—¿Quiénes faltan...? ¡Ah, claro!—murmuró Isabel mientras revisaba su lista de nombres, trazando círculos apresurados sobre las casillas vacías. Con un suspiro resignado, salió del aula, ajustándose el cinturón con aire autoritario.
El pasillo estaba desierto, salvo por unas luces parpadeantes que le daban un toque sombrío. Al llegar a una puerta con manchas oscuras y visibles huellas de polvo, hizo una mueca de disgusto. Sin pensarlo dos veces, levantó la pierna y pateó la puerta con fuerza.
—Esa puerta ha visto días mejores...—comentó con sarcasmo un chico de cabello azabache, alzando la vista desde el asiento improvisado que ocupaba. Llevaba un gorro gris oscuro con un pompón amarillo que acomodaba con dedicación obsesiva.
—Stan Marsh—Isabel lo señaló con un movimiento rápido—. Y tú, Craig Tucker—añadió, girándose hacia otro chico que estaba sentado cerca, con las piernas cruzadas y un aire de desdén.
Craig levantó apenas una ceja, dejando que el silencio hablara por él.
—Ambos, a la sala de entrenamiento—continuó Isabel, ignorando la actitud del otro—. Zix quiere las fichas de superhéroes ahora mismo. Y, por favor, que no pase como la última vez...
Stan soltó una risita nerviosa, recordando el caos de la entrega anterior. Craig simplemente se encogió de hombros y se puso de pie con lentitud, como si todo aquello fuera una gran pérdida de tiempo.
—Tendremos algo. Tal vez no sea bueno, pero será algo—respondió Stan mientras ambos empezaban a seguir el paso apresurado de Isabel por el pasillo.
—Rezaré por ello—replicó Isabel sin volver la mirada, su tono dejando claro que no tenía demasiada fe en ninguno de los dos.
Mientras avanzaban hacia la sala de entrenamiento, el eco de sus pasos llenaba el aire, anunciando que la jornada apenas estaba comenzando.
Isabel seguía caminando con firmeza, acompañada por Craig Tucker y Stan Marsh, quienes iban algo rezagados a su lado. Craig, con su expresión seria de siempre y las manos en los bolsillos, no parecía muy entusiasmado. Por su parte, Stan tenía el ceño fruncido, todavía ajustándose el gorro con el pompón amarillo.
—Dime que esta vez no te olvidaste de tu ficha, Craig —murmuró Isabel sin siquiera mirarlo, su voz neutral, pero con una pizca de desconfianza.
—No soy tan inútil, Isabel —respondió Craig con su tono inexpresivo de siempre—. La hice anoche. ¿Contenta?
Stan soltó una risa seca. —Seguro sólo pusiste “fuerza brutal” y lo llamaste una noche productiva.
—¿Acaso no es lo único que importa? —respondió Craig encogiéndose de hombros—. Tú, por otro lado, ¿qué pusiste, cara de llama?
—¡Cállate! —Stan lo empujó ligeramente en el hombro, pero Craig ni se movió.
Isabel suspiró con pesadez mientras giraban en un pasillo. Ya se podía escuchar el bullicio del gimnasio, donde los demás estudiantes se habían reunido.
Al entrar, el panorama era un caos controlado. Los miembros del personal estaban organizando las filas de quienes ya tenían listas sus fichas: Clyde Donovan, “Mosquito”, revisaba su archivo con orgullo mientras sonreía de oreja a oreja. Kyle Broflovski y Tolkien Black conversaban en voz baja junto a Jimmy Valmer, que intentaba mantener su hoja derecha con una sonrisa algo nerviosa. Wendy Testaburger y Bebe Stevens discutían entre ellas sobre quién tenía el diseño de poderes más original.
En el otro extremo del gimnasio, Tweek Tweak saltaba inquieto sobre sus pies, murmurando algo sobre cómo su ficha seguramente estaba mal y cómo iban a sancionarlo. Clyde fue el primero en notar la llegada de Isabel y compañía.
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Internado | South park
FanfictionTomé inspiración de otras historias como; Héroes del mundo Under the mask { Recomendaciones a estás historias ↑ } Historia hecha por diversión, entretenimiento y aburrimiento.