Capitulo 17

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El sonido insistente de la alarma del celular rompió la tranquilidad de la habitación, filtrándose entre las sábanas revueltas donde Apo dormía.

Un suspiro pesado escapó de sus labios antes de que su mano tanteara la mesita de noche en busca del dispositivo.

Entreabrió los ojos con pereza y deslizó el dedo sobre la pantalla para apagar la alarma, disfrutando por unos segundos más el calor de la cama antes de obligarse a moverse. 

Con otro suspiro, se incorporó lentamente, frotándose el brazo derecho mientras su cuerpo aún se sentía adormecido.

Dejó caer la cabeza hacia atrás un momento, cerrando los ojos antes de soltar un amplio bostezo, su mandíbula tensándose antes de relajarse por completo.

Luego, extendió los brazos sobre su cabeza, estirando cada músculo con un leve quejido de placer mientras su espalda crujía sutilmente. 

Aún con los ojos pesados por el sueño, tomó su celular y deslizó el dedo por la pantalla para ver las notificaciones. Su rostro se iluminó con una sonrisa al ver varios mensajes. 

Mi bebé
Buenos días, Apo! No te olvides de pasar por mí. Nos vemos más tarde 😊

Siguieron mensajes de Zee y Bas, ambos deseándole los buenos días con el típico tono bromista que siempre los caracterizaba.

Sin embargo, lo que lo sorprendió fueron dos mensajes inesperados. Bible y Mile también le habían escrito. 

Bible
Buenos días, Apo. Espero que tengas un gran día.

Mile
Que tengas un excelente día, Apo, nos vemos en la empresa

Su sonrisa se ensanchó al leer esos mensajes.

No era común que Mile y Bible le escribieran a esas horas, lo cual le hizo sentir una calidez en el pecho.

Con una expresión aún soñolienta pero genuinamente feliz, comenzó a responder cada mensaje.

Primero, le escribió a Ta asegurándole que pasaría por él. Luego, respondió a Zee y Bas con un par de bromas subidas de tono antes de escribirle a Bible y Mile, agradeciendo sus buenos deseos y devolviéndoles el saludo. 

Cuando terminó, dejó el celular a un lado y se estiró nuevamente antes de ponerse de pie.

Caminó con pasos perezosos hasta el baño, sintiendo el frío del suelo contra la planta de sus pies descalzos.

Al entrar, encendió la luz y cerró la puerta tras de sí antes de acercarse a la regadera. 

Giró la perilla del agua caliente, dejando que el vapor comenzara a llenar el espacio mientras observaba su reflejo en el espejo empañándose poco a poco.

Se llevó las manos al dobladillo de su camiseta y la levantó con un movimiento fluido, dejando al descubierto su torso bien definido.

Sus músculos se tensaron brevemente cuando alzó los brazos, revelando la línea de su abdomen marcado.

Después, dejó caer la prenda al suelo y se deshizo de su ropa interior antes de entrar bajo la ducha. 

El primer contacto con el agua caliente fue un alivio inmediato. Cerró los ojos y dejó que el agua resbalara por su rostro, recorriendo su cuello y descendiendo por su pecho.

El calor relajó sus músculos y disipó la pesadez del sueño que aún quedaba en su cuerpo. 

Pasó ambas manos por su cabello, empapándolo por completo antes de inclinar la cabeza ligeramente hacia atrás.

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⏰ Última actualización: Apr 14, 2025 ⏰

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