Increíble... Se ha ido.
Una sensación de pérdida se asentó en su cuerpo y alma. No hizo ningún esfuerzo en contener las lágrimas que brotaron de sus ojos.
La había perdido, aunque nunca habia sido de ella.
Es sorprendente lo fácil que puedes llegar a acostumbrarte a la compañía de una persona en tan poco tiempo. El cómo puedes pasar de la molestia por las manías de una persona, a tomarle cariño a esos pequeños detalles que caracterizan a cada individuo. Ling no esperaba encontrarse en esa situación en especial, no esperaba encontrarse sola con el sentimiento de melancolía por la partida de la rubia, y considerando lo egoísta que había sido por no haberse tomado ni la molestia por despertarla y despedirse.
Mientras la castaña seguía con su mirada en el camino por el cual el bus había partido... Una mujer con su maleta en una mano y en la otra una bandeja con dos envases de café, se encontraba a unos escasos metros de distancia observándola a ella con intriga.
Kornnaphat había ido hasta la estación y compró los boletos con destino a Dublín. El primer autobús ya estaba a punto de partir, por lo que decidió irse en el siguiente, que saldría unos cuarenta minutos después. Tomó sus cosas y fue hasta el baño del lugar para asearse un poco. Al salir, observó que la castaña continuaba dormida en la banca cercana a la parada, por lo que prefirió dejarla descansar un poco más y fue hasta el pequeño café ubicado cerca de la estación.
Luego de pagar por los dos cafés y
croissants de chocolate, dirigió su mirada hacia el ventanal que le ofrecía una vista de la castaña y se sorprendió de ya no encontrarla durmiendo en la banca. Buscó desesperada su mirada por los alrededores, y al no encontrarla sintió una sensación de pánico en su interior. Tomó su maleta y el desayuno para salir rápidamente del lugar. Lo que no se esperaba era la escena que se presentaba frente a sus ojos. Detuvo sus pasos para ver lo que sucedía.
La rubia fue capaz de presenciar como Ling corría detrás de un autobús y luego
fallando en su persecución, observó como la joven castaña se detenía en medio de la carretera con su vista perdida en el camino y renegaba con rabia al aire. Algo en su interior se sintió conmovido por lo que había visto. Kornnaphat deseaba entender porque la mujer había actuado de esa manera ¿Pensó que iba dentro de ese autobús? ¿Creería la castaña que se habría ido sin avisar?
Kornnaphat no sabía que pensar. Todo le parecía extraño, pero lo más extraño era la sensación de tranquilidad que le daba el hecho de que la castaña no se había ido sin ella como lo había pensado en primer lugar cuando no la había encontrado en la banca. Decidida a responder sus dudas y saber el porque de su comportamiento, se acercó hasta ella con una sonrisa.
Ling ya no lloraba, pero aún persistía el
sentimiento de pérdida. Había decidido comprar un boleto de regreso a casa cuando sus oídos percibieron un sonido conocido para ella. Era el ruido de unas pequeñas ruedas chocando en el asfalto de la carretera. Aquello podría significar
muchas cosas, pero ella sólo pudo pensar en una. Notó como el sonido se detenía sólo a unos pasos cerca de ella y sonrió al escuchar la voz de la mujer a su espalda.
"Puedes descontar el café de mi cuenta". Fue el saludo de la rubia ofreciéndole uno de los envases a la castaña. Ling se giró hacia ella y su sonrisa creció.
Kornnaphat sintió como se le escapaba el aire al ver la hermosa sonrisa que le mostraba la mujer frente a ella. El sol de la mañana hacia ver su cabello castaño un poco menos oscuro y el turquesa de sus ojos brillaban como nunca antes lo habían hecho. Le devolvió la sonrisa, pero también notó el borde de sus párpados un poco enrojecidos, lo que le recordó sus preguntas.
Quiso hacerlo, en verdad deseaba preguntarle por qué se encontraba en medio de la carretera y por qué su mirada se encontraba perdida hace unos momentos... Pero quiso ser egoísta y prefirió guardarse la ilusión de que la razón había sido ella y que sus ojos enrojecidos podrían significar que le había dolido el creer que ella se había ido sin despedirse.
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Leap Year in Dublin (LingOrm Ver.)
RomanceUna joven enamorada (Kornnaphat Sethratanapong) va a Dublín para pedirle a su novio que se case con ella. Lo hará siguiendo una tradición irlandesa, según la cual es solo un día cada cuatro años -El 29 de febrero- una mujer puede proponer matrimonio...
