Parte 25: Localizado

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Era una tranquila tarde en Los Ángeles, y el sol se ponía tras las colinas que rodeaban la mansión de Lincoln. Él y Jordan caminaban por el jardín, disfrutando de la paz que ese momento ofrecía. Sin embargo, a pesar del éxito que lo rodeaba y la compañía de ella, su mente parecía atrapada en otra parte. La castaña lo notó de inmediato, como siempre lo hacía. Esta ultima sostuvo suavemente su mano y lo miró con ternura.

Jordan: Aún los extrañas, ¿Verdad?

Lincoln se detuvo y, con la mirada fija en el horizonte, dejó escapar un suspiro profundo. Permaneció en silencio unos momentos antes de responder.

Lincoln: Sí... a veces. Es extraño, ¿Sabes? Pienso en todo lo que vivimos juntos. Recuerdo las risas, los juegos en el patio, las películas que veíamos en familia. Pero esos recuerdos siempre vienen acompañados de algo amargo. Las palabras que decían, cómo me hacían sentir... es difícil olvidar eso

Se mantuvo en silencio mientras ella lo observaba. La razón era para que el albino continuara de dar su testimonio. 

Lincoln: Mis padres no estuvieron allí para apoyarme como deberían. No siempre entendieron lo que significaba ser el único chico en una casa llena de voces más fuertes que la mía. Pero a pesar de todo, los extraño. Supongo que, en el fondo, una parte de mí siempre quiere creer que me amaban, incluso cuando no lo demostraban de la mejor manera

Jordan apretó su mano, deteniéndose junto a él. La brisa movía suavemente su cabello castaño mientras ella buscaba las palabras adecuadas para responder.

Jordan: Es normal, conejito. No puedes apagar esos sentimientos, ni deberías. Ellos son tus padres. Aunque hayan cometido errores, está claro que te aman. Puede que no hayan sabido cómo demostrarlo, pero eso no significa que no les importaras

El peliblanco bajó la mirada, jugando con una piedrecita en el suelo con la punta de su zapato.

Lincoln: Lo sé, Jordan. Pero... no puedo ignorar todo el daño que hicieron. Mis hermanas me hicieron sentir como si no valiera nada, y mis padres, aunque no lo decían directamente, no hicieron mucho para evitarlo. Siempre estaban ocupados con ellas, y yo... yo quedaba en el fondo

Jordan: ¿Crees que podrías perdonarlos algún día?

Lincoln levantó la cabeza, encontrándose con los ojos de Jordan. Por un momento, su mirada reflejó un conflicto interno, como si estuviera buscando una respuesta dentro de sí mismo.

Lincoln: No lo sé. Quizás a mis padres, sí. No creo que lo hayan hecho por maldad. Sé que tenían demasiadas responsabilidades, y probablemente pensaron que yo estaba bien. Pero mis hermanas... eso es diferente. Ellas me menospreciaron deliberadamente. Me dijeron cosas que, incluso ahora, resuenan en mi cabeza como si las acabaran de decir

La castaña dio un paso más cerca y lo abrazó con fuerza. Podía sentir la tensión en su cuerpo, pero también el alivio de que alguien lo entendiera.

Jordan: Lincoln, es un proceso. Nadie espera que olvides lo que pasó de la noche a la mañana. Pero has crecido tanto, y has logrado cosas increíbles. Lo estás haciendo por ti mismo, no para demostrarles nada. Eso es lo que importa

Lincoln apoyó la barbilla en el hombro de Jordan, cerrando los ojos mientras sentía la calidez de su apoyo.

Lincoln: Tienes razón. No estoy aquí para demostrarles nada. Estoy aquí porque encontré algo que amo, algo que me da propósito. Pero... a veces, desearía que pudieran verme ahora. Que pudieran entender cuánto me lastimaron, y cuánto he cambiado

Ella se apartó ligeramente, colocando una mano en su mejilla para que la mirara.

Jordan: Ellos lo verán. Estoy segura de que ya lo están viendo. No pueden ignorar lo lejos que has llegado, lo fuerte que eres. Y cuando llegue el momento, si decides perdonarlos, será porque tú lo quieres, no porque ellos lo pidan

Lil Loud (TLH)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora