Todo había pasado tan rápido. Todos habían olvidado tan rápido aquel suceso marcado en la vida de Rose, Sidney y Dewey.
Rose había perdido la comunicación con sus amigos siendo su única fuente de amistad Dean su "cuidador" quien no se despegaba nunca de Rose, incluso al dormir el castaño optaba por dormir en el piso de su habitación aunque Rose le había insistido múltiples veces que no era necesario.
La castaña seguía sin asistir a la escuela tomándose un año libre, se iría con sus padres para estudiar la facultad y olvidarse de todo. Sus sesiones con todas las psicólogas habían sido finalizadas sin tener éxito en aquel trauma.
— Ya han pasado dos meses del suceso ocurrido en nuestro pueblo — el comentarista habló mostrando una mueca triste al recordar aquella matanza. — Sigue sin saberse nada del segundo asesino.
Dean apagó el televisor dándole una mirada triste a la castaña quien seguía viendo la pantalla oscura sin expresión en su rostro.
— ¿Estás bien? — preguntó el joven.
Rose asintió levantando su cuerpo sin dirigir la mirada al castaño. — Tal vez deberíamos irnos
El castaño se quedó pensativo ante la propuesta de la menor; nunca antes habían hablado de ese tema aunque era las órdenes de sus padres. — Claro Rose.
La menor dejó la sala subiendo a su habitación.
Luego de varias horas la noche había caído en el pueblo donde a estás horas ningún ruido se escuchaba por las calles; solo silencio. Rose dio una leve mirada a su cara en el espejo frente a ella: sus ojeras seguían intactas al no poder dormir aunque Dean dormía en el suelo. Volteó su cabeza fijándose en la hora de su reloj viendo marcar las 10:10.
Todas las noches el castaño acudía a su habitación a las 10 sin ser impuntual. ¿Habrá pasado algo?, na.
— Deberías dejar de ser tan paranoica — dijo para si misma sonriéndose a sí misma.
Dejó caer su cuerpo en las sábanas blancas de su cama esperando el sonido de la puerta. Se giró por impulso cerrando levemente sus ojos intentando dormir.
El sonido de la puerta se escuchó levantando a la castaña de su corto sueño, sonrió para ella misma llamándose la atención por haberse preocupado.
Antes que pudiera darle permiso al castaño para entrar el sonido de la puerta abriéndose la puso a temblar levemente. Una silueta se reflejaba parada frente a ella aumentando el nerviosismo de la castaña, decidió voltear levemente calmando sus impulsos por gritar.
Los ojos del rubio la veían fijamente con una sonrisa amplia. Rose intentó levantarse pero las manos de Billy la devolvieron a la cama con fuerza lastimando los hombros de Becker.
— Hola, Rose — habló despacio apreciando el rostro de la castaña.
Sin poder decir una sola palabra, Rose recorrió a Billy con la mirada notando su elegante traje negro con manchas de sangre intensas.
— Dean — susurró
— No — sonrió nuevamente tomando un mechón de su cabello liso — Es Billy.
Rose se relajó acomodado su cuerpo para quedar de rodillas en su cama pegando su cara con el pecho del rubio. Tomó su rostro entre sus manos brindando calidez al mayor que guardó el arma blanca sin que la castaña pudiera darse cuenta.
— Yo también te extrañé, palomita — en un movimiento rápido cargó su cuerpo para salir de la habitación. Rose veía fijamente el rostro del rubio quien tenía la mirada atenta al suelo para no caerse.
Brinco el cuerpo del castaño sin darse importancia bajando las escaleras con cuidado hasta llegar a la chimenea con fuego encendido. Dejó el cuerpo de la castaña frente al humo colocándose atrás de ella quedando recostados.
Rose se volteó quedando frente al rubio quien la seguía viendo con firmeza. Sus labios no tardaron mucho en juntarse uniéndose en un beso largo.
Al separarse, Rose volvió a girarse para ver el fuego frente a ella y relajarse en los brazos de Billy.
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𝐁𝐋𝐎𝐎𝐃𝐘 𝐇𝐄𝐋𝐋 ⸺ 𝗕𝗜𝗟𝗟𝗬 𝗟𝗢𝗢𝗠𝗜𝗦
Cerita PendekBLOODY HELL ; rose becker es una adolescente que perdió a su hermana, el asesino descubre que ella tenía cámaras dentro de su casa ; donde Billy entra en su vida evitando que descubra la verdad. « Mamá, me enamoré de un criminal »
