Otra vez volaba en la nube de madera y café, fuerte y agradable, Jakd se dejó hundir en ella y desaparecer.
Pero ya estaba semi despierto, su cabeza dolía demasiado como para que sea un sueño, pero la nube seguía allí, debajo de su nariz, calentita y acogedora. Inhaló, llenandose los pulmones de esta.
Y cuando estaba por volver a dormirse, los recuerdos volvieron y Jake quiso llorar. Si no había espantado a Heeseung antes, definitivamente lo espantaría ahora.
No era de los que bebían y se olvidaban de todo la noche anterior, recordaba muchas cosas que hicieron su estómago florecer.
Había dormido con Heeseung, se habían besado hasta el cansancio y habían hecho el amor exquisitamente, pero había estado estúpidamente ebrio y como lo recordaba, prácticamente había forzado a Heeseung.
¿Qué había pensado? ¿Debía despertarlo y pedirle perdón?
Estaba en sus brazos, sin embargo, Heeseung lo tenía abrazado y Jake había dormido en su pecho y era tan cómodo, era cálido y seguro, y lo empapaba de su aroma. Piel con piel, Jake estaba desnudo y por lo que sentía, Heeseung también.
Los recuerdos iban y venían en su mente, su omega todo orgulloso y coqueto, sintiéndose amado y lleno de euforia.
Heeseung había sido gentil y tierno con él, lo había cuidado y Jake se le había arrojado, pero no lo había separado, eso era lo que quería saber.
Y Jake le había dicho que lo amaba, necesitaba confirmar que Heeseung correspondiendo no había sido solo un trozo de sus sueños.
Se enderezó, la mano de Heeseung cayendo a su cadera, floja y suave, envío un escalofrío a la espalda de Jake. El movimiento terminó por despertarlo, o al menos un poco.
El brazo que lo sostenía se afirmó a su alrededor, siendo posesivo y casi obligandolo a volver a recostarse.
- Heeseung... - murmuró, adoptando la antigua posición.
El alfa rápidamente lo metió en sus brazos, su cabeza quedó en su cuello una vez más.
Tenía que vestirse, veía el reloj de reojo en la mesa de noche y marcaban pasadas las 6:30 a.m, tenía un cachorro que probablemente despertaría en media hora.
Se sentía una madre terrible, no había visto a su bebé desde la noche anterior.
- Shh, duerme cariño - lo sintió murmurar contra su cabello, su mano acariciando su espalda sin escrúpulo.
Las caricias se sentían muy muy bien y relajantes, pero Jake aunque quería, no podía ceder y dormirse, tenía muchas cosas en mente y un cachorro que atender.
Además del dolor punzante de cabeza, maldito y bendito Sunghoon y sus tragos de colores. Y hablando de él... recordaba un par de sucesos algo polémicos, pero podía pensar en aquello luego.
- Hee - murmuró una vez más, su mano acariciando el pecho del alfa sin poder evitarlo.
Tal y como lo recordaba de aquella primera noche, musculoso y caliente, tan suave que Jake había estado jugando con el sin darse cuenta.
Lo sintió quejarse infantilmente y tapó una risita contra el pecho ajeno, era adorable.
- ¿Qué sucede, Yunnie? Es temprano - susurró, apretando su abrazo.
- Pero quiero hablar contigo - suspiro, su nariz frotándose contra la fuente de olor del alfa.
El café y la madera eran atrapantes, Jake estaba obsesionado.
- Mmm, ¿Qué sucede? ¿Te duele la cabeza o algo? - pregunto medio adormilado y medio despierto.
Él se la había pasado increíble, pero había sido su primera vez en mucho tiempo y no sabía bien como le gustaba hacerlo a Heeseung, por lo que había gran posibilidad de que el alfa no lo haya pasado bien.
ESTÁS LEYENDO
♱ beach boys ⋆ heejake.
Fiksi Penggemarᯓᡣ𐭩 heejake - Jake sabía solo dos cosas del papá de su bebé, que se llamaba Heeseung y que era el alfa más caliente que un omega soltero de 21 años podría haberse cruzado en una noche de verano O dónde el omega de 24 años y su cachorro comienzan de...
