Capítulo 4 🍓

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Narrador omnisciente:

El Buró está detrás de Hotch cuestionando sus decisiones luego del ataque de Foyet en su departamento, por esa razón ahora Derek Morgan es jefe temporal.

Ellie recibió un mensaje con la dirección del número desconocido así que habló con Derek para ausentarse un par de días, lo cual él accedió de inmediato, si ni hubiera sido el caso la rubia se hubiera ido de todos modos.

La rubia se encuentra conduciendo una motocicleta rentada por las calles de Polonia, al parecer la persona misteriosa quiere reunirse con ella lo más lejos de Estados Unidos y más cerca de Rusia, el lugar donde todo comenzó.

Hace demasiado tiempo que no recorría aquellas calles, puede decir que ha recorrido casi todo el mundo debido a misiones. Ingresa al conjunto de departamentos que parecen abandonados y baja del vehículo con todos sus sentidos alerta.

Saluda a una mujer que está tendiendo la ropa y continúa su camino hacia las escaleras para buscar el departamento indicado, una vez que lo encuentra no tiene intenciones de tocar, intenta abrir la puerta con otro objeto.

—Ya sé que estás ahí —escucha una voz desde adentro y las luces del pasillo de apagan.

—Sé que sabe que estoy aquí —Ellie saca la pistola de su cintura—. Elegiste este lugar porque estás familiarizada con él, te da una pequeña ventaja.

La rubia patea la puerta para abrirla e ingresa con cautela sin soltar el arma de sus manos, puede que Nastia haya sido su amiga por años pero nunca sabe lo que puede ocurrir.

—¿Seguimos siendo amigas? —cuestiona la otra chica sin dejarse ver.

—De mi parte sí —Ellie suspira—. ¿Puedes decir lo mismo?

—Claro. Somos amigas, no entiendo porque caminas como si estuvieras en un campo minado.

—Tal vez porque no has venido a dar la cara —Ellie continúa caminando por el pasillo con cautela—. Me hace desconfiar un poco.

—Gracioso, iba a decir lo mismo de ti. No nos vemos en años y aparecer con una pistola.

—Hubiera sido mejor que aparecieras sin tanto misterio —insiste Ellie—. Y definitivamente hubiera preferido no viajar hasta el otro lado del mundo para esto.

Los pasos de ambas son silenciosos, fueron entrenadas en la misma organización por lo que saben casi las mismas cosas, son dos caras de una misma moneda. Ellie llega al final del pasillo y voltea hacia una habitación donde su amiga está apuntándola con su pistola.

—Siempre podemos hablar como adultas, Nastia.

—Es Amara ahora, Amara Rhodes —informa la otra rubia, tiene el cabello más largo y amarrado en un moño—. No eres la única que puede cambiar identidades.

—Soy la mayor, baja tu arma antes de que te obligue a hacerlo —advierte Ellie mientras caminan en círculo.

—Tú baja la tuya —rebate Amara.

Se quedan quitas por lo que parece una eternidad, ambos pares de ojos observándose fijamente mientras sus respiraciones se mantienen relajadas. En un movimiento rápido Ellie le quita la pistola y Amara hace lo mismo, ambas continúan apuntándose pero esta vez con el arma de la otra.

—¿En serio vamos a hacer esto? —indaga Ellie con seriedad.

—¿Qué? ¿Acaso el FBI te volvió delicada?

Ellie rápidamente lanza una patada hacia el brazo de Amara logrando que suelte el arma, y Amara le propina un fuerte golpe en el rostro con el codo. La mayor siente la sangre correr por su nariz pero la ignora para tomar a su amiga del cabello y lanzarla contra la pared.

ʟᴏᴠᴇ ᴀɢᴀɪɴ | ᴀᴀʀᴏɴ ʜᴏᴛᴄʜɴᴇʀHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora