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CAPITULO DIECIOCHO

Yoongi se volvió cuando una mano lo agarró por la cintura con fuerza. El macho era un poco agresivo al sujetarlo firmemente mientras bailaban pero sabía que nadie le haría daño.

Levantó la vista y se quedó sin aliento. Jungkook lo fulminó con la mirada. Él estaba en la fiesta y no parecía feliz de verlo, a juzgar por los destellos de rabia en sus ojos oscuros. Miró abajo cuando la otra mano se acercó y ambas se cerraron alrededor de sus caderas.

Él llevaba un traje oscuro, azul marino, una corbata negra de seda y parecía civilizado desde el cuello hacia abajo.

—Tienes que irte a casa ahora mismo.

Yoongi lo miró a los ojos de nuevo, midiendo su ira mientras estudiaba sus duras facciones. Él estaba furioso. Su nariz dilatada, gruñendo en voz baja y sus dedos apretándolo, para confirmar su evaluación. Giró la cabeza frenéticamente buscando sobre su hombro, vio a Breeze y no vio sorpresa en su rostro. Tenía una sensación de hundimiento porque su amiga le había mentido y sabía que Jungkook estaría en la fiesta.

— Debes irte. — exigió Jungkook con dureza, su voz grave era áspera. Breeze dejo de bailar, sacudió la cabeza y le hizo una señal de puño. Su mirada oscura se movió alrededor de la pista de baile, y le hizo un guiño cuando ella volvió a mirar a Yoongi. y sonrió, casi parecía quererle asegurar a Yoongi que estaba a salvo.

—Yoongi? ¿Me has oído? Mírame ahora.

Tiro su cabeza hacia atrás, miró a Jungkook y frunció el ceño. No se atrevería a montar otra escena similar a la anterior. Otros humanos estaban allí y tendría que dar marcha atrás si se resistía a él. Estaba loco porque había estado bailando. No hacía falta ser un genio para saber que probablemente no estaba de acuerdo con su forma de vestir y él lo quería fuera del club.

—No. Me estoy divirtiendo y no quiero dejarlo. Los humanos son bienvenidos en esa fiesta y yo estoy invitado.

Entrecerró los ojos y sus dedos se flexionaron en sus caderas. —No voy a decírtelo de nuevo. Vete a casa.

—Mira, si quieres bailar, me lo preguntas y bailamos. De otra manera suéltame para que pueda pasar un buen rato. Eso es todo lo que estoy haciendo. Vine con Breeze y me iré con ella. —bajó la voz. —No hay necesidad de que te golpees en el pecho, porque no estoy haciendo nada malo. No es como si estuviera permitiendo que cualquiera de los hombres me pase las manos por todo el cuerpo de la misma forma que le permitiste a Kit pasarlas por el tuyo. Ninguno de ellos está moviendo sus caderas contra mi culo.

Él alejo las manos de su cuerpo como si le hubiera quemado, retrocedió y sus ojos se abrieron con sorpresa ante su negativa a obedecer o porque le reprochara abiertamente su comportamiento de la noche anterior. Yoongi se dio la vuelta, y le dio la espalda y se acercó a Breeze.

No le sorprendió en lo más mínimo que Jungkook se hubiera negado a bailar con él . Era demasiado público, la gente lo vería con sus brazos alrededor de él y no era algo que haría. Al menos no con un humano. Se preguntó si Kit estaba de nuevo, preparada para frotar su cuerpo contra el suyo. Llegó hasta Breeze, frunció el ceño y le lanzó una mirada asesina. La especie sonrió en respuesta, pero levantó la mirada para mirar a algo detrás de Yoongi.

Todo el color desapareció de su cara y ella casi tropezó con otro bailarín en su prisa por poner espacio entre ambos. ¿Qué demonios? Yoongi se dio la vuelta para ver lo que había asustado a Breeze y obviamente chocó contra un cuerpo sólido envuelto en un traje caro y suave. Echó un vistazo a las manos apretadas a los costados, su barbilla se alzó, y subió para mirarle a la cara se dio cuenta de su postura extremadamente tensa. Pura rabia se mostró en sus ojos cuando sus miradas se encontraron, sus labios se separaron y él le enseño las afiladas puntas de los dientes.

152☆Kookgi [3]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora