Capítulo 17 🍓

868 140 4
                                        

Narrador omnisciente:

Después de semanas Ellie finalmente puede regresar a su departamento, Nolan y Amara le dan una cálida bienvenida pero respetando su espacio, saben que tiene cosas que pensar.

En este momentos la rubia se encuentra en la ducha, el agua cálida cae por su espalda mientras mantiene los ojos cerrados y piensa en sus nuevos problemas. Durante el camino, Daniel le comentó que sus amigos de la BAU están investigando en su pasado pero aún no han encontrado nada.

Trece años de entrenamiento y castigo regresan a su mente para atormentarla, era la mejor sicaria en aquella organización, lo cual claramente no fue gratis, con cada misión perdió un trozo de humanidad pero aún nunca la perdió del todo ya que pudo escapar a los veintiuno.

Es consciente de que fue un arma creada, siempre lo supo pero hacía lo que era necesario para sobrevivir a aquella pesadilla hasta que finalmente pudo ser libre por sus propios medios. Sabe que si hubiera permanecido allí hubiera terminado siendo un monstruo despiadado, pero eso no quita todas las cosas horribles que hizo antes.

Su mirada viaja inconsciente al tatuaje de escorpión en su brazo, se lo hacían a las doce años para recordarles que no eran dueños de sus cuerpos ni vidas, era un recordatorio de que siempre pertenecerían a Escorpión Negro.

Ellie estaba segura de que no pertenecía a ningún lado, que no había un lugar en el mundo para ella, no podía haberlo después de las cosas que había hecho. Eso cambió cuando conoció a los miembros del equipo, por primera vez quería ser merecedora de algo así pero sabía que sus mentiras no iban a durar y solo era cuestión de tiempo para que ellos la odiarían.

Era consciente de que habían muchos sicarios y sicarias de la organización alrededor del mundo, sin embargo evitaba pensar en ello porque se sentía culpable de nunca haber hecho nada luego de escapar, siempre quiso terminar con la organización pero sabía que era algo casi imposible así que dedicó a rehacer su vida o al menos a intentarlo.

¿Cómo demonios les iba a explicar todo eso a sus amigos? ¿Cómo hacerlo sin ponerlos en riesgo? De seguro la odiarían si se enteran de todo, después de todo era una asesina. Ni mil acciones buenas iban a borrar el hecho de que fue criada como una sicaria profesional.

Se apoya contra los fríos azulejos de la ducha dejando que el agua se lleve sus pensamientos tortuosos, algo que claramente no sirve porque estos siguen ahí, atormentándola como siempre. El tatuaje solo le recuerda la pérdida de identidad y comienza a fregarlo como si eso fuera a removerlo.

"Nunca olvides de donde vienes, si no fuera por mi no existirías" casi puede escuchar la voz con acento ruso de Leonardo Dobrow diciéndole aquello luego de la ceremonia de graduación, donde le extirparon los órganos reproductores, con eso demostraban que no las consideraban humanas sino armas.

Sus manos masajean la cabellera rubia para quitar los rastros de shampoo con lentitud, en cierto punto cambia la temperatura del agua y siente las gotas frías caer por su espalda recordándole que tiene que volver a la realidad, no puede esconderse en la ducha para siempre.

Se envuelve en una toalla blanca para luego ir a vestirse, sonríe levemente cuando escucha las risas de Amara y Nolan desde el salón. Camina hasta allá con calma, están viendo una película mientras comen palomitas.

—Hiciste un buen trabajo con Nikolai —dice Nolan—. Gracias por volver con vida.

—Gracias a ti por preocuparte —murmura Ellie con una suave sonrisa.

—¿Cómo se siente volver a ser Ellie? —cuestiona Amara luego de tomar un puñado de palomitas.

—Hey —se queja Nolan cuando algunas palomitas rebotan en su rostro y ambas rubias ríen—. ¿Qué haces?

ʟᴏᴠᴇ ᴀɢᴀɪɴ | ᴀᴀʀᴏɴ ʜᴏᴛᴄʜɴᴇʀHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora