Especial 2: Namo (1/2)

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*Tienes tres nuevos mensajes.*

"Sí, esto... hola Momo. Soy Nayeon, la amiga de Tzuyu. Sí, bueno, le pedí a Sha tu número. ¿Te has enterado de que esas dos ya se han acoplado? Oh, pero, ¿qué estoy diciendo? Eres la mejor amiga de Sana, claro que lo sa..."

"Mierda, soy yo otra vez. Me distraje del punto y se ha acabado el tiempo. Lo siento, estoy un poco nerviosa, bueno, tú me pones nerviosa. ¡Mierda! ¿Por qué no me puedo callar? Bueno, el caso es que quería saber si te gustaría..."

"¡Hey, soy Nay otra vez! La única imbécil a la que se le cortaría un mensaje dos veces... Bueno, solo quería saber si tú, esto, si te gustaría...ya sabes, si no es demasiada molestia, ¡Dios, ¿¿por qué esto es tan difícil!?"

Momo miró incrédula el contestador automático, sintiendo ganas de reír. Aquello había sido malditamente adorable. Nayeon estaba tan nerviosa que casi la podía sentir dar vueltas sin rumbo por la habitación a través de la línea telefónica. El sonido de una notificación en su teléfono desvió su atención del aparato. Tenía un nuevo mensaje.

¡Hola, Momo! Soy Nay (sí, otra vez). Si aún no te has acercado al contestador, por favor, borra mis mensajes. Si ya los has oído...creo que preguntarte esto no tendrá sentido, porque seguro que crees que soy medio lerda o algo y no querrás acercarte a mí. Aún así, no pierdo nada por intentarlo (a parte de la poca dignidad que me queda, claro). Bueno, lo que quería preguntarte en tres patéticos mensajes (que espero que no hayas escuchado), era que si te gustaría salir conmigo algún día a...no sé, dar una vuelta, comer un helado, caminar juntas rumbo al amanecer en un caballo blanco.
Si te parece bien, podrías llamarme, o enviarme un mensaje, no envíes palomas mensajeras porque hace tiempo que sellaron mi ventana. Bueno, voy a dejar de ponerme en ridículo.

Un beso, ternura.

Momo sonrió enternecida por el mensaje, y algo sonrojada. Nayeon era un tanto extraña, pero realmente se merecía una oportunidad por el esfuerzo. Debía reconocer que su corazón se había acelerado un poco con los adorables intentos de la alfa por invitarla a salir. Además, Momo quería comprobar cómo reaccionaría la chica si la llamaba de repente.

"¡Estúpida, estúpida, estúpida! ¡Soy una imbécil!"

"Sep, lo eres".

Tzuyu estaba tirada en la cama de su amiga, jugando a lanzar palomitas y atraparlas con la boca, mientras Nayeon se golpeaba repetidamente la cabeza contra la pared.

"No eres de ayuda, ¿sabes?"

"Eres tú la que le acaba de admitir a la chica que le gusta que dificilmente puede hablar a su alrededor.."

"También le he preguntado si quería montar conmigo hacia el amanecer en un caballo blanco".

Tzuyu abrió la boca y la palomita que acababa de atrapar al vuelo cayó rodando. Entonces, estalló en carcajadas, retorciéndose sobre el colchón.

"¡Eres patética!"

"¡Dios mío! ¡Seguro que no quiere saber nada de mí!" Se lamentó Nayeon.

La banda sonora de Indiana Jones interrumpió de nuevo los cabezazos de la alfa contra la pared. "Momo-yah Bebé" aparecía iluminado en la pantalla de su teléfono. La alfa chilló y convulsionó en el sitio, lanzando el móvil a través de la habitación.

"¡Es Momo!"

"¡Mierda, Nayeon! ¡Contesta!"

Aún no había dejado de gritar cuando alcanzó el aparato.

"Hey, Momo, ¿qué pasa?" Contestó, aparentando tranquilidad.

La risa de Tzuyu se escuchó de fondo y Nayeon la miró mal.

"Hola, Nayeon. Acabo de leer tu mensaje".

"¿Y los de voz...?" Preguntó cruzando los dedos.

"Sí, también los he escuchado".

Nayeon suspiró.

"Llamas para mandarme a la mierda, ¿verdad?" Preguntó decaída, sentándose en la cama.

Una dulce risita divertida se escuchó al otro lado, y el estómago de Nayeon se encogió.

"En realidad, llamaba para decirte que acaban de estrenar la película de Barbie. Yo soy muy fan, así que me gustaría mucho verla, y había pensado que a lo mejor te gustaría acompañarme".

"¡Sí, sí! ¡Joder, sí!" Nayeon saltó emocionada y luego se aclaró la garganta, recobrando la compostura. "Quiero decir, sí, claro. No estaría mal".

Momo volvió a reír, arrancándole una sonrisa embobada a la alfa. "¿Segura que no te gustaría hacer otra cosa como, no sé, montar a caballo rumbo al horizonte?"

"Era al amanecer". Respondió sonrojada. "Y, creo que el cine está bien".

"¡Genial, porque los caballos me dan un miedo terrible! ¿Te parece si quedamos mañana a las seis en la puerta del cine?"

"Claro, allí estaré".

Ambas sonreían inevitablemente.

"Nos vemos en nuestra cita...Nay." Se despidió Momo.

"¡Espera! ¿¡Cita!? ¿¡Qué!?"

Nayeon se quedó sentada en la cama, mirando a la nada, con el rostro inexpresivo.

"Hey, Nayeon, ¿qué pasa?" Le preguntó Tzuyu, pasando la mano por delante de sus ojos, sin obtener reacción.

"Ha dicho que es una cita".

"¿Cómo?"

"¡VOY A TENER UNA CITA CON MOMO!"

Saltó de repente, como si fuera un resorte, abrazando a Tzuyu hasta el punto de asfixiarla.

"¡Ey, suéltame, suéltame! ¡Yo solo dejo que Sana me toque! ¡Nayeoooooon!"

Intocable - SatzuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora