¡Tenemos 16! -cuestionó incomoda, sus manos tiemblan y puedo escuchar la rapidez de su corazón.
- porque no quiero esperar a que alguien te tome como su esposa para darme cuenta de que te quiero.
- Thomas, claro que me quieres, somos amigos. -cuestiono sin comprender.
- juraba que eras un poco mas inteligente, Elsa, ¿qué dice siempre mamá? -chasqueo la lengua tratando de recordar, se me viene a la mente la rubia melena de su mamá con rulos y su suave sonrisa.
- si no juegas, nunca sabrás si ganaras. -trato de hablar con la voz sedosa de su madre y vuelve a apretar mis manos.
- te quiero, Elsa, desde el primer día que te vi con esas dos grandes coletas corriendo por todo el lugar, gritando que explorarías el mundo, te quise cuando te escapaste de casa para probarle a tu madre que eras capaz, te he querido desde que tengo memoria, tengo la teoría de que te quería desde que estabas en la barriga de tu madre.
- Thomas... -quise cortarlo pero su ojos me detuvieron, por primera vez me sostenía la mirada con fuerza, demandante, suspire con mi cuerpo estremeciéndose.
- déjame seguir. Elsa, te quiero y no como amiga, no como hermana, te quiero para toda la vida, has estado en cada momento y quiero que lo sigas estando, como... Mi novia.
- Thomas pero... -no puedo hablar, siento el sudor por el verano correr por mi frente y mi corazón bombardear mi sangre, Thomas se acerca, demasiado, puedo recordar que no he besado, que jamás he estado así con alguien pero es Thomas, el mismo Thomas con quien he compartido cada almuerzo y salidas al cine, aunque él odie ir al cine.
Cierro los ojos y recibo su beso, era lento, suave y muy extraño, se sentía como comer melocotones en la primavera, el se apartó dejándome con los labios inquietos, abrí los ojos con un hormigueo en mis manos y las mejillas sonrojadas.-¿quieres intentarlo? Te quiero Elsa y haré todo para conseguir tu amor. -solté el aire contenido en mis pulmones y me quede prendada en la mirada de Thomas, había dado mi primer beso... A Thomas, mi mejor amigo, esto me recordaba aquella película donde el niño muere, hasta se parece a Thomas, rayos Thomas no va a morir.
- si. - logre decir con firmeza ¿qué tendría de malo? Mis padres amaban a Thomas, él era genial, sus brazos me atraparon y me soltaron al instante, se levanto y busco algo en uno de nuestros escritorios. - cierra los ojos. - pidió, lo hice y al cabo de unos minutos algo ligero cayo sobre mis palmas abiertas.
Eran unas rosas...
Sonreí y lo abrace.- gracias Thomy. -olí las rosas, no era fanatica de lo romántico, las rosas siempre me parecían predecibles sin atracción alguna, Thomas lo sabía pero quería ser lindo, romántico y lo entendía.
Thomas era miel y dulzura y yo solía ser algo diferente.
- ¿por qué de varios colores? -cuestione, él me dio su sonrisa mas alargada y vibrante. Mamá dice que Thomas es un sol y papá que es el mejor futuro hombre que ha conocido. Thomas sonríe y sientes que el mundo es mejor, amo sus sonrisas de felicidad, hacen que el día más oscuro tenga luz.
- eso eres tu en mi vida Elsa, una llovía de colores.
- ¡mamá, Thomas lo ha hecho! -escucho la voz alegre de Vicky en las escaleras del sótano y puedo sentir su mirada en mi espalda.
- ¡lo sabia! - era la voz de su madre, unos pasos que parecen bailar resuenan una y otra vez, puedo jurar que ahora debe estar llamando a mamá.
Ahora era la novia de Thomas y eso era genial, ¿quién no sueña con tener de novio a su mejor amigo? Eso siempre me decía Vicky.
Las cosas iban a cambiar, tenía miedo de perder a Thomas, jamás podría perder a Thomas, no podíamos intentarlo, teníamos que lograrlo o eso implicaría arruinarlo todo y si sabia algo; era que jamás podría vivir sin él en mi vida.
Sería la mejor novia del mundo, la novia que Thomas merecía, lo haría feliz.
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Te amo ¡Pero no quiero estar conmigo!
RomansaToda historia de amor comienza por un beso, una palabra o una simple mirada. No recuerdo en que momento comenzó la mía; pero si cuando termino, en mi boda, huyendo de lo único que no debería, lo que llamaba "el amor de mi vida". Solo había una preg...