Narra Denna.
Nos habían dicho que íbamos a hacer una fiesta de lanzamiento de "Mentalfísica" en una semana. Por lo que hasta ese día, íbamos a tener bastante tiempo libre, alguna que otra entrevista ya programadas para los dos, pero no mucho más. Estaba acabando de hacer la maleta mientras Alex preparaba el desayuno, habíamos decidido bajar unos días a Granada, mis padres no iban a estar y ambos queríamos aprovechar para estar unos días juntos antes de volver a la loca vida en Madrid.
- Almu, el desayuno ya está listo- escucho decir a Alex en la cocina.
- Voy- digo cerrando la maleta y yendo dirección a la cocina.
- ¿Ya has acabado la maleta?
- Sí, ya la tengo lista.
- Pues si quieres cuando acabemos de desayunar nos vamos, así llegamos por la tarde a tu casa.
- Me parece perfecto- le digo dándole un beso.
- Tengo muchísimas ganas de pasar tiempo contigo, a solas, en la playa y descansando...- me dice dejándome besos por toda la cara.
Acabamos de desayunar y lo recogimos todo para coger las maletas e irnos a Granada. Durante el trayecto en el coche, íbamos cantando y hablando sobre cómo nos gustaría que fuera el lanzamiento de "Mentalfísica", nos paramos a comer en el camino y al volver a la carretera me quede dormida.
- Me he dormido- digo cuando abro los ojos y veo como a Alex le sale una sonrisa.
- Ya me he dado cuenta, ha sido subirte y cerrar los ojos.
- Perdón- le digo con un puchero- Soy una copiloto horrible.
- No pasa nada, sé que estabas cansada- me dice con una sonrisa- Faltan veinte minutos para llegar a tu casa.
- ¿Solo?- le pregunto sorprendida.
- Sí- me responde- ¿Qué quieres hacer cuando lleguemos?
- Yo dejaría las maletas e iría a comprar, para tenerlo todo- le respondo- Y al volver podemos bañarnos en la piscina, y mañana ir a pasar el día a la playa.
- Me parece una idea maravillosa.
En cuanto llegamos a mi casa, subimos las maletas a mi habitación y acto seguido nos fuimos a comprar. Íbamos a estar cuatro días por aquí y queríamos tener un par de cosas en casa. Estábamos en el supermercado y Alex se fue a buscar fajitas para esta noche, cuando escuche a una voz llamarme.
- ¿Denna?- escuche y me gire.
- Hola, Javier- saludo al chico por obligación.
- No sabía que habías vuelto a casa- me dice con una sonrisa.
- Estoy pasando unos días, antes de irme a Madrid.
- Ya que estas aquí habían pensado que...
- Almu, he cogido un paquete- dice Alex al volver- Perdón, no sabía que estabais hablando.
- No te preocupes- le digo con una sonrisa- Es un viejo conocido.
- Me llamo Javier- dice el susodicho saludando a Alex- Soy el exnovio de Denna.
- Alejandro- dice este devolviéndole el saludo.
- No sabía que estabas con alguien- dice Javi volviéndome a mirar- Pobre, no sabe lo que le espera.
- ¿Perdón?- dice Alex metiéndose por medio.
- No te lo tomes a mal- le dice el granadino- No lo digo por ti, pero es bastante aburrido estar con Denna. Ella vive en un mundo de color de rosa, creyendo que vale para la música.
- Cállate- le digo esta vez yo.
- Mira pero si la princesa sabe defenderse sola.
- Mira Javi, lo nuestro nunca funciono porque eres un puto egocéntrico y bastante destructivo. La gente no quiere estar a tu alrededor porque solo sabes destruir, y vaciar a la gente que te rodea- le digo ya cansada- Pudiste hacer conmigo eso hace años, pero ya no soy la misma chica que conociste. Y a diferencia de ti, yo tengo aspiraciones y metas en la vida. Así que mira un poco más tu vida de mierda y déjame vivir en paz.
- Te vas a arrepentir...- me dice amenazándome.
- Y ahí está tu verdadero yo, no me interesa nada de lo que me tengas que decir- le digo y cojo de la mano a Alex- Ojalá encuentres algo de felicidad en tu triste vida.
Alex y yo nos fuimos, dejando a Javi en medio del supermercado, nos subimos al coche después de acabar de comprar y el silencio reinaba en el ambiente. Colocamos toda la compra y me senté en el sofá, donde al rato se sentó Alex conmigo.
- ¿Todo bien?- me pregunto cogiéndome la mano.
- Mejor que nunca- le respondo con una sonrisa- Perdón por el espectáculo.
- No me tienes que pedir perdón por nada. Pero quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti, y que yo voy a estar aquí contigo hasta que tú me dejes.
Me acerqué al cordobés y le di un beso, ambos nos subimos a la habitación a cambiarnos para bajar a la piscina. Yo me decidí por un bikini rojo y él se puso un bañador azul. Nos bajamos al jardín y yo me tumbe en una de las hamacas a tomar el sol mientras Alex estaba en el agua bañándose.
- Rubia, vente aquí un rato.
- Me siento en el borde, pero no me mojes- le advierto.
- Te lo prometo- me dice y me acerco para sentarme a su lado- ¿Qué piensas?
- En nada, y en todo- le digo con una sonrisa.
- Soy todo oídos- me dice.
- ¿Qué somos?- le pregunto y veo la sorpresa en su rostro- Y no me malinterpretes, estoy encantada de estar contigo. Y hace tiempo tuvimos esta conversación y hablamos de ir poco a poco, y sin etiquetas. Pero lo que tengo contigo no lo he tenido con nadie, ni con mis otras parejas.
- Yo tampoco- me dice él.
- Yo no era así Alex, no era romántica, ni cariñosa, pero es que contigo me sale serlo y me gusta serlo. Pasar tiempo contigo es una de mis cosas favoritas, verte dormir me trasmite paz y que estes a mi lado me da felicidad. Y yo quiero estar contigo, y no ocultarlo. Eres la persona con la que celebro mis logros y a la primera a la que acudo cuando estoy mal. Y es que yo...
- ¿Tú que Almu?- me pregunta él.
- Pues que estoy completamente enamorada de ti- le digo.
- ¿Y ahora qué hacemos?- me pregunta serio acercándose al borde de la piscina- Porque yo también estoy completamente enamorado de ti- me dice antes de tirarme a la piscina con él.
- Me habías dicho que no me ibas a tirar...- le digo haciéndome la enfadada.
- Ven aquí anda- me dice tirándome hacía él para juntarnos en un beso- Quiero que sepas que para mí no hay nadie más, solo estas tú.
Ese día nos pasamos toda la tarde en la piscina y luego hicimos fajitas para cenar mientras veíamos una película ambos tumbados en el sofá.
Los días en Granada, pasaron más rápido de lo que nos hubiera gustado, peor habíamos estado juntos que era lo que realmente nos importaba. Habíamos recorrido las calles juntos de la mano, habíamos ido a la playa, tuvimos citas y luego lo lleve a recorrer los lugares más mágicos de mi ciudad, sin olvidarnos de ir a la Alhambra. Y en ese momento supe que nunca había querido tanto que alguien formara parte de mi vida, como él.
ESTÁS LEYENDO
Fortaleza
FanfictionLa vida se encarga de ponernos a la gente perfecta en nuestro camino. Y ellos dos parecían estar hechos el uno para el otro.
