𝒱𝒾𝒸𝓉𝑜𝓇𝒾𝒶
—Papá, es hora de despedirnos —golpeé la puerta de Kenny.
—Ah, no. No iré a despedirme de esos mocosos, no me gustan esas cosas —gritó desde adentro.
Bufé. Desde que la fecha de la misión de recuperación comenzó a acercarse, Kenny se había vuelto un viejo malhumorado. No le hacía gracia que Levi estuviera encabezando la misión, y tampoco le había hecho gracia que nos casáramos en secreto.
A la mañana siguiente del día en que Levi se arrodilló, todos despertaron con la noticia de que había un nuevo rey consorte entre las murallas, y no cualquier rey, sino el soldado más fuerte de la humanidad. El pueblo había festejado esa noticia; Levi era una persona confiable, que había defendido la muralla incontables veces. Jamás pondrían en duda su lealtad, y eso hizo todo más fácil.
Había sido precipitado como todo en nuestras vidas, pero, al tener la misión respirándonos en la nuca, no quisimos esperar a ver qué sucedía.
—Si voy a morir, quiero morir como tu esposo —había dicho cuando nos despertamos en nuestra cama esa mañana.
Esperábamos de todo, excepto la reacción de Kenny, quien se sentía eternamente ofendido de no haber presenciado la pequeña ceremonia, ni tampoco el juramento de Levi como rey o su muy breve coronación.
—Tu sobrino podría morir —exageré, intentando hacerlo sentir culpable.
—¡Mejor!
—Olvídalo, no saldrá —intervino Levi, negando con la cabeza.
—Pero...
—¡Vete a la mierda, Kenny! —gritó Levi contra la puerta.
—¡Y tú al infierno, maldito mocoso roba hijas!
—Listo, nos despedimos —dijo Levi, alzando los hombros.
—Eso fue, por lejos, una despedida —me quejé.
—Así funciona para nosotros, vamos —tiró de mi mano.
La ansiedad me mataba.
Podía ser la última vez que viera a Levi. Podía ser la última vez que viera el brillo en sus ojos, su sonrisa casi oculta, su calidez.
—Estás sobrepensando —apuntó.
—No es fácil quedarme a esperar noticias.
—Verás que será rápido, antes de que te des cuenta estaremos de vuelta.
—¿Quiénes? ¿Todos? ¿Algunos? ¿Unos pocos? No hay forma de que esté tranquila.
—No ganas nada poniéndote nerviosa, amor. Yo iré a la batalla y estoy más tranquilo. Solo debes pensar que vamos a una expedición como cualquier otra, siempre lo afrontaste.
—Iban cerca y no se enfrentaban a no sabemos qué.
—Los titanes siempre fueron un misterio. Estos son más inteligentes, pero nos preparamos para enfrentarlos. Tenemos a un titán de nuestro lado, tenemos a Erwin y Armin, que son brillantes, nos tienen a Mikasa y a mí, que seremos más rápidos que ellos, y tenemos un gran equipo de cadetes entrenados. Ellos no tienen todo eso.
Me removí aún incómoda.
—Tal vez deberías pedirle a Historia que te dé aquel calmante que mencionó y...
—Levi, no pienso dormir mientras no están.
—Prométeme que, si los nervios te superan, lo harás.
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Victory | Levi Ackerman x oc x Erwin Smith
Fiksi PenggemarDonde Victoria es una doncella más de la corte de los Reiss, y ha conquistado al comandante y al soldado más fuerte de la humanidad.
