17- SALIDA

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NARRADOR

Alex y Hugo volvieron a la mansión al día siguiente, principalmente por qué Alex insistió en que ya quería ver a Ian.

Al llegar Ian se abalanzó sobré Alex, para después llevarlo a su habitación, parecía un torbellino.

- Tío en donde estuviste? -

- Estuve con un amigo cariño, fue a ayudarle en algo por unos días, pero ya estoy devuelta -

- Si, te extrañe demasiado, me aburrí estando sólo -

- Pero no estabas solo cariño, tienes a tu tía Hera y tú tia Valentina -

- Si pero... La tía Hera no está mucho tiempo en casa y Valentina no quiere jugar conmigo -

- Enserio, bueno entonces trataré de no irme nunca más, haci no te aburrirás -

- Enserio, lo prometes? -

- Si cariño lo prometo, ahora vamos a jugar-

- Ok -

Alex estaba jugando con Ian, estaba tan distraído que no se dio cuenta de que Hugo los observaba desde la puerta de la habitación.

Eso se había convertido en una rutina pues desde que Alex llegó a la mansión Hugo lo suele observar alo lejos es como si lo admirara la forma en la que se comunica con Ian pues apesar de que no se conocen desde hace mucho ellos conectaban demasiado, tal vez sea a lo que llaman lasos de manada.

Después de un rato Hugo decidió entrar a la habitación.

- Tío Hugo, ven a jugar con nosotros -

- Claro campeón y dime a qué estás jugando? -

- Estamos jugando a los guerreros pero como ahora somos tres, los guerreros seremos tío Hugo y yo así que tío Alex te toca ser la criatura mágica -

- Criatura mágica? - preguntaron Hugo y Alex al mismo tiempo

- Si la criatura mágica la que se queda con el guerrero más fuerte -

- En donde aprendiste eso? - preguntó Alex

- En uno de los cuentos que me leyó mi niñera la última vez que vino -

- Ok pero no quieres jugar a otra cosa algo diferente, tal vez fútbol - dijo Hugo

- No no no Fútbol mejor no - dijo Alex recordando que la última vez que jugaron así quedaron en una posición muy comprometedora.

- Bueno entonces juguemos con los carritos-

-Ok -

Jugaron durante un rato, después Hugo se marchó por qué tenía asuntos que atender, dejando solo a Alex y Ian.

Durante esa semana la rutina volvió a ser la misma, solo que Alex trataba de no esforzarse mucho pues apenas tenía una semana desde que le dispararon.

En su mente solo estaba lo que le diría a Manuel pues no quería mentirle pero tampoco quería decirle todo, el conocía el temperamento de su amigo y sabía que si decía algo que no fuera de su agrado el reaccionaría de manera impulsiva.

Ese día durante la cena Alex tenía pensado decir que saldría al día siguiente.

Ya todos se encontraban en el comedor y Alex empezó a hablar.

- Señora Hera -

- Si dime -

- Quería pedirle un favor -

- De que se trata cariño -

- Usted cree que pueda cuidar a Ian el día de mañana, es que necesito salir -

El destino nos uneHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora