Nueva familia

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Elizabeth

Sinceramente no lo podía creer, Matthew, aquel lindo chico que había conocido en el cementerio era mi hermanastro. 

- ¿Se conocen? - Preguntó mi padre.

- Si - Dijimos al unisonido.

- Nos conocimos en la madrugada de ayer, en el cementerio - Dijo Matthew.

Grave error, mi padre no sabía que había llegado tarde a casa.

- ¿¡Que!? - Dijo mi padre.

- Jejeje, sí, ayer que salí de casa enojada me fui al cementerio a estar con mamá un rato y bueno.. pasó un pequeño incidente, pero Matthew estaba ahí y me ayudó - Dije mirando a mi padre con nervios.

- ¿Qué incidente Elizabeth? - Preguntó mi padre, a lo cual no respondí por miedo - ¿¡Que pasó en el cementerio!? - Me gritó mi padre.

- No paso nada grave Jaden, tranquilo, sólo se cayó y le ayudé a levantarse y supervisé que estuviera bien - Dijo Matthew parándose de la mesa y acercándose a papá.

- Mmm, está bien, pensé que había sido algo peor - Dijo más tranquilo mirándome a mí y luego Matthew. Pasaron unos segundos y papá se aproximó a la mesa, mientras que Matthew se quedó a mí lado. 

- Me debes una saltamontes - Dijo mirándome con una sonrisa ladina, a lo cual yo le volteé los ojos. Luego de esa escena fue a sentarse en la mesa junto a mis hermanos.

¿Saltamontes? ¿No se podía conseguir otro apodos?

Al igual que todos me fui a sentar con ellos en la mesa, mi papá con mis hermanos y Matthew hablaban de futbol americano, ya saben, típico en hombres, mientras que yo hablaba con Lisa. Me sentía como en familia.

- Eli ¿Qué te parece sí mañana vamos a algunos centros comerciales y nos compramos ropa? - Me preguntó Lisa mientras que cortaba un pedazo de carne.

- Me parece perfecto Lis - Dije mirándola.

- ¿Qué te parece si le llamamos "día de chicas"? - Dijo mirándome con una sonrisa.

- ¡Me parece perfecto! me encantaría tener un "día de chicas" contigo - Dije.

- Que lindo que quieras compartir tiempo conmigo Eli - Dijo mirándome y agarrándome la muñeca - En esta casa llena de hombres somos tú y yo contra ellos. 

En ese instante sentí como sí mi mamá me estuviera hablando y sintió bonito por unos minutos, gracias a que los neandertales que viven en esta casa empezaron a gritar.

- ¡Oigan puede bajar las voz! - Dije gritando, a lo cual todos se callaron - Gracias, ahora sí, pueden seguir hablando en voz baja, estamos comiendo, sean educados - Dije mirando a cada uno de los hombres que había en la mesa. Todos asentían con la cabeza hacía mis palabras - Gracias, pueden seguir comiendo - Finalicé.

- ¿Cómo hacías para vivir con tres hombres en casa? Yo no podía con uno - Se río Lisa.

- No lo sé, yo trataba de sobrevivir con sus gritos, juegos y de más cosas - Me reí - Sin embargo, es muy bueno ser las mujeres de la casa, porque nos pueden consentir y nos dan atención 24/7 - Dije.

- En eso tienes razón, chócalas - Dijo estirando su palma para hacer un high five al cual yo acepté para terminar riéndonos 

- Creo que se volvieron locas - Dijo mi padre mirándonos para luego escuchar sus carcajadas.

- ¿Ah sí? ¿Nos volvimos locas? - Dijo Lisa parándose - Ahora por groseros les toca lavar nuestra loza, vamos Eli, dejemos que hagan su trabajo - Dijo mirándome y guiñándome un ojos.

- A mí me toca hacer caso a mis mayores, entonces debo irme - Dije para así coger la mano de Lisa e irnos corriendo a mi cuarto para seguir nuestra tarea de arreglar el cuarto.

Esa noche Lisa y yo nos acostamos casi a las 2:00 a.m. puesto que nos tardamos mucho organizando mi closet, pero lo bueno de todo es que nos la pasamos charlando, riéndonos y escuchando música. ¿Quién diría que extrañaba tanto este tipo de momentos?

- A la mañana siguiente -

Lisa y yo decidimos ir casi a las 10:00 a.m. al centro comercial, lastimosamente no era casi un "día de chicas" ya que mi queridísimo hermanastro decidió unirse a nuestro plan. Estuvimos casi todo el día haciendo compras y protagonizando algunas discusiones con Matthew, quien se quejaba cada vez que entrabamos en una tienda diferente. 

Casi a las 5:00 p.m. fuimos terminando nuestro día de compras. Lisa y yo compramos muchísimas ropa, además yo la necesitaba, en mi nuevo instituto no utilizaría uniforme ya que no lo exigen. Entonces, según Lisa, necesitaría un outfit distinto para todos los días.

Cuando llegamos a casa lo único que hicimos fue descansar, ya que al otro día debía madrugar para poder ir al instituto. Lo bueno es que a mis hermanos, a Matthew y a mí nos realizaron un traslado a este instituto y no tendremos que repetir el año. Ahora, lo único que me preocupaba era si en este nuevo instituto había equipo femenino de fútbol americano. Pero eso lo tendré que resolver mañana. 


Un Touchdowm Justo En El Corazón.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora