CAP 27

18 4 1
                                        

Lucero lo ayudo a ingresar a la casa, y poco a poco con ayuda de ella Fernando subió hasta la habitación, al llegar Fernando no le dió espera de nada la agarro de la cintura y la beso, comenzó con un beso lento y lleno de pasión, para después apoderarse de sus labios con mucho deseo, ella le correspondía de igual manera.

Fer: Sabes cuánto tiempo me estoy conteniendo para no hacerte mía - agarrándola de las mejillas con sus manos y besándola, Lucero le correspondía a cada toque de su esposo

Lu: Entonces que esperas mi vida, amame soy toda tuya - Con una mirada llena de deseo

Fernando no dió espera y empezó a bajarle el cierre del vestido haciendo que caiga a sus pies, dejando sus senos completamente desnudos ante el y solamente una braga muy diminuta, se quedó observándola de arriba abajo con un deseo incontrolable, empezó a besar cada centímetro de su cuerpo, la fue llevando a la cama y antes de que la acueste ella giro con el y fue Fernando quien cayó a la cama, ella fue acercándose a el, empezo soltando su corbata y sacando su chaqueta, poco a poco empezó a soltar los botones de la camisa y después su pecho desnudo ante ella, sin decir ni una palabra le beso todo su torso bien definido, mientras lo besaba soltó su pantalón y en un descuido de el se levantó y ayudó a sacarselo dejandolo solo con sus boxer, ella miro a su miembro el cual estaba erecto queriendo salirse del boxer, cosa que hizo que se muerda los labios, poco a poco se acercó de vuelta y se sentó a horcajadas en el haciendo que sus intimidades se rosaran por la poca ropa que le quedaba.

Fer: Tu eres mía solo mía - Lamiendo y besando sus senos, Lucero gemía sin control alguno y Fernando ahogaba sus gemidos cubriendo su boca con una de sus manos, de repente ella sintió que se levantó y la lanzo a la cama, bajo sus boxer hasta la rodilla revelando su gran miembro y se subió en ella, hizo a un lado las pequeñas bragas y entro en ella sin piedad, con estocadas rápidas y fuertes, haciendo que ella grite de placer, como sabía que unas habitaciones haya estaban ocupadas por su hijo y su nana, el le besaba para ahogar su gemidos, Pero era casi imposible que dejara de gemir fuerte, ya que el placer que le brindaba era demasiado

Lu: Mi amor, ya no aguanto más

Fer: Quiero que te derrames, vamos mi Nenitha, Correte para mí, porque yo tampoco resistiré un segundo más - Lucero se apretó más a el y contrajo sus caderas presionando la cintura de Fernando, poco tiempo después contrajo las paredes de su intimidad haciendo que Fernando gima de placer y se derrame dentro de ella, tiempo después salió cuidadosamente y cayó encima de ella como si cubrir su cuerpo quisiera, se quedaron un buen tiempo asi, Lucero acariciaba su espalda y cabeza hasta que sintió la respiración de Fernando muy tranquila, ella bajo su mirada y se encontró con el completamente dormido, sonrió y los cubrió a ambos con la sabana, sabía que si lo despertaba no iba a querer dormir otra vez, asi que se me voy lo menos posible y los cubrió, se quedó un tiempo más acariciando su espalda hasta que se quedó dormida

Durante la madrugada Fernando despertó aún algo mareado, Pero se dió cuenta que aún seguía encima de su esposa y más que tenía todo su peso sobre ella y su bebé, miro que ella dormía, Pero parecía incómoda así que se levantó como pudo y se acostó a un costado de ella, la brazo y la cubrió para seguir descansando

AL OTRO DIA

Fernando fue el primero en despertar y miro que aún seguían desnudos, al acariciar el cuerpo de la mujer que tenía a su lado nuevamente su miembro recobro vida, está vez empezó a tocarla, su respiración era pesada y llena de deseo, Lucero comenzó a moverse y al abrir sus ojos se encontró con la mirada de deseo de Fernando, el no dijo nada y la beso, como ella apenas se despertaba la tomo por sorpresa, el no dejo ni un segundo de besarla, empezó a subir en ella ya con su miembro totalmente erecto, haciendo que sus intimidades se rocen, ella soltó un gemido muy bajito cuando lo sintió en su entrada, Fernando comenzó a jugar en el lugar hasta que miro que ella estaba disfrutando esa sensación entonces comenzó a entrar suavemente, la empezo amar con calma y mucho amor, le repartía besos por su boca, cuello y senos, ella gemía sin control Pero muy bajito, poco tiempo después ambos llegaron a limite juntos y Fernando se derramó dentro de ella ocasionadole maravillosos espasmos.

Fer: Me encanta despertar de esta manera - besando su frente

Lu: Ami me encanta que me despiertes así

Fer: Te Amo mi Nenitha, mi vida, mi Reina

Lu: Yo más vida, y mucho más - Acariciando su mejilla

Fer: Mi amor durante la madrugada me desperté y estaba encima de ti, con mi cuerpo te estaba aplastando, al igual que tu estómago, no te hice daño verdad - Acariciando su vientre

Lu: No mi amor, Fuiste cuidadoso en todo sentido

Fer: Me parece perfecto, no quiero lastimarte

Lu: No te preocupes mi amor, ahora vamos mi amor, quiero ver a mi bebé lindo

Fer: Como tú digas mi Reina, aaa y buenos días

Lucero sonrió y le dió un beso en gesto de buenos días, se ducharon y se arreglaron para después salir y encontrarse con Cecilia que estaba con el bebé en brazos, el cual apenas miro a Lucero estiró sus bracitos y al mirar que no lo agarraba empezo a llorar, está vez Fernando no se pudo contener y hablo algo fuerte haciendo que el niño se asuste y corre más fuerte, Fernando no dió chance que su esposa agarre al niño, el lo tomó en brazos y le pidió a Lucero que bajara, ella pasó por un lado de Fernando y le partió el corazón mirar como lloraba Pero aún así siguió, cuando iba en la escalera una vocecita la interrumpió e hizo que vuelva de inmediato

Emmanuel: Maa... - Aún lloraba, Lucero no resistió más y regreso, miro que Fernando se enojaba al mirar que ella regresaba

Fer: Lucero no, si dejamos que el sigas así luego no se te va a querer despegar de ti y eso te puede afectar cuando llegue el bebé

Lu: Pero no de esa forma se le corrige, dámelo porfavor

Emmanuel: Maa... - Lucero miro a Fernando con los ojos llorosos, las hormonas en ella hacían que se haga más sensible, Fernando no quería discutir así que se rindió y se lo paso, apenas Lucero recibió el niño lo abrazo y el acostó la cabecita en su hombro empezando a estar más tranquilo, Fernando algo enojado paso por ella sin decir nada

Lu: Amor - No le hizo caso y empezó a bajar las escaleras, Lucero inmediatamente lo siguió, miro que entró al estudio así que sin más lo siguió hasta haya con el niño en brazos

Lu: Amor

Fer: Qué pasa? - Enojado

Lu: Recuerdas cuando te dije que debes ser paciente?

Fer: Pero debes tener claro, que cumplir su capricho no va a solucionar

Lu: Pero tampoco, forzando a qué se corrija

Fer: Estoy pensado que si dejamos que el siga con ese berrinche, cuando tengas al bebé el no te va a dejar en paz, va a tener celos de el y no quiero eso

Lu: Eso se puede solucionar, verás que con el pasar del tiempo el se va a acostumbrar a qué tú también lo sostengas estando yo presente, solo debes tener calma

Fer: Creo que el problema es que tú lo consientes demasiado

Lu: Es un bebé Fernando, y un niño de esta edad no se trata con mano dura, Pero creo que hablar contigo es perder el tiempo, no voy a seguir gastando mis palabras contigo, solo te recuerdo que en dos días firmaremos los dos el acta como padres de Emmanuel y sera igual hijo tuyo como mio y por mis hijos pienso dar la vida si es necesario para que ellos no sufran

Fer: Qué me quieres decir con eso?

Lu: Quiero decir que daré lo que sea necesario para que mis hijos estén bien, y por ellos haría lo que sea necesario, no se te olvide que hoy viene nuestra familia a pasar el dia con nosotros, tu verás si quieres o no estar y compartir con nosotros - Salio sin dejar que diga más, Fernando respiro y se quedó pensando en todo lo que Lucero le dijo específicamente la última parte

DEL ODIO AL AMOR Donde viven las historias. Descúbrelo ahora